twitter instagram facebook
Versión imprimir
13-11-2018


Itziar Pascual, accésit con 'A la intemperie'


MARTÍN RODRIGO

La polifacética Itziar Pascual (Madrid, 1967) figura ya en el palmarés del Paco Rabal gracias a su demoledor texto A la intemperie, un análisis de las adversas condiciones de trabajo en el ámbito cultural donde alterna la documentación con pinceladas opinativas a título propio. Se publicó en el número 354 de la revista teatral Primer Acto, de cuyo Consejo de Redacción forma parte la ganadora. "El artículo es estupendo", señalaron los miembros del jurado, "tiene un punto reivindicativo. Trata un tema que afecta a la profesión de los intérpretes y a muchas otras: cómo la precariedad está cortando carreras de jóvenes con mucho futuro. Habla de todos esos jóvenes que abandonan este oficio porque, si se dedican a él, no pueden comer. Y hay que poner una luz sobre ello para que la situación cambie".

   Sabedora de su triunfo, Pascual explica así la motivación de su propuesta: "La portada de ese número de Primer Acto muestra una bombilla incandescente en medio de la oscuridad. Es una imagen precisa para definir el tema que vertebra todo el volumen: las intemperies. Quería dar testimonio de las intemperies en las que se está desarrollando la creación escénica en España. Como diría Bertolt Brecht, no son una desgracia, son una vergüenza. Porque empezamos a normalizar el desamparo y la verkamización de la cultura. Al mismo tiempo, quería reflejar esa luz que brilla en la oscuridad de tantas y tantos artistas que pelean, que no se rinden, en un acto teatral de resistencia". A la revista Primer Acto muestra su agradecimiento al recordar que "ha cumplido 60 años y es la prueba de que medios y mensajes no son ajenos entre sí. No se me ocurre un espacio más adecuado para hablar de resistencia, de luz en la oscuridad".

Desgranando 'A la intemperie'

La autora parte del ensayo de Remedios Zafra El entusiasmo (Precariedad y trabajo creativo en la era digital) para dotar de un marco teórico a la debacle laboral. De ese escrito destaca un nuevo tipo de pobreza que se ceba con jóvenes sobradamente preparados que lidian con empleos de remuneración insultante. Solo les queda el empuje de su pasión. "El entusiasmo se convierte en legitimidad de la explotación. La vocación como condena", sentencia la vencedora. El deseable camino de la libertad creativa, el espíritu del artista desapegado de lo material, se esfuman cuando la ausencia de dinero los hace del todo inviables. Porque las campañas de crowdfunding son solo puntuales. Y ahí surge la necesidad de ocuparse en cualquier cosa. De ello se hacía eco el Estudio Sociolaboral que publicó en 2016 la Fundación AISGE, que ella rescata para ilustrar con datos reales la teoría: el 57 por ciento de los actores en España no encuentra empleo (o no sobrevive gracias a él) y recurre a otras ocupaciones. Porque solo un 'privilegiado' ocho por ciento de los intérpretes cobra 12.000 euros al año por su labor artística. El desplome salarial y el aumento del paro avanzan desde hace 12 años. El panorama resulta aún peor para las mujeres. Y trasciende la juventud para llevarse por delante las compañías de profesionales consagradas, entre ellas Teresa Nieto o Inés Boza. También por amor al arte se escribe en las cabeceras sobre artes escénicas, donde los gastos de imprenta junto con los de envíos acaparan el presupuesto disponible.

   El público no invita a la esperanza. Pascual extrae de estadísticas ministeriales el dato de que un 76 por ciento de los ciudadanos no asistió a ningún espectáculo de teatro en 2016. Tal acumulación de despropósitos la conduce a una rotunda conclusión: "En un país en el que los indicadores de corrupción, de malversación de gasto público y de gastos de libre disposición son, cuando menos, vergonzantes, la justificación de una modesta ayuda cultural puede resultar titánica". Aunque ella se resiste a sucumbir a la zozobra y encuentra bálsamo en el sorprendente esplendor que vive el teatro español... en Grecia.

Sobre Itziar Pascual

Periodista, dramaturga, pedagoga e investigadora, la merecedora del accésit es doctora en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y titulada en Dirección de Escena y Dramaturgia por la RESAD. En esa escuela es profesora de Literatura Dramática y Dramaturgia, y desde 2011 pertenece al Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense. Fragua su andadura periodística en radio (Cadena SER), prensa escrita (El Mundo) y revistas especializadas, entre ellas Escena (de la que fue directora), Acotaciones o Primer Acto (en las que es miembro de sus consejos de redacción). Llevan su firma más de 50 obras teatrales, traducidas y estrenadas incluso en el extranjero, además de versionar Las cuñadas (Michel Tremblay) para el Teatro Español.

Versión imprimir