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12-02-2015 Versión imprimir

 
Un humor digno de Goya
 
 
Dani Rovira demostró mientras presentaba la gala su habilidad para la risa, una maestría avalada en el terreno interpretativo con el premio al mejor actor revelación

 
RUBÉN DEL PALACIO
El cómico apareció en el escenario cantando uno de los temas más conocidos del Dúo Dinámico: Resistiré. Sobre la enorme pantalla del fondo, a modo de inevitable guiño cinéfilo, el inolvidable desenlace de Átame. Al final fueron muchos los que resistieron durante la gala, pero muy distintas las razones por las que debieron mantener el tipo. ¿El primero de la lista? El polémico ministro José Ignacio Wert. Dani Rovira pidió permiso para tutearle, y una vez concedido, empezó a lanzar dardos: “Nacho, ¿qué tal? Disfruta, enamórate de nosotros, somos para comernos. Y pon buena cara, que esto está lleno de cámaras. Luego hay un cóctel, quédate, está todo pagado”.
 
   El maestro de ceremonias celebró los históricos resultados que cosechó nuestra industria cinematográfica en 2014, con 20 millones de entradas y 130 millones de euros recaudados, de los que 26 han acabado en las arcas públicas. “Hasta ahora ha sido el Estado el que nos ha ayudado, pero este año ha ocurrido lo contrario. ¡Que vivan los espectadores, las grandes historias y el cine español!”.

 
Rivalidad cómica y admiración sincera
Si con alguien se sintió identificado el protagonista de Ocho apellidos vascos, ese fue sin duda Jesús Castro, con quien precisamente se disputaba la estatuilla de actor revelación. La presencia del gaditano junto a sus compañeros en el thriller de Daniel Monzón motivó otra broma: “Tenemos la carroza (en referencia a Jesús Carroza), el camello (por el personaje de Saed Chatiby) y el Niño. Si llegan a venir los Reyes Magos…”.
 
   Entre risas restó mérito a la tan alabada mirada de su jovencito adversario. “A mí me ponen unas lentillas celestes y hago lo mismo que este”, se jactó, antes de recular usando la autocrítica: “Bueno, no, que tengo los ojos muy juntos. Un poco más y soy un minotauro”.
 
   En poco tiempo terminó una batalla que resultó favorable para Rovira. Y pese a la euforia de haber conquistado el Goya, no quiso olvidar el talento de Castro. “Si este año peleamos por los mismos papeles”, le advirtió, “deséame suerte. Voy a necesitarla”.

 
La mejor esencia se guarda en frasco pequeño
Javier Gutiérrez se erigió en mejor intérprete de la temporada gracias a La isla mínima, aunque no sin antes recibir su correspondiente maldad jocosa: “La estatura mínima para ser policía nacional en este país son 164 centímetros. A ti te falta uno. En una empresa lechera serías como un actimel, y sin embargo, eres muy grande”.

 
De malagueños fue la noche
Uno empieza en este oficio y otro lo contempla desde la cumbre. El novato complementó con sus halagos el trofeo honorífico a su paisano Banderas: “Antonio, estás divino, mejor que nunca. ¡Para entrar a vivir!”. Esa tierra soleada está de moda, y eso que el cantante Pablo Alborán no figuraba entre los presentes…

 
Otros chistes para memorizar
“Es muy difícil hacer un relato salvaje en un avión y que Ryanair no tenga nada que ver”.

“Los premios de actriz y actor revelación son de los más mágicos y especiales de la noche. Ganar en esas categorías es una de esas cosas que solo pasan una vez en la vida, como nacer, perder la virginidad o insultar a Mike Tyson”.
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