twitter instagram facebook
Versión imprimir
01-03-2019

EmerGENTES


Rubén Bernal, pujante galán para el audiovisual español


Ha saltado a la fama con ‘El secreto de Puente Viejo’, pero no pasaron inadvertidos su talento y su atractiva presencia tanto en el corto ‘El casamiento’ como en el montaje ‘Lógicas oníricas’


ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

Nacido en 1988 en Alicante, Rubén Bernal goza de gran popularidad por su encarnación de Saúl Ortega, un joven emprendedor y enamoradizo en la serie El secreto de Puente Viejo, asentada desde hace años en la parrilla de Antena 3. Llamó mucho la atención en las redes sociales con la webserie Hipsteria, en la que daba vida al DJ Charlie, y también en el escenario con Lógicas oníricas, dirigida por Darío Facal y Jaime Chávarri.

   “Trabajaba como modelo hasta que me cansé de ser una especie de muñeco al que le ponen ropa. En un casting de publicidad tenía que interpretar unas frases y descubrí que me gustaba mucho. Comenzó entonces mi sueño de ser actor”, recuerda Bernal, formado como intérprete bajo la observación de Javier F. Luna y Tonucha Vidal, de Mario Bolaños en el estudio InterActivo, en la escuela Work In Progress y recientemente con Juan Codina.



En la webserie 'Hipsteria'

Un instante del cortometraje 'El casamiento'



   Despuntó en la webserie La huida (2012), con un protagonismo compartido con Luis Fernández y Cristina Pedroche, pero confirmaría sus posibilidades en otra producción online para MTV: Hipsteria (2014). En esa comedia ambientada en el barrio de Malasaña era un DJ al que solo le importaban el sexo y las risas. “Charlie era un juerguista a tiempo completo. Aunque se acostaba con todas las chicas que puede, nunca conseguía encontrar a la mujer de su vida. La frivolidad era su seña de identidad, lo cual constituye un comentario atinadísimo sobre el comportamiento de mucha gente”, razona Bernal.

   Mientras continuaba con su formación, este artista de Sant Joan d’Alacant intervino en las obras Instinto suicida (con dirección de Silvia Agua), Porno Star (Darío Facal) y Lógicas oníricas (de Facal con Jaime Chávarri), representada esta durante el evento La noche de los Teatros 2015 de la Comunidad de Madrid. 

   Bernal también ha participado en cortos como Lucía y uno del máster (Óscar Arenas) o Ro co coc (Paco Anaya), ambos seleccionados en el Notodofilmfest. Otros títulos con ese formato en su currículum son Estómago rey (Lola Martínez) y El casamiento (Víctor Quintero y Sergio Rey), el cual incluimos en la selección de AISGE para el pasado mes de julio. “Rubén interpretó fenomenalmente a Suso, un chico gay muy normal en el día de su boda, luchando contra los prejuicios familiares”, comentan los cineastas.



Con Claudia Galán en 'El secreto de Puente Viejo'


La gran oportunidad, y el audiovisual

En 2017 llegó el gran salto que esperaba Bernal. “Las nuevas tramas de El secreto de Puente Viejo [con más de 2.000 episodios emitidos] necesitaban la aparición de otros personajes. En la prueba para esos papeles traté de activar todo lo que he aprendido en estos años de estudio. Y por fortuna, logré mi objetivo”, cuenta Bernal, agradecido a esta ficción. “Saúl Ortega es un personaje muy positivo, un hombre bueno inmerso en el ambiente revuelto e incluso escabroso de Puente Viejo”.

   Su peso en la serie, la importancia que tiene para un buen número de seguidores, es algo tan maravilloso para el actor que todavía se frota los ojos con frecuencia. “Es también una gran responsabilidad ante esa audiencia que no se pierde las peripecias diarias de la historia. Me ha aportado mucha seguridad y confianza en mis posibilidades. Siento que estoy preparado para lo que pueda llegar luego”, explica Bernal, muy esperanzado con el boom que está experimentando el audiovisual. “Creo que tanto el cine como las series viven una época de oro, y mi impresión es que las cosas mejorarán más. Estoy a favor de las plataformas de streaming que en la actualidad revolucionan el concepto de consumo audiovisual. Ahora nadie tiene que esperar a que emitan un episodio a tal día y a tal hora, sino que se pueden ver series completas cuando uno quiera. Ese modo de consumo hace que se produzcan muchas más series o películas, y con una calidad claramente incuestionable”, reflexiona.

Versión imprimir