twitter facebook instagram
Inicio Aisge
Noticias Entrevistas Cursos
 
Foto Fija
Versión imprimir

 
 
Elena Rivera



“¡Espero que el teléfono llegue a marearme de tanto sonar!”


 
La pasión artística de esta zaragozana de 22 años discurrió en su infancia por derroteros musicales, como demostró con su participación en varios talent shows emitidos por Antena 3: Menudas Estrellas, Noche de Estrellas, Jóvenes Estrellas y Se busca una Estrella. De este último salió ganadora en 2002, lo que le permitió publicar su propio disco, cuyo título fue Locos por el ritmo.
 
   En 2005 se estrenó como actriz gracias a la veterana producción de TVE Cuéntame cómo pasó, donde aún aparece después de nueve agitadas temporadas. Millones de espectadores la conocen como Karina Saavedra, esa niña del barrio de San Genaro que ha ido haciéndose mayor junto a su vecino Carlitos (Ricardo Gómez), quien por mucho tiempo fue el benjamín de los Alcántara. A él le dio su primer beso, con él perdió la virginidad en una secuencia que les dejó a ambos muy ligeros de ropa y él le propuso un noviazgo en el que ella llevaba las riendas, pues ya por entonces mostraba una mentalidad abierta. Y es que, como hija de padres separados, se habituó pronto a cierta independencia. Pero no todo le ha sido grato a lo largo de esta aventura ambientada entre la dictadura y la democracia: su padrastro intentaba violarla y semejante episodio la sumía en una depresión que se agravaba cuando su propia madre consideraba que ella había provocado a tan abyecto hombre. Su pésimo estado anímico la empujaba a consumir cocaína por mediación de Felipe (Nacho Aldeguer), un hábito que acarreaba tristes consecuencias, como la injusta detención de Carlitos tras intentar protegerla.
 
   Aprovechó un paréntesis de su personaje en esa serie para grabar los 13 capítulos que formaron la cómica Los Quién, su retorno a Antena 3 en 2011, sobre el primer matrimonio que en la década de los ochenta se acogió al divorcio. Acabó arrancando más de una carcajada con su impulsiva y cotilla Chesca, que cambiaba constantemente de parecer y solo se mantenía firme ante su gran sueño: ser artista. En esa misma cadena encontró su siguiente trabajo, pero esta vez le tocó remontarse hasta el siglo XIII para vivir la mezcla de culturas que retrataba Toledo, presente en la parrilla a comienzos de 2012. En la corte del monarca Alfonso X el Sabio (Juan Diego) encarnó a Beatriz de Suma Carrera, dama de honor de la reina Violante (Patricia Vico) y amiga del infante Fernando (Jaime Olías), posible heredero del trono pese a sus travesuras en compañía de amigos plebeyos como Cristóbal (Adrián Expósito).
 
 
 

 
 
 
   A pesar de su juventud, ha tenido la oportunidad de cultivar un formato que parecía en vías de extinción, el radioteatro. RNE la convirtió hace cuatro años en Regan, la terrorífica niña poseída de El exorcista, ficción donde lanzó improperios contra un Miguel Rellán en el pellejo del sacerdote Lankester Merrin. Su salto a los escenarios se lo debe al aplaudido montaje El arte de la entrevista, de Juan Mayorga, ahora de gira por todo el país después de una larga estancia en Madrid. Alicia Hermida y Luisa Martín la acompañan en un relato generacional que surge cuando un profesor del instituto le manda grabar una entrevista que le descubrirá aspectos insospechados sobre sus antepasados femeninos y trastocará las relaciones familiares.
 
   El primer corto de la trilogía Piensa en cine, ideada este mismo año por Bel Armenteros para promocionar la ECAM, dio el pistoletazo de salida a su andadura cinematográfica. No dudó a la hora de encabezar dicha pieza, ya que consistía en un homenaje a Grease, su película favorita desde siempre. A fin de honrar a esa Sandy Olson que lideraba las Pink Ladies, se enfundó una chupa de cuero, se puso a bailar en medio de una hamburguesería y dejó boquiabiertos a los tres gañanes que se burlaban de ella. Su paisano Nacho García Velilla, director y guionista de Fuera de carta o Que se mueran los feos, le brindó en febrero su debut en el largometraje con Perdiendo el norte. Esa comedia llevará a las salas el próximo 2015 un tema de candente actualidad, la emigración de jóvenes españoles a Alemania ante la imposibilidad de conseguir empleo, aderezado en este caso con una historia de amor. El nutrido reparto, al frente del cual se encuentran los enamorados Hugo (Yon González) y Carla (Blanca Suárez) junto al paleto Braulio (Julián López), incluye más rostros conocidos: José Sacristán, Carmen Machi, Javier Cámara, Malena Alterio, Miki Esparbé, Úrsula Corberó… Durante el mes de agosto rodó en Tarragona, a las órdenes del debutante David Aymerich, El dulce sabor del limón. Se trata de un drama que refleja el traumático paso de la adolescencia a madurez y ella da vida a una chica que se mueve en el mundo de la prostitución.
 
 
 

 
 
 
HÉCTOR MARTÍN RODRIGO
¿Recuerda el momento particular en que decidió ser actriz?
− La oportunidad me llegó de repente a los 11 años. En ese momento me lo planteaba como un hobby, aunque con el tiempo me he dado cuenta de que esto es de lo que me encantaría vivir.
 
− ¿A quién se lo contó primero?
− A mi familia. Me dijeron que me apoyarían, siempre y cuando tuviese claro lo primordial: mis estudios. Si eso funcionaba, no habría ningún problema. Y así ha sido.
 
