twitter facebook instagram
Inicio Aisge
Noticias Entrevistas Cursos
 
Entrevistas
18-09-2012 Versión imprimir
“En una webserie es fundamental rodearse de un reparto de profesionales”
‘Chessboxing’, una serie sobre ajedrez, boxeo y amores imposibles, asoma a la red desde el parque del Retiro
 
NURIA DUFOUR
A cámara, Rubén Marcos, el hilo conductor de la serie web que protagoniza Miguel Campos, su creador y director. Toma 1, toma 2, toma 3, Rubén se presenta: “soy el campeón nacional de Chessboxing”. ¿Cómo? Unos planos más y descubrimos que se trata de un deporte real procedente del norte de Europa, que nace de una insólita combinación: ajedrez y boxeo. A continuación, a modo de falso documental, se van enlazando las declaraciones del resto de personajes –el padre y mánager, el entrenador y la compañera de ajedrez (y amor imposible) de Rubén– con el día a día de un joven de complexión un tanto endeble que quiere convencer a unos y otros, patrocinadores incluidos, de su capacidad física y mental para esta modalidad deportiva.

Nos citamos con Miguel y Cristóbal Garrido, guionista, en el Retiro madrileño, justo en el lugar donde se han grabado algunas de las escenas del episodio piloto y donde se prevé el rodaje de los diez capítulos que integrarán la primera temporada de Chessboxing.
– Miguel Campos. Quizá los dos últimos rebasen algo los cinco o seis minutos previstos. Tenemos preparado un combate y queremos que luzca. Diez capítulos en seis días, con jornadas de ocho horas, cuatro actores protagonistas, “más un puñado de periféricos”, y diez técnicos.
– Cristóbal Garrido. Si te pones a hacer un capítulo hoy y al mes tienes que volver a ilusionar al equipo para preparar el siguiente, no lo haces.
  Un espacio tranquilo situado a la sombra del Palacio de Cristal, dispuesto con  mesas, sillas y bancos (a los que no les vendría mal, por cierto, una mano de pintura) donde varios ajedrecistas están concentrados en sus partidas, nos sirve de localización. Boxeadores (o chessboxers) no vemos a ninguno, salvo a nuestros protagonistas...

