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Andrea Dueso


“¡Lo que lloré con Patrick Swayze la primera vez que vi 'Ghost'!”

 
 
Esta aragonesa de 26 años dejó una tranquila adolescencia en su Zaragoza natal para madurar a base de trabajo en Madrid. Allí le esperaba en 2004 la serie autonómica Capital, que tenía bastante que ver con su propia historia, pues retrataba la vida cotidiana en la urbe a través de una periodista recién llegada. Pronto saltó a la ficción de ámbito nacional gracias a un personaje episódico para Ana y los siete, al que siguió una agitada trama en Hospital Central, donde ingresaba tras consumir un ponche adulterado por el anfitrión de una fiesta. A finales de 2005 figuró entre los rostros que inauguraron la parrilla de Cuatro gracias a Corta-t, aquella comedia juvenil en cuyo reparto coincidió con un Adrián Lastra que encarnaba al barriobajero Pipo, opuesto a esa niña pija que era su Nuria. Idéntico registro se encontró luego en SMS (Sin Miedo a Soñar), aunque cambió radicalmente con la policiaca UCO (Unidad Central Operativa), todo ello antes de contemplar los fenómenos paranormales de Hay alguien ahí. Su Lara permaneció varios capítulos secuestrada por un misterioso encapuchado, aunque el disgusto se le pasó al aparecer en La que se avecina.
 
   La sexta temporada de Amar en tiempos revueltos, emitida entre 2010 y 2011, supuso una formidable baza de cara a su futuro. Durante meses interpretó cada día a la coqueta y engreída Lucy, dispuesta a todo con tal de convertirse en una diva de la revista. Para ello asistía a clases junto a la recatada Chelo (Macarena García), que prefería pasar hambre a tontear con viejos empresarios. Pero el destino segaba prematuramente sus ambiciosos planes: fallecía a causa de un aborto practicado por un médico nazi que se había refugiado en España después de huir de Alemania. Encadenó ese éxito con el de Física o química, que en sus estertores le proporcionó el papel de Susana. Llegó como una antigua novia de David (Adrián Rodríguez), a quien daba empleo en su peluquería para reconquistarle, sin sospechar lo inútil de su intento. Y es que el chaval había admitido su homosexualidad y estaba saliendo con Fer (Javier Calvo). Vida loca o Arrayán la entretuvieron mientras esperaba otro proyecto de envergadura, Las crónicas de Maia, una serie online emitida desde la web de Antena 3. Emuló entonces a una alumna de Psicología con aspecto gótico y amante del monopatín que intentaba descifrar el significado de varios libros escritos en un idioma extraño.
 
 

 
 
 
   Gracias a Toledo retrocedió hasta el siglo XIII como una exótica bailarina capaz de resistirse al cortejo del infante Fernando, el heredero del mismísimo Alfonso X el Sabio, quien quedaba definitivamente prendado al descubrir la complicada vida de la muchacha: si tenía tanto temperamento era porque lidiaba a partes iguales con el hambre y el acoso de los hombres. El gran público la recordará bien por su última actuación televisiva de relieve, la Vane de Ciega a citas, esa muchacha pueblerina y lenguaraz que aspiraba a ser cantante y seducía a un técnico de sonido llamado Simón (Nico Romero) mientras limpiaba las instalaciones de la emisora MorninGlory. 
 
   El mundo del cortometraje la recibió en 2010 con los brazos abiertos, como protagonista (junto a Luís Zahera) de Marina, galardonado en el festival de Medina del Campo. Un hombre se le acercaba una noche con la certeza de que ejercía la prostitución, preguntaba cuánto cobraba, ella probaba suerte pidiendo 500 euros y él aceptaba sin pestañear. Lo más sorprendente es que el resultaba de lo más cariñoso: se esmeraba en el coito, dejaba que se quedase en su casa a dormir… Al espectador le quedaba la duda de si la muchacha era en realidad meretriz o aceptaba solamente por la rabia que la poseía tras una discusión con su novio. Su siguiente pieza llevó por título Luz y la puso en el pellejo de una DJ aficionada a las drogas y al sexo con algunas clientas de su bar. Ese modo de vida la distanciaba de su madre enferma (Assumpta Serna), incapaz de aceptar una muestra de afecto por su parte. Todo cambiaba cuando una de sus conquistas nocturnas (Cecilia Gessa) la mordía en el cuello, se convertía así en vampiresa y transmitía la inmortalidad a su progenitora, así que tenían tiempo de sobra para reconciliarse.
 
