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12-02-2018

Salvador Calvo y sus alumnos, en la foto de familia

Salvador Calvo y sus alumnos, en la foto de familia

CENTRO ACTÚA
 
 
El hombre que desmenuza los personajes antes de rodar
 
Salvador Calvo, el director de ‘Los últimos de Filipinas’, imparte en AISGE un taller práctico para actores
 
PELAYO ESCANDÓN (@pelayoescandon)
Reportaje gráfico: Enrique Cidoncha (@enriquecidoncha)
Los actores Almudena Ardit y Oskar Redondo interpretan una escena de la miniserie española El Padre de Caín. Una discusión de pareja regada de alcohol entre el guardia civil que protagoniza la obra y su amante. El director, Salvador Calvo, observa y toma nota con atención. La cámara graba. “¡Corta!”. Tras unas indicaciones, repiten. Esta vez el aula se llena de aplausos. El ejercicio, que sirve para que los intérpretes profundicen en su método, forma parte del taller El actor ante la cámara que imparte para 14 alumnos el cineasta madrileño (1898: Los últimos de Filipinas) en el Centro Actúa de la Fundación AISGE hasta el 15 de febrero.
 
 

Salvador Calvo, en plena clase

Salvador Calvo, en plena clase

 
 
   Durante el curso los actores interpretan en parejas diferentes escenas de la filmografía del director, que se graban para “adquirir sensibilidad, confianza y herramientas ante la cámara”. “Muchos vienen de doblaje o teatro y esto no lo tienen tan controlado. Hay que explicarles que no se actúa igual para un plano general que para un corto”, cuenta Calvo. Y agrega: “Aunque sea una obviedad, los directores buscamos la verdad, que los actores resulten lo más orgánicos posibles”.
 
   Calvo explica el valor añadido de conocer de primera mano el material. “Cuando estudié dirección con Pilar Miró empezamos a hablar de los clásicos, pero al final nos terminaba contando anécdotas y entresijos de sus rodajes. Y fue ahí cuando aprendimos. De la otra manera te conviertes en un teórico, y hay miles de libros y profesores mejores que yo”, señala el realizador.
 
 

Paloma López, Eduardo Rejón y, en primer plano, Almudena Ardit

Paloma López, Eduardo Rejón y, en primer plano, Almudena Ardit

 
 
   Calvo ofrece a sus pupilos indicaciones sobre cómo una frase puede sonar contundente, más suave o más creíble. “Les doy normas sencillas, trucos que funcionan. Profundizamos en la creación del personajes y, a partir de ahí, corregimos pequeños defectos. A medida que grabamos tomas, ves la evolución”. El taller permite que los intérpretes reciban “más atención de la que suelen obtener en un rodaje”. Además, las escenas escogidas muestran importantes cambios anímicos a lo largo de su desarrollo, lo que implica desarrollar un arco emocional bien amplio.
 
   El actor sevillano Edu Rejón, que está actuando en Las noches de la suite del NH Collection Eurobuilding, reconoce que lo que más le aporta es “conocer el punto del vista del director, estar trabajando una escena y entender qué es lo que le interesa y cómo se pueda dar con ello”. Admite Rejón que en este oficio “a menudo se sobrepiensa y se complica la escena”, mientras que el director solo quiere algo concreto, incluso un mínimo gesto. “Escucharle ayuda a simplificar nuestro trabajo”, añade.
 
 

Óskar Redondo y Ardit, en su escena

Óskar Redondo y Ardit, en su escena

 
 
   La castellonense Almudena Ardit ha participado en la escena del Padre de Caín junto a Óskar Redondo. “He aprendido movimientos y gestos técnicos frente a la cámara, a usar el lenguaje corporal acorde con el personaje, que tiene un arco y un recorrido amplio. Salva nos incide mucho en la línea de pensamiento, en la mirada, en la forma de decir las cosas”, reflexiona. Su pareja en la escena recuerda que en los rodajes “se trabaja a contrarreloj” y no suele dar tiempo a solventar las dudas que surgen. “Aquí estás más relajado y hay tiempo para explorar esas inquietudes”.
 
   Los dos artistas coinciden en que Calvo ofrece veracidad, instrucciones claras y la posibilidad de que las “cosas fluyan conociendo el espacio en el que te mueves”. “La cámara no te da la libertad de movimientos que te da el teatro”, reconocen, “y por eso necesitamos respuestas. Lo bonito del curso es que puedes preguntar sin prisas. Salvador nos cuenta mucho los antecedentes de los personajes, y eso te ayuda mucho”.
 
 

Cruz López Cortón y Alejandro Pantany prestan atención a las explicaciones

Cruz López Cortón y Alejandro Pantany prestan atención a las explicaciones

 
 
   Ardit y Redondo destacan la gran labor de preproducción y documentación del director madrileño. “Nos ha enseñado los guiones y la información que maneja antes de los rodajes, en los que añade imágenes, esquemas, cuadros... Realiza un trabajo de documentación muy importante que guía al equipo”, señalan. Y Redondo remata alabando las iniciativas del Centro Actúa, que la Fundación AISGE inauguró en las inmediaciones de Menéndez Pelayo hace ahora cuatro febreros: “Ojalá esta escuela hubiera existido cuando llegué a Madrid, hace 19 años, porque es un lujo”.
 

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