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05-05-2016 Versión imprimir
Maggie Civantos y Roberto Enríquez, personajes principales en esta escena de grupo
Maggie Civantos y Roberto Enríquez, personajes principales en esta escena de grupo
 
 
Entre rejas


Regresa a la programación la carcelaria ‘Vis a Vis’, serie revelación de Antena 3 en 2015, capaz de atrapar a una media semanal de 3,5 millones de espectadores



NURIA DUFOUR
Atravesar la entrada del edificio donde se graba desde el pasado noviembre la segunda temporada de Vis a Vis produce un escalofrío similar al que transmiten en la pantalla sus protagonistas. El ambiente que inunda cada una de las dependencias de la penitenciaría Cruz del Sur es gélido, silencioso, oscuro.
 
   El plató determina absolutamente el clima de esta ficción, cuenta Berta Vázquez (en el pellejo de la Rizos), mientras sus compañeras asienten. “Cuando entras, con solo echar un vistazo alrededor, te metes en situación”. Hay hierro por todas partes, hasta 25 toneladas entre barrotes, puertas, escaleras… Nada es ni suena a cartón piedra.
 
 
Berta Vázquez
Berta Vázquez
 
 
 
   En lugar de un plató al uso, el equipo eligió un edificio ya construido, un bloque de oficinas de 10.000 metros cuadrados en Colmenar Viejo. De esa superficie se emplean 4.500, donde se levantan todos los decorados: celdas, galerías, patio, dispensario, locutorios, comedor, sala de visitas, baños, cocina, lavandería, capilla y los despachos. A esa docena de estancias se suman en esta nueva tanda un gimnasio, un pub irlandés y una comisaría.
 
   Cruz del Sur es una cárcel de propiedad y gestión privadas, una licencia que se tomaron sus creadores, pues en España no existen centros penitenciarios de esas características ni las presas llevan uniforme. Sus monos amarillos, el color distintivo de la ficción, ya se han convertido en un icono de nuestro imaginario televisivo. “Se hizo así para trabajar con más libertad, para que no nos estuvieran comparando con una prisión real. Nuestra intención nunca fue reflejar el estado carcelario español”, según Álex Pina, productor ejecutivo y cocreador del producto junto a Daniel Écija, Esther Martínez Lobato e Iván Escobar.
 
 
Najwa Nimri
Najwa Nimri
 
 
 
Tendencia internacional
Vis a vis bebe de una tendencia sobre penales de mujeres que se abría paso simultáneamente en países tan dispares como Ucrania, Chile, Holanda, Australia o EEUU. Las series Wentworth, Oz, Bad girls, Capadocia o la archimencionada Orange is the new black pudieron servir de guía, pero los autores se distanciaron de ellas hasta despojar de similitudes evidentes a esta producción de Globomedia para Antena 3. “Buscamos en esos referentes y al final encontramos unas características propias”, afirmaba en la presentación Sonia Martínez, directora de ficción de Atresmedia.
 
   Álex Pina dirige y coordina un equipo de siete guionistas. Recuerda que se entusiasmaron tanto con la idea de construir esta historia que escribieron el guion piloto sin una biblia previa. No habían diseñado los personajes ni las situaciones. “Muchas veces se pierde frescura reescribiendo los proyectos hasta que llegan a materializarse”.
 
 
Marta Aledo
Marta Aledo
 
 
 
La historia
Vis a Vis es un thriller que apenas da respiro al espectador. Cada minuto de emisión provoca un sobresalto. Muertes, vejaciones, intrigas, alianzas, traiciones. La acción empieza con una joven de aspecto aniñado y maneras delicadas que ingresa en el presidio por un delito fiscal del que no fue consciente y en el que se vio envuelta por amor. Es Macarena Ferreiro (Maggie Civantos). En su cautiverio tendrá que aprender a sobrevivir rodeada de mujeres con terribles biografías y a enfrentarse a la atracción que provoca y siente por el funcionario Fabio Martínez (Roberto Enríquez). Fuera, su padre, un exguardia civil llamado Leopoldo (Carlos Hipólito), se verá obligado a sumergirse en el mundo de la delincuencia con tal de liberar a su hija. 
 
   En esta vuelta a la parrilla, más dura y sombría, serán varios los personajes que giren de manera radical. La directora del centro será mucho menos condescendiente con las convictas. “Seguirá luchando por sus ideales, algo que enriquece mucho al personaje, pero ya no lo hará con tanto apasionamiento”, confirma Cristina Plazas, que da vida a Miranda, para quien no hay ninguna secuencia fácil. “Me pongo muy nerviosa porque sé que tengo que hilar fino. No te puedes dejar llevar por los trucos que ya sabes”.
 
