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09-10-2018

EmerGENTES

Ana Rujas, la magia

con mirada azul turquesa

 

Tan dotada para la comedia como el drama, la actriz madrileña ya ha impactado en el reciente estreno ‘Diana’ y con las series ‘Frágiles’ y ‘Paquita Salas’

 


En 'Qué sabes tú de mis tristezas'

 

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

Desde que comenzara a actuar en la calle en su barrio de Carabanchel siendo apenas una cría, Ana Rujas, ahora con 29 años, ha recorrido un largo camino de piezas teatrales como ¿Qué sabes tú de mis tristezas?, series de televisión como 90-60-90, diario de una adolescente y películas interesantes y a contracorriente, desde Gente en sitios, de Juan Cavestany, a ese inquietante y provocador retrato de una prostituta en Diana, de Alejo Moreno. 


            “Siempre me ha interesado la actuación de manera natural, aunque no me haya sentido actriz hasta hace pocos años", explica Rujas, que estudió en la escuela de teatro Metrópolis. Allí la seleccionó una representante para una prueba, y enseguida comenzó a trabajar en series juveniles como HKM (Cuatro, 2008), en la que interpretaba a Vicky; y en la citada 90-60-90. Más tarde intervino en Hispania, la leyenda, en la que hacía de Stena, y en la producción de intriga de Globomedia Punta Escarlata, donde encarnaba a Virginia. También actuó en la miniserie Rocío Dúrcal, volver a verte (2012) para incorporar a Shaila Dúrcal, la hija de la cantante fallecida. 

Rocío Dúrcal: Volver a verte

            Continuó formándose como actriz en el estudio de interpretación de Juan Carlos Corazza. De allí surgió la idea, junto a tres compañeras, de formar la compañía Beauvoir, con la que ha interpretado obras como ¿Qué sabes tú de mis tristezas?, pieza dirigida por Pedro Ayosa y Paula Amor sobre textos del canario Roy Galán, que adaptó la dramaturga y actriz Ariadna Serrano. “La representamos en el teatro Lara de Madrid y fue muy importante para mí porque hacía un papel dramático, alejado de lo que me han ido ofreciendo en cine y televisión. Una mujer que huye de su pueblo tras una desgraciada experiencia amorosa”, relata Rujas, con otras actuaciones en obras como Pornocapitalismo, dirigida por Santi Senso. “No es muy original lo que voy  a decir, pero el teatro es la fuente para un intérprete. Cuando estás frente al público, dueña de tus recursos, es cuando te sientes más actriz”, resume.


            En la pantalla grande, la actriz madrileña ha ido adquiriendo experiencia en películas tan interesantes como Faraday Amor tóxico, de Norberto Ramos del Val; La sangre de Wendy, de Samuel Gutiérrez; o Toc Toc, de Vicente Villanueva. “Vicente es un gran director que cuida mucho a sus actores. En esa comedia, estuve al lado de Paco León, Rossy de Palma o Adrián Lastra, sobre todo con Adrián, que entiende la comedia como yo lo hago: desde la improvisación”, comenta Rujas, que también ha intervenido en los cortos Time After Time, de Peris Romano y Pablo Silva; El casting, de Inés de León; Disco inferno, de Alice Weddington; y La paciencia del cazador, de los hermanos Prada. Con Javi y Kiko Prada ha rodado últimamente la webserie Dorien, junto a Carolina Bang o Eduardo Casanova. 

 

La importancia de un papel

Diana ha sido mi papel más importante en el cine hasta la fecha y estoy muy satisfecha de cómo han salido las cosas. Era muy complicado entender a una prostituta que ejerce el oficio por propia voluntad, pero me he documentado mucho y creo que logré dar con lo que el director Alejo quería”, señala Ana Rujas, cuyo casting para la cinta fue casi en formato de entrevista. De hecho, la película comienza así: su personaje explica en un programa televisivo de investigación por qué se dedica a lo que se dedica. 

Su memorable personaje protagonista para 'Diana'

   Encarnando a una meretriz en Dianalas escenas de sexo eran indispensables. “Las afronté con naturalidad, como normalmente afronta el sexo una mujer de ese ambiente de lujo que retrata la película. No me preocupaba si se me veía un pezón o no, sino que mi personaje tuviera verosimilitud y fuerza, que enganchara”, expone la actriz, que actuó en el filme junto al coruñés Jorge Roldán. “No nos conocíamos antes del rodaje. El directo quiso jugar con el factor sorpresa en el set, que incluso hubiera una cierta frialdad; la misma que puede encontrar una prostituta con un cliente”. 


   Es difícil no sentirse fascinado por Ana Rujas. Su belleza física, su sensual voz que nos recuerda la de estrellas como Lauren Bacall, esos infinitos ojos azul turquesa, están acompañados de fuerza interpretativa, de una seguridad ante la pantalla o en un escenario que nos dejan embobados. Esperamos que sus próximos proyectos sean tan interesantes como ese rol en Diana que no podemos olvidar. 

 

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