   Ya al año siguiente dio vida en Los secretos de Miren a Carol, que solo guardaba malos recuerdos de su padre, pues por culpa de un golpe suyo llevaba un audífono. Pero su hermana terminaba confesando mediante un vídeo que fue ella quien había provocado el enfado que derivó en tan exagerado escarmiento. El sevillano Daniel Zarandieta la sentó a orillas del Guadalquivir durante el rodaje de Saras en 2012, sobre las dudas que acechaban a una joven el día anterior a la boda con su novio. Ella era la mejor amiga de la contrayente, pero también su amante en la intimidad, así que le proponía una huida de última hora ante tanta indecisión. Al final, sin embargo, decidían quedarse. Para la Asociación Aragonesa de Cáncer Genital y de Mama apareció en el esperanzador Contigo, saboreó la comedia romántica gracias a Fito y Pitchi, de la mano de Me llaman Búho conoció la escasa libertad de expresión que tenían los periodistas en el franquismo y en Júpiter volvió a hacer de maltratada. En su último trabajo de corta duración, Parasomnia, inicia una peligrosa investigación de su pasado para comprender un sueño recurrente que la atormenta.  
 
 

 
 
 
   Pablo Aragüés, que ya la había dirigido en el corto Luz, enseguida le ofreció su primera oportunidad para una película. Se trataba de Road to Wacken, una mezcla de road movie y documental cuyo hilo conductor eran los sabores y sinsabores que vivía la banda femenina Princess of the Night de camino al festival de música heavy más importante del planeta. Mayor repercusión alcanzó en 2013 Afterparty, con algunos nombres destacados en cartel: Úrsula Corberó, Luis Fernández, Pilar Rubio… Sus terroríficas secuencias situaban a un actor de moda y sus amigotes dentro de una lujosa mansión en la que morían sucesivamente a manos de un asesino. Otro que repitió con ella a la hora de saltar al largometraje fue Zarandieta, director de Encontrados en Nueva York. Y aceptó encantada a esa Andy que, tras haber pasado tiempo en un internado, recorría el mundo con total libertad. Había residido en Ámsterdam antes de llegar a la Gran Manzana, donde estaba decidida a descubrir cuanto pudiera, incluso en esas (aparentemente) impersonales lavanderías. “Trabajar allí es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida”, afirmó la actriz en una entrevista.
 
 
HÉCTOR MARTÍN RODRIGO
¿Recuerda el momento particular en que decidió ser actriz?
− Fue más bien un proceso. Gracias a mi familia estoy en Madrid desde que cumplí los 16 años y dedicándome a lo que realmente me hace feliz.
 
− ¿Quién fue la primera persona a la que se lo contó?
− Todo sucedió mano a mano con mi madre. Iban surgiendo pruebas, viajes, hasta que nos dimos cuenta que esto era lo que deseaba.
 
− ¿Cuál ha sido el mayor golpe de suerte que ha recibido hasta ahora en su carrera?
− No sé si la suerte existe o no. Soy de las que piensan que siempre ocurre lo que el destino tenga guardado para ti. Cada uno tiene un camino y, más tarde o más temprano, le llega su momento.
 
− ¿Cuál de los papeles que ha interpretado le ha calado más hondo?
− Todos son especiales y cada uno de ellos tiene algo que siempre recordé, pero hay dos que realmente me llegaron al corazón y me aportaron mucho como persona: mi Lucy de Amar en tiempos revueltos y aquella Andy de Encontrados en NYC.
 
 

 
 
 
Si el teléfono dejara de sonar, y ojalá que no, ¿a qué cree que se dedicaría?
− Espero que nunca deje de sonar: amo esta profesión y todo lo que conlleva. Pero si así fuese, me encantaría probar con la fotografía y empezar a estudiar la carrera de Psicología.
 
− ¿Ha pensado en tirar la toalla?
− Alguna vez se me pasa por la cabeza, pero eso sería lo más fácil. ¡Y a mí las cosas fáciles no me gustan! Esto es mi vida y lucharé por ello día a día.
 
