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Visita penitenciaría Soto del Real

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28-01-2008

“Ellos nos hacen reír en el silencio de nuestras celdas...”
     Carta de las internas a la Fundación AISGE

Era el 03 de enero de este año en curso, parecía otro día normal en el centro penitenciario Soto del Real cuando se presentó en nuestro módulo la educadora del mismo llamada Ana. Era portadora de la noticia que en breve seríamos afortunadas de recibir la visita de los componentes de la Fundación AISGE, manos a la obra preparamos un sencillo decorado.

Llegaron en un autobús con el objetivo de leernos el cuento del escritor Lorenzo Silva llamado Pablo y los malos, después de escuchar por el propio autor una pequeña explicación del mismo, tuvimos el gusto de disfrutar de la narración del mismo con las voces de grandes actores, finalizada su lectura tuvimos la oportunidad de charlar con ellos e incluso fuimos objetos de la gran sorpresa de recibir regalos para nuestros niños. También camisetas.

Fue un día maravilloso tener tan cerca de nosotras actores que vemos en televisión, ser escuchadas, pudimos decirles nuestras inquietudes, nuestros pesares. Fue algo mágico, tan increíble como para después escuchar una impresión generalizada de lo que hubiesen querido decirle a todos, porque precisamente ellos nos hacen reír en el silencio de nuestras celdas. Por eso deseamos agradecer a todos la dedicación de su preciado tiempo.

Y. M. es una de las internas de este módulo. Dijo sentirse realizada, fue como volver a la libertad, al círculo social que siempre me rodeó, en mi punto más personal le agradece a Lorenzo la posibilidad de expresión sobre su libro, al que considero muy constructivo no sólo para niños sno para las personas que nos ha tocado vivir esta experiencia. También mi agradecimiento a Mónica y a Fernando, fue bonito sentir el hombro de un amigo en el que apoyarte.

A. G. hacía días que no reía. El dolor de tener a su hijo mayor en México unido a que hace sólo unos pocos días su esposo fue trasladado a otro centro penitenciario era algo difícil de arrancarle una sonrisa, pero ese día fue feliz viendo cómo su niña aplaudía en la narración del cuento, por eso le será difícil olvidar las caras que le devolvieron la Navidad.

Por todas estas sonrisas y magia que pudieron transmitir estos señores, le damos las gracias muy sinceras de unas madres y unos niños que no le olvidarán nunca.

Gracias.

Fdo.: Y. M. / A. G.



UN CUENTO EN LA PRISIÓN   por LORENZO SILVA



 

 

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