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21-11-2019

BANDO SONORO 

 

 

Diego Losada

Pasión en todas las direcciones

El popular presentador televisivo conjuga los platós con los estudios de doblaje y su emergente faceta como estrella del rock

 

 

Por FERNANDO NEIRA (@fneirad)

Habrá a quien le cueste creer que este mocetón televisivo y telegénico pertenece a la generación de 1985 y, en consecuencia, podemos atribuirle sin titubeos la condición de millenial. Y es que son tantas las líneas que acumula el currículo del periodista gallego que pocos pueden igualarlo, y más aún a sus flamantes 34 años y con las puertas del futuro abiertas de par en par. Diego Losada se ha convertido en uno de los rostros más populares de TVE desde que presenta España directo, un magacín vespertino en el que siempre destaca por agilidad y buena cintura, y que suele ser catapulta hacia cimas aún superiores: no se olviden de que su antecesor en la tarea, Roberto Leal, pasó de esa franja horaria al prime time de Operación Triunfo, coincidiendo justo con el resurgir del famoso concurso de talentos emergentes de la canción.

 

   Pues bien, Losada fue recibido en los platós de Prado del Rey como un hijo pródigo que regresaba al hogar familiar, ya que en el ente público fue donde se dio a conocer, imberbe y veinteañero, como el impecable conductor de la edición matutina del Telediario. Su buen hacer no resultó ajeno a los directivos en los despachos de la competencia, y de ahí que Telemadrid demandara sus servicios, allá por 2017, para el relanzamiento de los servicios informativos. Su tándem junto a Lourdes Maldonado en el Telenoticias del mediodía le sirvió al canal autonómico madrileño para recuperar audiencia y, aún mejor, credibilidad.

 

   Ahora, su retorno a La1 se ha visto como un cierre del círculo, aunque está claro que la inquietud no le abandonará nunca a este coruñés del barrio de Montealto. El mismo del escritor Manuel Rivas, al que admira y del que recuerda encuentros fortuitos en los parques; el uno, paseando a la mascota; el otro, cosas de la edad, compartiendo algún trago con la pandilla. Una entrevista de Losada a Rivas sería hoy –cada uno ya asentado en lo suyo– una experiencia televisiva hermosa, por si sirviera como sugerencia.

 

   Antes aún de la época de los madrugones, Diego ya había despuntado dentro del equipo de Vicente Vallés para La noche en 24 horas, y poco después se incorporaría al área de Sociedad y Cultura en los informativos del fin de semana, donde se apuntó su primer éxito significativo al conquistar el premio de periodismo Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en su edición de 2010. Pero además de la vocación como informador, su versatilidad creativa le ha llevado a ejercer como actor de doblaje y, con creciente implicación en los últimos años, como guitarrista, compositor, cantante y líder del grupo de power-pop Durden, que se encuentra en estos momentos ultimando la grabación de su primer elepé. 

 

   Losada fue jurado en 2018 del premio Paco Rabal de periodismo cultural, que convoca la Fundación AISGE, y al periodismo y la música suma al menos otras dos pasiones colosales: los viajes y las motos. Pasión en todas las direcciones y con muchas millas por delante. Seguirán –seguiremos– teniendo noticias de él.

 

 

JIMI HENDRIX Voodoo Child (1968)

Fue mi flechazo con el sonido de la guitarra eléctrica. Hendrix empieza el tema rasgando las cuerdas, jugando con el efecto wah-wah y arrancando la melodía en solitario para luego romperlo todo con la banda. Lo escuché a los ocho o nueve años gracias a mi hermano mayor en una de sus cintas y salté como un resorte. Un privilegio. 

 

 

 

ANA BELÉN, VÍCTOR MANUEL, MIGUEL RÍOS, JOAQUÍN SABINA Blues del autobús (1996)

Mis padres son como Ana Belén y Víctor Manuel, siempre cantando (y cantando bien). Se conocieron en un coro y siguen cantando aún hoy en día. Machacamos aquella cinta de la gira Mucho más que dos durante un viaje en coche a Francia. Ellos dividían los tonos de las voces y yo me metía como podía. Imitábamos también a Sabina y Miguel Ríos. Vivo en la carretera es un blues chulísimo. Ah, y me acabaron llevando al concierto... 

 

 

LOS SUAVES Pardao (1991)

La canción trata de un músico callejero que “canta y no se marcha” aunque llueva en la plaza. Con un amigo tocábamos blues cada navidad en lo ancho de las calles de A Coruña. Además, Los Suaves me regalaron el primer gran concierto destroyer de mi vida, con mi gente y en plena playa de Riazor. Admiro las letras de Yosi, hombre rudo y sensible a la vez.  

 

 

COLDPLAY Parachutes (2000)

El disco perfecto. Tiene orden y sentido. Es una canción de 41 minutos. Lo escuché a fondo durante mi primer año en Madrid, con 18. Conecta con sentimientos desconocidos en aquel entonces, como la soledad o la incertidumbre. Me abrió los oídos a Radiohead, auténticos dioses. Coldplay, hoy día, pues… ya no tanto.

 

 

SODA STEREO Té para tres (1990)

Como presentador del Telediario matinal tuve que informar de la muerte de Gustavo Cerati y, sinceramente, por aquel entonces no lo conocía. Me empapé de su discografía y descubrí, de paso, el estupendo pop-rock argentino. Tienen temas muy potentes. Cerati compuso esta canción ante el cáncer de su padre. Emociona también con sus sentidos solos de guitarra.  

 

 

KIASMOS Looped (2014)

Electrónica instrumental, sutil, elegante, cómoda. Perfecta para disfrutar cada matiz (usa el tamborim brasileño) o para acompañar una buena conversación en la terracita. Desde hace años la pongo cuando vienen invitados porque la identifico con estar bien. Con “casa”.  

 

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