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25-09-2018

Los estrenos del 28 de septiembre

 

‘Oreina’ (Ciervo)

 

SUEÑOS FURTIVOS EN LA MARISMA

 

 

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

El donostiarra Koldo Almandoz debuta en el largometraje con este estupendo drama coral, en el que las miradas y las acciones valen más que las palabras, rodado en el otoño de 2017 en la marisma de Oria y en otras localizaciones de Gipuzkoa y Navarra. Está participando en estos días en la sección New Directors del Festival de San Sebastián. 

 

   Khalil (Laulad Ahmed) es un joven desarraigado que vive en la periferia de la ciudad, donde los polígonos industriales confluyen con el río y la marisma. Pasa los días junto a José Ramón (Patxi Bisquert), un viejo furtivo que comparte una casa en la orilla del río con su hermano Martín (Ramon Agirre), con el que no se habla. Khalil también se relaciona con Joana (Erika Olaizola), una chica que quisiera escapar de su entorno. A José Ramón y al muchacho los vigila una guarda forestal (Iraia Elías), que intenta recabar pruebas de la caza y la pesca furtivas.

 

 

   "Oreina (Ciervo) está filmada con actores profesionales y no profesionales en paisajes y lugares reales, difuminando la frontera entre realidad y ficción”, comenta el director Almandoz. Refugiado saharaui, Laulad Ahmed debuta en la gran pantalla con este filme. “A pesar de de ser una experiencia completamente nueva para él, Laulad mostró un compromiso total a la hora de ensayar y aprende”, afirma el cineasta.

 

   Conocemos a Patxi Bisquert de cintas como La fuga de Segovia, de Imanol Uribe, La conquista de Albania, de Alfonso Ungría; y Tasio, de Montxo Armendáriz. “El personaje de Patxi es parco en palabras, aprecia a Khalil y la aventura que corren cada noche en la ría en busca de la codiciada angula”, expone Almandoz. Un antagonista claro del rol de Bisquert es el Martín de Ramon Agirre. “Es un intelectual que ha vivido mucho tiempo en París y al que nada le une a su hermano, salvo su inesperado encuentro con Khalil”, dice el realizador. Agirre, merecedor del premio Zinemira del Cine Vasco por su extensa trayectoria, es un veterano intérprete de títulos como La herida, de Fernando FrancoJulieta, de Pedro Almodóvar; o Handia, de Aitor Arregi y Jon Garaño.

 

Laulad Ahmed y Patxi Bisquet

 

   La joven Erika Olaizola ha intervenido anteriormente en Los tontos y los estúpidos, de Roberto Castón; y Zulo, filme que codirigió junto a Amancay Gaztañaga. “Joana, su personaje, no termina de atreverse a dejar a su novio guapo y con dinero por Khalil, del que le atrae el peligro que representa, pero al mismo tiempo le asusta la inseguridad que significaría una relación así”, opina Almandoz. También queremos mencionar a Iraia Elías, nominada a la mejor actriz revelación en los Goya 2016 por Amama, de Asier Altuna, película que marcó su debut en el cine. “No hay nada de inquina personal en la labor del personaje de Iraia, vigilando el parque y siguiendo las andanzas de José Ramón y Khalil. Es una depredadora de depredadores, pero lo único que pretende es ser respetada”, señala el director.

 

Personajes en la periferia

Antes de Oreina, Koldo Almandoz ya presentó en el Festival de San Sebastián de 2016 su documental Sipo Phantasma, y en 2017 el corto Plágan. “Oreina es fruto del tránsito de toda una vida recorriendo la carretera que rodea la marisma y el río; de la observación y de la transformación que se ha dado durante años en este espacio tan singular; de la aparición de nuevas especies y formas de vida (flora, fauna y gente) y la desaparición de otras”, explica Almandoz, que se atreve a definir su filme: “Oreina es una película río. Más líquida que sólida. Abierta a pensamientos evanescentes. Una película que muestra periferias geográficas y humanas. Que habla de amistad, de traición, de amores furtivos y no correspondidos, de solidaridad entre distintos, de venganza...”. 

 

Ramon Agirre

 

   No necesitaba Almandoz un guion de hierro para realizar su película. “Se basa más en la intuición y la certeza, disolviéndose o mezclándose con el agua salada y el agua dulce de la marisma. Es una obra cuya puesta en escena está marcada por el impresionismo más que por el hiperrealismo. Los personajes son habitantes de esa periferia geográfica y social que he mencionado. Se invita al espectador a acompañarlos tratando de huir del cliché. Pero en este caso, querer a los personajes no significa  que les tengamos que perdonar todo”, describe el cineasta.

 

   Los rostros, los silencios y el paisaje se nos quedan grabados en este magnífica ópera prima de Koldo Almandoz. Contiene no menos magníficos trabajos actorales de Patxi Bisquert,  Ramon Agirre y del joven Laulad Ahmed, al que acompañamos con gusto en sus interesantes y peligrosos paseos en moto cerca de la frondosa marisma, en busca de la libertad, el amor y una vida mejor. 

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