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09-04-2018

EmerGENTES


María Pedraza: la fascinación llegó de Instagram


Consumada bailarina, deslumbrante en ‘Amar’, de Esteban Crespo, es una  de las más prometedoras estrellas del cine español


ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

Pocas veces una actriz debutante nos deja esa impresión de madurez y fascinación que proyectó María Pedraza en Amarla excitante película de Esteban Crespo en la que compartió focos con Pol Monen hace un año. El director la descubrió en Instagram, donde la intérprete y bailarina de danza clásica y moderna subía fotos muy personales y arrebatadoras.

   “Lo curioso es que Instagram fue como un refugio. Quería mostrar cómo me sentía mientras bailaba. Siempre he bailado, desde los ocho años. Después, de forma natural, me ha interesado la moda y la fotografía. He tenido la suerte de que la gente se haya fijado en mí”, afirma Pedraza. Esta madrileña de 22 años aún se muestra sorprendida de que su actividad artística la condujera hasta el protagonismo de una película.



   “Amar fue un reto porque me desnudaba física y psicológicamente. Como actriz primeriza, las secuencias eróticas fueron complicadas, pero Esteban supo crear un ambiente estupendo. Y Pol, mi partenaire, me ayudó mucho”, recuerda Pedraza, inmersa en una carrera delante de las cámaras en la que ha recibido clases de interpretación de Gracia Querejeta o Tonucha Vidal. “Mi siguiente trabajo fue en La casa de papel, donde encarnaba a Alison Parker, una chica muy diferente a mi Laura de Amar por su timidezTambién aprendí mucho en esa serie”, reconoce. 

   A Pedraza se la ha etiquetado como it girl, dos palabras que resumen la indefinible atracción que provoca el nacimiento de una estrella. Medios especializados en moda (AbrahanssomVogueBrownie) creyeron en esa mezcla de inocencia y madurez, de resolución y timidez que se desprendía de sus cautivadoras imágenes en Instagram. “En la agencia para la que trabajo me animaron mucho de cara al casting de Amar. Lo vieron como una consecuencia natural de mi presencia en los medios, como algo complementario a mi actividad”, dice Pedraza. Es graduada en danza clásica y contemporánea por el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma. “La danza y la moda me enseñaron a moverme con soltura. Proporcionan energía y seguridad tanto a mi cuerpo como a mi mente”, explica.



Una agenda repleta

Después de La casa de papel, Pedraza encabezó la serie interactiva Si fueras tú (RTVE) en la piel de la estudiante Alba Ruiz. Por ambos trabajos obtuvo en 2017 el Premio Nuevo Talento del Festival MiM Series. En 2019 va a estrenar con Netflix la juvenil Élite, una producción de suspense ambientada en un colegio exclusivo. “Interpreto a Marina, que se encuentra en una situación angustiosa después de que se produzca un asesinato sin que aparezca el culpable, mientras la relación entre los alumnos se vuelve cada vez más tensa... e incluso terrorífica”, cuenta la actriz. No oculta su ilusión por una serie que tendrá distribución internacional a través de la conocida plataforma.

   “Espero que este viaje maravilloso de la interpretación nunca se detenga. Fue sensacional hacer Amar, y luego las series que iban llegando. Cuando estoy en un rodaje se evapora la timidez que a veces me atenaza. Es como si la cámara me protegiera y me lanzara a ser realmente yo”, declara Pedraza, a la que le gustaría cumplir dos sueños profesionales: “Me encantaría encontrar un proyecto de teatro en el que me sienta a gusto. No tengo prisa, pero sé que lo haré. Y cuando pueda, volveré a bailar, no tengo duda. Después de haber seguido una disciplina tan dura durante tantos años, es triste tener que aparcarla, pero estoy convencida de que seguiré con el baile”, sentencia.

   Así es María Pedraza. Posee la intensidad de una joven Penélope Cruz, dispuesta a que arda la pantalla en cada plano que ilumine su rostro, su mirada azul. Sería muy raro que su nombre no se colase en la agenda de algunos de los mejores directores y directoras españoles, deseosos de contar con ese desgarro, con esa emoción y sensualidad que suscita. Por eso será imposible olvidarnos de ella.

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