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12-02-2019


Nunca Jamás también es inclusivo


 

La obra ‘Peter Pan. Un musical muy especial’ integra en su elenco a actores del mundo del musical con otros con algún tipo de discapacidad intelectual


PELAYO ESCANDÓN (@pelayoescandon)

Reportaje gráfico: MARINA GALA

Cuando Peter Pan y Wendy llegan a Nunca Jamás el público contiene al aliento durante unos minutos. Allí están los niños perdidos. Y en la obra Peter Pan. Un musical muy especial son interpretados por tres actores con algún tipo de discapacidad intelectual. Rápidamente el espectador se enamora de esos actores, pero durante un instante quedan reflejados los prejuicios innatos ante estos profesionales que, solo por su condición, apenas gozan de visibilidad en cine, televisión o teatro. En esta remozada adaptación de la obra, rubricada por el escritor escocés James Matthew Barrie, se apuesta por un texto actualizado, con referencias a la cultura pop y un mensaje educativo sobre diversidad e inclusión. Peter Pan… se representa hasta el 26 de marzo en el teatro Nuevo Apolo de Madrid (entradas desde 18 euros) todos los fines de semana al mediodía.


   Jesús Sanz-Sebastián, director y guionista de la obra, no tenía “ningún conocimiento” sobre trabajar con gente con discapacidad. “La sensación es de que te tiras al vacío porque no sabes cómo funcionarán durante las giras, cómo van a ser los tiempos de montaje, la memorización de los textos, los cambios de vestuario rapidísimos… Y llega el primer día y todos esos prejuicios te los rompen en cuestión de minutos. Son igual de profesionales que los actores sin discapacidad, y les define un gran afán de trabajo y el amor por el teatro. Dicen sentirse actores y quieren trabajar de esto. Desde ese deseo, el trabajo es maravilloso”, resume. Además, destaca en ellos “una capacidad gramática y de comicidad muy grande. Con todos sus impedimentos y dificultades te tocan el corazón. Y técnicamente son muy dúctiles”. Sin embargo, solo el 19,5 por ciento de las 188.800 personas de entre 16 y 64 años que integran este colectivo disfruta de empleo en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). 



El director y guionista Jesús Sanz-Sebastián


   Sanz-Sebastián empezó como actor en el musical Hoy no me puedo levantar, que dirigía Nacho Cano. Durante ese tiempo se licenció en Comunicación Audiovisual y se diplomó en guion y dirección. “En cuanto terminé Hoy no me puedo levantarme dieron el musical más importante que he hecho hasta el momento, Forever King of Pop, un espectáculo de homenaje a Michael Jackson que alabó la familia y que está de gira nacional e internacional. Tenía por entonces 23 años”. Desde hace una década lidera el proyecto Candileja Producciones, centrado en la creación de musicales familiares de elevada calidad artística y vinculados a proyectos educativos. “Igual que la producción de La Sirenita conciencia sobre el reciclaje o La Gran aventura de Pinocho habla de la educación emocional, en Peter Pan queríamos hablar de la visibilidad con personas con discapacidad. Este es el más inclusivo de los cuentos clásicos porque en Nunca Jamás se mezclan personajes muy diversos. ¿Por qué no iba a encajar que los niños perdidos pudieran tener alguna discapacidad?”. En este montaje de unos 75 minutos de duración participan siete actores, mientras que cinco profesionales integran el equipo técnico.

 

   El director recalca que el público “no está acostumbrado” a ver en televisión a personas con síndrome de Down. “De hecho, cuando un personaje de ficción es discapacitado, en España suele interpretarlo un actor sin discapacidad alguna. En consecuencia, ese artista ha de realizar un trabajo totalmente innecesario de transformación corporal, de la mirada, la palabra, la voz… Y es innecesario porque disponemos de actores con discapacidad que asumirían bien esos personajes. Es la misma atrocidad que criticaríamos si un actor blanco se pintase la piel para encarnar a un negro. Es un problema de prejuicios que tenemos que normalizar”. Por eso está convencido de que su musical, además de bueno y entretenido, es también necesario: “Conseguimos que los niños disfruten de un espectáculo divertido al tiempo que se acostumbran a ver a actores con discapacidad encima del escenario”.



   ¿Y cómo son esos actores? “Me sorprenden mucho en las entrevistas porque les aflora la espontaneidad y tienen una gracia alucinante al expresarse. Aportan mucha alegría y un amor contagioso por su profesión. El cariño que se ha creado en los camerinos nunca lo había visto en ninguna compañía con actores sin discapacidad”, afirma sin mostrar un ápice de duda. Entre las bambalinas del Nuevo Apolo se mueve la actriz treintañera Ester Brito, ataviada con una camiseta de fútbol y zapatillas. Da vida a una Wendy con un punto actualizado y rebelde. “Ya no quiere ser la madre de los niños perdidos, quiere ser entrenadora de fútbol. Es una Wendy más moderna, más libre”, apunta Brito, que nunca había hecho teatro con discapacitados intelectuales. Sobre ellos opina que “son muy profesionales” y que “han creado un entorno familiar muy bueno”.



   Candilejas no se encuentra dentro de las redes de teatro, y empresas privadas como esta compiten con obras por tres euros. “Constituyen un arma de doble filo: están posibilitando que gente sin mucho poder adquisitivo pueda ir al teatro, pero también estamos lanzando el mensaje de que cuesta tres euros sin ser ese su valor real ni de lejos. Y si pones la entrada a 10 o 15 euros, la gente piensa que es una barbaridad”, lamenta el director. 

   

   Nos encontramos ya ante el sexto título de esta productora, que el pasado otoño llevó Peter Pan…por Galicia o el País Vasco antes de su escala en la capital. “La idea es que esto tenga continuidad”, comenta Sanz-Sebastián, “pero debemos tener en cuenta que estamos trabajando con discapacitados en un teatro, es decir, en vivo, y no se puede cortar como en el cine. Se trata de un espectáculo inclusivo con los pequeños riesgos que puede conllevar, pero no más de los que pueden ocurrirle a un actor sin discapacidad si se le olvida una frase…”.






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