twitter instagram facebook
Versión imprimir
21-11-2017


Los estrenos del 24 de noviembre
 
‘Tierra firme’
 
EL RUMBO DE UNAS VIDAS
 
 
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Después de triunfar con 10.000 km¸ el catalán Carlos Marques-Marcet ha querido continuar con la vena intimista de su anterior trabajo en este magnífico retrato de tres seres que buscan su destino en la vida. En el reciente Festival de Cine Europeo de Sevilla obtuvo el premio ASECAN (critica especializada de Andalucía) a la mejor cinta de la sección oficial.         
 
   Eva (Oona Chaplin) y Kat (Natalia Tena) son amantes y viven en un barco viajando por los canales cercanos a Londres. Reciben la visita de Roger (David Verdaguer), procedente de Barcelona, con el que llegan a un acuerdo para que Eva quede embarazada de él como donante. Ella está muy ilusionada, pero Kat tiene dudas de querer responsabilizarse de un hijo.
 
 

 
 
            “Ha sido estupendo trabajar con Carlos, Natalia y David en Tierra firme. Son como una pequeña familia a la que me he unido con alegría”, dice Oona Chaplin, a la que vimos a principios de año en Proyecto Lázaro, de Mateo Gil. “Entre otras cosas, la película plantea el siempre difícil tema de la maternidad. No cabe duda de que ahora las cosas son muy diferentes a cómo eran las relaciones de pareja hace treinta años, pero la decisión de tener un hijo sigue siendo una especie de abismo en la vida de cada uno”, comenta la intérprete, que participó en la miniserie El padre de Caín (Telecinco).
 
            Nacida en Londres de padres españoles, Natalia Tena intervino en la saga de películas de Harry Potter y en la serie Juego de tronos, en la que también colaboró Oona Chaplin. “La experiencia de esta película ha sido mágica, porque yo realmente he vivido en un barco en Londres”, nos cuenta Tena, nominada al Goya a la mejor actriz revelación por la citada 10.000 km e integrante del reparto de Amar, de Esteban Crespo.
 
            El gerundense David Verdaguer está de enhorabuena después de la gran acogida que ha tenido Verano 1993, de Carla Simón, de la que es coprotagonista, el filme elegido por la Academia de Cine de España para competir por el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. “En Tierra firme, el idioma predominante es el inglés, lengua que francamente no domino, así que me he tenido que esforzar el doble. Si es con Carlos, podría filmar en cualquier idioma que me propusiera”, señala, con humor, Verdaguer, con intervenciones recientes en 100 metros, de Marcel Barrena; y No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de Maria Ripoll.            Además de Oona Chaplin, Marques-Marcet consiguió que Geraldine Chaplin participara en la película, asumiendo el papel de madre de Eva/Oona Chaplin, su hija en la realidad. “A ella le ha encantado trabajar con Carlos. Incluso me dijo que, desde sus colaboraciones con Robert Altman, no había tenido una sensación igual de ser dirigida por alguien que conoce tan bien a los actores”, expone la nieta de Charles Chaplin.
 
 

Natalia Tena, Oona Chaplin y David Verdaguer

Natalia Tena, Oona Chaplin y David Verdaguer

 
 
La edad del compromiso
Goya al mejor director novel por 10.000 km, Carlos Marques-Marcet  tenía claro que quería volver a rodar con Natalia Tena y David Verdaguer. “La historia de Tierra firme fue surgiendo sin prisas, aportando todos ideas al guion. Lo que hemos logrado es una mirada íntima y observadora al cambiante mundo de la familia, mostrando que no todas las unidades nucleares necesitan ser moldeadas de la misma manera y que ningún obstáculo se puede interponer en el camino”, afirma el cineasta, que rodó la cinta entre Londres y Barcelona en el otoño de 2016. “En la época de nuestros padres, tener hijos no era una opción: era una obligación. Sin embargo, hoy en día, la paternidad es una decisión más en la vida. Y con las elecciones vienen los conflictos, la mejor fuente de buenas historias. Este es uno de los dramas recurrentes que atormenta la generación de los 30 y 40 años”, destaca Marques-Marcet.
 
            Nos encantan las dudas, el amor, las risas e incluso las desavenencias de los personajes que incorporan fantásticamente Oona Chaplin, Natalia Tena y David Verdaguer, con la ayuda de la siempre excelente Geraldine Chaplin. Marques-Marcet consigue que Tierra firme sea un filme sereno, que transcurra tan suavemente como la corriente del canal por el que se desliza el barco donde viven los protagonistas. Nos gusta lo que piensan y su pasión por las pequeñas cosas. Deberíamos hacerles caso y olvidar muchos de nuestros agobios y quimeras.
 
 

Geraldine Chaplin y Verdaguer

Geraldine Chaplin y Verdaguer

Versión imprimir