twitter instagram facebook
Versión imprimir
28-11-2017


Los estrenos del 1 de diciembre


‘Perfectos desconocidos’


MENTIRAS ENTRE PLATO Y PLATO
 
 

 
 
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Con un reparto de los que hacen época, Álex de la Iglesia nos invita a cenar en una poderosa comedia que no hace más que crecer hasta su excelente conclusión. Rodada en el otoño de 2016 en Madrid, se trata de un remake del filme italiano Perfetti sconosciuti, de Paolo Genovese, al que el director bilbaíno y su habitual guionista, Jorge Guericaechevarría, han impuesto su inconfundible sello.     
 
En una cálida noche de verano, a punto de que la luna llena desaparezca tras un eclipse, Eva (Belén Rueda) y Alfonso (Eduard Fernández) ofrecen una cena en su espectacular ático a otras tres parejas, amigos de siempre con los que tienen una confianza plena y sincera. Pero, de pronto, se les ocurre jugar a poner sus móviles encima de la mesa y contestar a la vista de todos a los mensajes o llamadas que vayan llegando. Comienzan así a descubrirse secretos inconfesables y de impredecibles consecuencias.
 
 

Belén Rueda, Juana Acosta, Ernesto Alterio y Pepón Nieto

Belén Rueda, Juana Acosta, Ernesto Alterio y Pepón Nieto

 
 
Parejas de intérpretes
Estamos acostumbrados a que la madrileña Belén Rueda nos impacte con thrillers tan logrados como El orfanato, de J.A. Bayona; o Los ojos de Julia, de Guillem Morales, pero en Perfectos desconocidos demuestra su enorme talento para la comedia. “Es una película en la que los intérpretes estamos siempre en primer plano, con el apoyo de un director tan maravilloso como Álex, que sabe cómo dar ritmo a una secuencia y es un hervidero de ideas”, comenta Rueda, cuyo último rodaje ha sido El cuaderno de Sara, de Norberto López Amado.
 
A su lado figura Eduard Fernández, uno de los intérpretes de la serie La zona, que Movistar+ acaba de estrenar. “Es un actor tan fantástico, tan natural, que cualquier elogio se queda corto. Si hace comedia, no paras de reír, y si es un drama, te conmueves profundamente”, dice Rueda de su partenaire, con el que compartió cartel en La noche que mi madre mató a mi padre, de Inés París.
 
Encarnando a un matrimonio de abogados mal avenido nos encontramos con Ernesto Alterio (su último estreno fue Rumbos, de Manuela Burló) y Juana Acosta (actriz de Vientos de La Habana, de Félix Viscarret). “El que Ernesto y Juana sean también pareja en la realidad ha dotado de más tensión e ironía a su relación, haciendo muy atractivo el juego de verdades y mentiras”, afirma De la Iglesia. 
 
No menos interesante es la pareja formada por el cántabro Eduardo Noriega (protagonista de Nuestros amantes, de Miguel Ángel Lamata), un taxista cuyo único propósito en la vida es pasárselo bien; y Dafne Fernández (en la webserie Dorien), muy enamorada de un hombre que, a buen seguro, nos sorprenderá durante la cena. “Dafne y Eduardo incorporan a una pareja que nunca se aburre. Son jóvenes, hermosos y muy activos sexualmente”, define el cineasta.
 
Rematando esta nómina de estrellas tenemos a Beatriz Olivares (hija de Rueda/Fernández), intérprete de Los héroes del mal, de Zoe Berriatúa; y al malagueño Pepón Nieto, un profesor en paro que no quiere confesar su apurada situación.  “Lo que de verdad cuenta la película es que esos amigos de toda la vida han dejado de serlo. Simplemente, se siguen viendo porque es cómodo, pero distan mucho de sentir afecto”, aduce Nieto, en la aclamada serie Sé quién eres.
 
 

Un reparto coral para una comedia no exenta de perfidia

Un reparto coral para una comedia no exenta de perfidia

 
 
Lo que esconden los móviles
“Inesperadamente, los personajes de la película tienen que enfrentarse a lo que sucede en la vida cotidiana, fuera de la seguridad de sus pantallas de móviles y de sus citas más o menos glamurosas, y eso se lo van a encontrar, entre plato y plato, en torno a una mesa donde pasarán un rato muy agobiante”, explica Álex de la Iglesia, que estrenó en primavera El bar. “Perfectos desconocidos argumenta que no siempre puedes compartir con tu pareja, con tus amigos, lo que esconde ese cacharro tan increíble que es el móvil”, declara el realizador de Balada triste de trompeta.
 
Si había alguna duda de que Álex de la Iglesia es un gran director, esta comedia amarga y volcánica de sabia planificación despeja cualquier incertidumbre. A sus órdenes, hay siete impresionantes intérpretes que dan lo mejor de sí mismos mientras sus personajes se desnudan ante la cámara, pero insinuando que todavía albergan más mentiras en sus atormentadas almas.
 

Versión imprimir