¿En qué consiste el juego que ha inspirado esta prometedora serie web? Dos oponentes alternan ambas disciplinas en un cuadrilátero. Unos minutos de partida, cuatro según las reglas oficiales, cambio de atuendo en apenas un minuto, y tres de combate. Así, durante doce asaltos, o hasta que se produzca el jaque mate o el k.o.
– M.C. El chessboxing es una frikada estupenda que de repente encontré en la típica noticia que aparece por Internet a la que no le das mucha importancia. Pero acabé dándome cuenta de que tras ella había una historia y el personaje de Rubén salió fácil.
– C.G. Miguel rodó un piloto y cuando lo vi me enamoré literalmente de la idea. Le dije: “te lo produzco, lo hacemos juntos, lo que sea”.
Chessboxing se acaba de alzar entre 60 propuestas con el premio de la primera edición del concurso de series web de El Sótano por, en palabras del jurado, “su originalidad, construcción de personajes y capacidad de ser un producto seriado”. Sondeando este portal de Antena 3 –con más de 30 ficciones en línea– y la red, podemos llegar a la conclusión de que la comedia es el género más frecuente. Y Chessboxing es pura comedia. Aunque también los hay de aventura, fantasía, terror, ciencia ficción, suspense, géneros quizá visualmente más complejos para ser reproducidos en las pantallas de un ordenador, móvil o tableta.
– C.G. Para mi el más agradecido es la comedia. La experiencia de ver terror es bajar las persianas, sentarme, subir el volumen al máximo y asustarme. Creo que el terror en un móvil pierde su esencia.
– M.C. Siempre has de tener en cuenta que el contenido es para Internet (el ritmo, el tiempo) y que va a ser consumido de otra forma. Lo demás viene solo.
– C.G. Escribimos secuencias extremadamente cortas. La gente no está más de dos minutos mirando una página. Si en un capítulo no consigues atrapar la atención en los 20 o 30 segundos iniciales, estás perdido. Al fin y al cabo Internet es un océano de series. Llamar la atención es casi imposible.
A la hora de pensar en el casting, los dos coinciden en haber tenido mucha suerte por contar con actores profesionales. Octavi Pujades, Ana Castillo y Álvaro Manso se han sumado al proyecto.
– M.C. Está guay ese tono de frescura de los que apenas nos hemos puesto delante de la cámara, pero, a la hora de la verdad, un actor o actriz profesional es quien defiende la papeleta.
– C.G. Una serie web es un escaparate y los actores también lo ven como una oportunidad de hacer algo
Avancemos unos meses. La serie ya está hecha, lista para su estreno. Llega el momento de la promoción.
– C.G. Disponemos de multitud de redes sociales en las que apoyarnos. Ruedas de una manera muy artesana y promocionas igual.
Chessboxing se presentará en septiembre en el Festival de TV de Vitoria y a continuación los capítulos se irán subiendo a la red. Uno por semana, el único punto en el que discrepan sus autores. Para Miguel es la periodicidad ideal. Cristóbal considera que dos al mes sería más apropiado.
En las cadenas, la aceptación de una serie se traduce en la firma de nuevos capítulos. ¿Habrá segunda entrega de Chessboxing?
– M.C. Seguro, el final lo hemos dejado abierto.
– C.G. Pase lo que pase, la haremos. El proyecto nos gusta un montón.
 La rentabilidad de este producto audiovisual no está clara todavía. Encontrar financiación es el principal escollo. Por eso los creadores han de desarrollar una gran capacidad para optimizar los recursos. En el caso de Chessboxing sus autores cuentan con el respaldo de una televisión generalista, lo que les permite garantizar un salario a técnicos y actores. Toda una novedad en este formato.
Difícil concluir que estemos ante algo pasajero. Lo cierto es que las series web se cuentan por cientos y sus seguidores suman millones. Raro es el día que no aparece otra. La historia no ha hecho más que empezar.
 
 
INICIATIVA E ILUSIÓN
 
MIGUEL CAMPOS
 
“Trabajar para mí me ha dado seguridad”
 
Licenciado en Comunicación Audiovisual, actualmente compagina tareas de realización en la página web de RTVE, dirigiendo y protagonizando su propia serie en línea. Desde que le surgió la idea de desarrollar esta ficción para Internet, tenía claro que la haría. El que alguien se lance o no a hacer una webserie “nunca debería depender del dinero, porque los costes son muy bajos”. Sus ahorros y las ganas de intentar nuevas vías de expresión artística le han animado a producir un cortometraje interactivo, Mindstorming, con el que ha ganado varios premios, además de servirle como carta de presentación. “Me siento mucho más seguro presentando a una productora un proyecto que he sacado adelante que entregando un currículo detallado de mis aptitudes”.
 
 
CRISTÓBAL GARRIDO
 
“Tenía muchas ganas de hacer cosas”
 
Diseñador gráfico, lo suyo es escribir ficción. Debutó en 2003 con el largometraje Más de mil cámaras velan por tu seguridad, al que siguieron Somne y No digas nada. Este año ha estrenado la comedia Promoción fantasma, que ha interesado a Will Smith, cuya productora negocia los derechos de adaptación. En televisión forma parte del equipo de guion de Gran Reserva y coordina los de Gran Hotel. Autodidacta de formación (“la calle ha sido y sigue siendo mi escuela”), su anterior proyecto en línea, que produjo con 500 euros reunidos entre varios colegas (Con pelos en la lengua), lleva acumuladas siete millones de descargas. “No gané un euro, pero me salió trabajo. E igual que a mí, a los actores y técnicos. Nos puso en el mapa”.
18-09-2012 Versión imprimir
© AISGE 2017   Webmaster   Condiciones de uso   Política de privacidad
Inicio