− ¿Cuál ha sido el mayor golpe de suerte que ha recibido hasta ahora en su carrera?
− Subirme a las tablas del Teatro María Guerrero de Madrid para interpretar un texto de Juan Mayorga. Fue fantástico sentir al público cada día y absorber todo lo que me aportaban en cada función mis compañeros: Alicia Hermida, Ramón Esquinas y Luisa Martín. Esa experiencia me ha hecho aprender mucho y crecer un poquito más como actriz.
 
− ¿Cuál de los papeles que ha interpretado le ha dejado una huella especial? ¿Por qué motivo?
− A mi Karina de Cuéntame. ¡Sigo encarnándola y me sigue sorprendiendo! Siempre le guardaré cariño por el hecho de ser el primer personaje de mi carrera.
 
Si el teléfono dejara de sonar, y ojalá que no, ¿a qué cree que se dedicaría?
− A la enseñanza: saco tiempo de donde sea para estudiar a la vez Magisterio Infantil. ¡Pero espero que el teléfono me llegue a marear de tanto sonar! [Risas].
 
− ¿Ha pensado alguna vez en tirar la toalla?
− Jamás.
 
 
 

 
 
 
− ¿En qué momento de qué rodaje pensó: “¡Madre mía, en qué lío me he metido!”?
− Lo pensé, pero para bien, en Los Quién. Nunca había hecho una comedia de situación, el ritmo de grabación era muy veloz y compartía secuencias con Javier Cámara, Kiti Mánver o Julián López. Por todas esas razones me decía a mí misma: “¡En qué locura maravillosa estoy metida!”. Lo mejor fue la buena gente que formó parte de esa serie, conservo un recuerdo muy bonito de ella.
 
− ¿Le agrada volver a ver los títulos en los que ha participado?
− Me gusta cuando lo hago a solas. Soy muy autocrítica y tengo que observarme con atención para detectar el más mínimo fallo.
 
− ¿Cuál considera que es el principal problema del cine español y qué solución se le ocurre para paliarlo?
− Habría que imponer cuotas para que, por ley, al menos un 40 por ciento de las películas que se exhiban en salas sean españolas. Eso evitaría que las grandes distribuidoras ejerzan un control total sobre la industria y permitiría que cintas más modestas llegaran a más pantallas. También propondría una bajada del IVA al 10 por ciento.
 
− ¿A quién le devolvería antes la llamada, a Tarantino o a Burton?
− ¡Al primero que me hubiera llamado! Estamos hablando de dos cineastas enormes, así que resulta imposible priorizar. Eso sí, soy más del estilo tarantiniano, me parece un genio muy loco.
 
− ¿Cuál fue el primer actor o actriz que le conmovió?
− Meryl Streep.
 
¿Qué frase cinematográfica le gusta aplicar como leit motiv personal?

− “Nosotros escogemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo” (El indomable Will Hunting).

 
− ¿Qué cinta ha visto tantas veces que se sabe los diálogos completos de alguna escena?
Grease.
 
− ¿Cuál fue la última película que no vio hasta el final?
Dos colgados muy fumados. La puse de madrugada para echarme unas risas y fui incapaz de acabarla.
 
− ¿Tiene alguna vivencia divertida que haya vivido como espectadora?
− Hace muchos años fui al cine a ver un filme y resultó ser tan malo que, al terminar la proyección, toda la sala rompió a aplaudir y celebrar de forma irónica que hubiese llegado el final. ¡No diré el título!
 
 

 
 
 
− ¿A qué serie de televisión está enganchada?
− A Mad Men. Me encanta su estética y elegancia. Para mí es LA SERIE, con mayúsculas.
 
− ¿Cuál es el mejor consejo que le ha dado alguien cercano para ejercer este oficio?
− María Galiana y Alicia Hermida me aseguraron que en esta profesión nunca se termina de aprender y que todo el mundo puede enseñarte cosas. Tampoco se me olvida eso de que algo muy importante a la hora de actuar es mirar a los ojos del otro y dejar que fluyan los sentimientos. 
 
− ¿Qué punto fuerte destacaría de usted como intérprete?
− Me lanzo a la piscina con ganas y sin miedos.
 
− ¿Y débil?
− Estoy trabajándolo…
 
− Adelántenos, ahora que no nos escucha nadie… ¿Cuál es el siguiente proyecto que se va a traer entre manos?
− Estoy de gira por España con El arte de la entrevista y lo compagino con la grabación de la nueva temporada de Cuéntame.
 
− ¿Qué sueño profesional le gustaría hacer realidad?
− Ser la mala de una película. ¡Me lo pasaría en grande! [Risas]. Tampoco estaría nada mal participar en un musical.
 
− ¿Qué titular le gustaría leer en el periódico de mañana?
− “El Gobierno rectifica y baja el IVA cultural”. No hace falta explicar por qué me encantaría leerlo... Otro muy reconfortante sería: “El paro baja de los dos millones”. Es una pena que hoy tantísima gente se vea perjudicada por el desempleo, un problema que lleva demasiado tiempo instalado en este país y que desde siempre ha afectado especialmente a nuestro gremio, así que ya es hora de solucionarlo.
 
− ¿Qué canción o canciones simbolizarían el momento actual de su vida?
− Las de la banda sonora de La vida es bella.
 
− ¿En qué otro período de la historia le gustaría haber nacido?
− En la época dorada de Hollywood.
 
− Díganos qué le parece más reseñable de AISGE y en qué le gustaría que mejorásemos.
− Desarrolláis una labor excelente en defensa de los derechos de imagen. Por ahora mi experiencia ha sido positiva, no se me ocurre ningún aspecto susceptible de mejora.
 
Versión imprimir
© AISGE 2017   Webmaster   Condiciones de uso   Política de privacidad
Inicio