 
Civantos y María Isabel Díaz
Civantos y María Isabel Díaz
 
 
 
Emisión y rodaje
El estreno se produjo en la primavera de 2015, cuando el rodaje todavía se encontraba en su ecuador en el ecuador del mismo, lo cual no resulta frecuente en las producciones semanales. El tiempo jugaba en contra y el agotamiento físico se acusaba ya entre actores y técnicos. Las 13 entregas previstas se redujeron finalmente a 11.
 
   Inma Cuevas (Anabel en la ficción) recuerda con cierta angustia aquellas extenuantes jornadas. Prefiere que grabación y emisión no se junten para poder trabajar con mayor tranquilidad. “Así es como ensayar una obra de teatro. Es muy agobiante emitir y rodar a la vez, también porque lo que nos dice la gente por la calle o a través de redes sociales termina influyendo muchísimo en nuestro trabajo”.
 
   Distinta opinión tiene Ramiro Blas, el maquiavélico doctor Sandoval, para quien no hay regocijo más grande que el aplauso del público: “Y mejor si es inmediato, como ocurría el año pasado. Los actores somos inseguros”. De origen argentino, Blas lleva más de una década trabajando en España, con muchos ‘malos’ a sus espaldas. De su personaje le atrajo su mundo oculto y ver hasta dónde podría llevarle. “Intento jugar con la seducción de la maldad, buscar otro tono de voz, ponerle pausas. Sandoval me cambió la vida. Ahora soy consciente de lo que quiero y de lo que soy capaz. Vis a Vis me sirvió para, por primera vez en 25 años de carrera, valorarme como actor sin vergüenza ni hedonismo”.
 
   Su escuela siempre fue la calle. Su referente, John Cazale (Fredo, el hijo débil de Vito Corleone), de quien aprendió a crear personajes a partir del dolor. “Lo primero que hago cuando me llega un papel es buscar el dolor. Todo lo que hace Sandoval, por muy espantoso que parezca y sea, tiene una justificación que no siempre queda demostrada tácitamente. Es Nosferatu y el cardenal Richelieu juntos”.
 
 
Alba Flores
Alba Flores
 
 
 
A contrarreloj
Aunque una producción para la pequeña pantalla sea siempre una carrera a contrarreloj, en Vis a vis los directores no sacrifican una actuación por la importancia del tiempo. “Si no está saliendo como ellos quieren, la repiten una y otra vez. Nunca permiten que algo no resulte como los directores y uno mismo espera”, explica María Isabel Díaz, a la que conseguir el personaje de Sole le ha permitido regresar a España. La cubana había participado en la serie Javier ya no vive solo y el largometraje de Pedro Almodóvar Volver. “Me gusta mucho la manera en que se trabaja aquí. Se hace a la vez con alegría y con un rigor y perfeccionismo absoluto”. De su Sole, la presidiaria más antigua, condenada por asesinar a su marido y a la amante de este, resalta la humanidad, sus ansias de protección y el instinto maternal. Admite que no le resultó complicado ponerse en su piel al tratarse de un personaje tan verdadero: “¡Cuántas mujeres hay a las que la vida les lleva por derroteros complicados!”.
 
   Díaz trabaja sobre la emoción que le provoca la primera lectura de la secuencia. Esa es la más genuina. “No construyo las emociones. Siento y me dejo llevar. Cada director modifica luego lo que considera, porque ellos son los que tienen una visión completa”.
 
 
Un momento del rodaje
Un momento del rodaje
 
 
 
Acogida inesperada
La increíble aceptación de la audiencia pilló por sorpresa a los integrantes de Vis a vis. Y es que se erigió en el segundo mejor estreno de la temporada: 22,4 por ciento de cuota de pantalla y 4.308.000 espectadores. Jamás se plantearon que convencerían a un público generalista, tal como relata Jesús Colmenar, director y productor ejecutivo.
 
   A juicio de Álex Pina, el telespectador ha valorado “el hecho de que hayamos salido sin miedo”, la autenticidad de la propuesta. Y confía en que marque el devenir de próximos proyectos. Al margen de la valentía, Colmenar insiste en que es una serie más cinematográfica, de una calidad superior a lo habitual. “Cada plano está absolutamente pensado y dibujado en un storyboard. La cámara está dentro de las emociones, de la acción, todo tiene una intencionalidad”.
 
   Junto a él trabajan simultáneamente otros tres directores: Jesús Rodrigo, Sandra Gallego y Alex Rodrigo. Doblan unidad dos días por semana, en ocasiones más, para que cada uno de los 13 episodios en curso esté listo en 10 jornadas. “Estamos ante un proyecto muy complejo. Requiere mucha preproducción y la presencia del director en todas las fases de la postproducción”.
 