− ¿En cuál de sus actuaciones pensó: “¡Madre mía, en qué lío me he metido!”?
− Mientras grababa un corto que fue un poco desastre…
 
− ¿Cuál considera que es el principal problema del celuloide español y qué solución sugiere?
− El elevado porcentaje de IVA que se le aplica. Se pasó del 8 al 21 por ciento, y eso es prácticamente inviable. Si además añadimos la cantidad de subvenciones que han desaparecido y todas las descargas ilegales que se siguen realizando…
 
− ¿Cuál fue el primer intérprete que le conmovió?
− ¡Uf! Lo han logrado muchos actores en muchas películas. Soy de lágrima fácil. Jamás se me olvidará la primera vez que vi Ghost… ¡Lo que lloré con Patrick Swayze!
 
¿Qué frase cinematográfica le gusta aplicar como leit motiv personal?
“Nunca digas nunca”. Lo dice Susan Sarandon en Quédate a mi lado.
 
− ¿Qué cinta ha visto tantas veces que se sabe los diálogos completos de alguna escena?
Quédate conmigo, Mary Poppins, Pretty woman… ¡Soy muy moñas! [Risas].
 
¿Recuerda alguna anécdota divertida que haya vivido como espectadora en un teatro o sala de cine?
− De momento, por suerte o por desgracia, no me ha ocurrido nada. 
 
¿De qué serie de televisión se declara fiel seguidora?
− Ayer empecé a ver Juego de tronos y ya voy por el octavo capítulo. ¡Estoy enganchada! Y si tengo que apostar por una producción española, esa es Velvet.
 
 

 
 
 
− ¿Cuál es el mejor consejo que le ha dado alguien cercano para ejercer este oficio?
− “Cree en ti misma, sé paciente, espera tu momento aunque veas al de al lado avanzar. ¡Al final llegará!”.
 
− ¿Qué punto fuerte destacaría de usted como intérprete?
− La naturalidad.
 
− ¿Y débil?
− Aunque a veces me cuesta ponerme manos a la obra, siempre acabo exigiéndome mucho. Cuando me pongo, me pongo.
 
¿Cómo titularía la autobiografía de lo que lleva vivido hasta ahora?
− “Nadie dijo que fuera fácil”.
 
¿A qué lugar del planeta se teletransportaría mañana mismo?
− Si soy capaz de teletransportarme es porque tengo superpoderes, así que aprovecharía para desdoblarme en dos personas: una tomaría un vuelo a Nueva York y la otra a la India. ¿Puedo? [Risas].
 
− Adelántenos, ahora que no nos escucha nadie… ¿Cuál es el siguiente proyecto que se va a traer entre manos?
− Lo más inmediato, si todo va bien, son los ensayos de una obra de teatro cuyo estreno está previsto para febrero o marzo. Sobre ella solo adelanto que se titula Alma y que la dirigirá Arturo Turón.
 
− Su mayor sueño profesional es…
− Seguir trabajando en esto día a día y de forma ascendente. Imagino que sería maravilloso llegar a los 70 años y dar vida a personajes que todavía me hicieran volar.
 
 
 

 
 
 
− ¿Qué titular le gustaría leer en el periódico de mañana?
− “El IVA ha descendido al 4 por ciento”.
 
− ¿Qué temas pondrían banda sonora al momento actual de su vida?
− Continuamente me suceden cosas diferentes que desatan sentimientos distintos, así que tendría una canción concreta para cada día. Ahora mismo me quedo con la versión que Karen Souza hace de Creep, que precisamente suena en el proyecto donde estoy inmersa.
 
− ¿En qué otra etapa de la historia le gustaría haber vivido?
− En los años cincuenta, para así ser vecina de Audrey Hepburn o Marilyn Monroe. ¡Sería lo más! [Risas].
 
¿Con qué parte de su cuerpo se siente más satisfecha?
− Con mis ojos.
 
Díganos qué le parece más reseñable de AISGE y en qué aspecto le gustaría que mejorásemos.
− Estoy encantada con todo lo que proporcionáis. ¡Todo son beneficios! Desde la recaudación hasta los cursos con precios razonables pasando por la defensa de los derechos de imagen o la ayuda a profesionales en situaciones difíciles. ¡Muchas gracias!
 
 
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