 
Un cámara graba un primer plano de Maggie Civantos
Un cámara graba un primer plano de Maggie Civantos
 
 
 
Nuevas caras
Berta Vázquez se enfrenta a su primera experiencia en la pequeña pantalla. Apenas unas semanas después de concluir el rodaje de Palmeras en la nieve se incorporó al de Vis a Vis. La Rizos le parece un papel muy agradecido: “Tiene mucha luz y carisma porque trabaja muy hacia fuera”. Su sentido del humor destensa situaciones angustiosas, sobre todo las que comparte con Macarena Ferreiro (Maggie Civantos).
 
   Vázquez está descubriendo cosas que ni sabía que tenía. “Estudiar todos los días me está dando una base para enfrentarme en el futuro a otros proyectos”. Recuerda que al principio estaba muy asustada porque desconocía por completo la mecánica de una grabación televisiva. “Cogía el guion y no tenía ni idea. Pero cuanto más practicas, más cómoda te sientes, más fácil te parece todo, haces cosas más complicadas”. La música le ayuda a crear emociones. “Sé las canciones que me producen mucho malestar o mucho subidón, y con ellas logro que los sentimientos me afloren enseguida”.
 
   Inma Cuevas subraya la complejidad de Anabel, una joven aparentemente segura, aunque cobarde por la dura infancia que vivió. Sus reacciones son imprevisibles. Lo contrario a esa Zulema de Najwa Nimri, la antagonista, la mala malísima de la historia. “Mientras que la maldad de Zulema es racional, la de Anabel es puro instinto”, concluye Cuevas. Este trabajo le está descubriendo nuevos recursos. “Uno llega a un momento de su vida profesional en que se estanca, tira de herramientas eficaces que ya posee. Y esta vez debí llenarme una mochila nueva, ponerme las pilas y estudiar mucho”.
 
 

 
 
 
 ROBERTO ENRÍQUEZ
(Fabio Martínez, funcionario de prisiones)

 
‘VIS A VIS’
“La historia me interesó desde el momento en que leí las primeras secuencias. Son personajes con contradicciones, trastienda, tienen claroscuros. Haces una apuesta como actor, y en este caso ha salido estupenda, que no siempre pasa”.
 
PERSONAJE
“Fabio está huyendo. No es feliz en su casa ni en su trabajo. Se siente responsable de la ceguera de su mujer, Carolina, y carga con esa culpa. Tiende a empatizar con la pata más frágil del banco. En esa oscuridad en la que vive, aparece Macarena, de la que se enamora hasta las trancas. Estas cosas pasan en la vida: en el momento más caótico, en el más siniestro, aparece un rayo de luz al que te enganchas”
 
NUEVA TEMPORADA
“Utilizando una expresión muy de moda, Fabio cruzará todas las líneas rojas para comprometerse a muerte con Macarena”.
 
DINÁMICA DE TRABAJO
“Esto es un trabajo en común, y aquí ocurre más que en otras series. Cualquier opinión se escucha porque todo suma. Es algo absolutamente habitual en teatro, donde opinamos sobre el texto continuamente. A veces hay una especie de totalitarismo al respecto: ‘Tú eres actor, así que no cuestiones esto o aquello’. Detalle a detalle se conforma un personaje. No es una cuestión de ego o rebeldía, sino de comunicación.”.
 
 

 
 
 
 MAGGIE CIVANTOS
(Macarena Ferreiro, presa)
 
‘VIS A VIS’
“Los guiones están tan bien escritos que cuando me dieron personaje, después de varias pruebas, no tuve la necesidad de entrevistarme con reclusas. Macarena tenía que vivir esa experiencia desde la ingenuidad. Sí vi documentales y reportajes sobre el tema para imaginar el contexto de la serie”.
 
PERSONAJE
“Macarena está en constante evolución. Para cualquier actriz es un regalo trabajar esos cambios psicológicos por los que pasa el personaje, ya que me hace ir descubriendo estados de ánimo muy extraños”.
 
NUEVA TEMPORADA
“Macarena sufre tal transformación en esta segunda temporada que se convierte en otra persona. Se ensombrece, cambia su escala de valores. Cuando comenzó la grabación de los nuevos capítulos hubo un par de semanas en que estaba obsesionada con superarme. Tenía tal ansiedad, quizá motivada por el miedo a no defraudar, que no podía trabajar”.
 
DINÁMICA DE TRABAJO
“Dejo que Macarena hable. Trabajo desde la intuición e imagino situaciones. Me gusta crear recuerdos para ella. Le escribo un diario que me permite gestionar ciertos estados emocionales del personaje que a veces no entiendo. Construir un imaginario me ayuda luego en plató”.
 
 
 
 
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