twitter facebook instagram
Inicio Aisge
Noticias Entrevistas Cursos
 
Noticias
28-02-2017 Versión imprimir

 

Los estrenos del 3 de marzo



‘Neckan’



INTRIGA EN TETUÁN
 
 
 
 
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
El asturiano Gonzalo Tapia nos propone un atractivo thriller ambientado en los años cincuenta que fue premiado por la crítica en el Festival de Alicante. Rodada en las localidades valencianas de Alzira, Alberic y Moncada, además de en Tetuán (Marruecos), se trata de una producción de bajo presupuesto. Aunque, viendo la película, no lo parece en absoluto.
 
   1956, últimos días de la presencia española en Marruecos. El joven abogado Santiago (Pablo Rivero), hijo adoptivo de una familia de la oligarquía franquista, llega a Tetuán tras recibir un anónimo para saber lo que le sucedió a su verdadera familia. Una bella muchacha, Ángela (Natalia Plasencia), y un extraño personaje, el Alemán (Hermann Bonnín), se cruzan en sus pesquisas, que le remiten entre escalofríos a lo acontecido en la ciudad el 18 de julio de 1936.
 
 
Pablo Rivero
Pablo Rivero
 
 
 
   Neckan (que significa venganza o justicia en hebreo) está protagonizada por el madrileño Pablo Rivero, muy popular por su papel de Toni Alcántara en la serie Cuéntame. “No podía desaprovechar la oportunidad que me ha dado esta película, en la que salgo prácticamente en todas las escenas, lo cual me ha obligado a desarrollar una concentración máxima. Creo que el personaje que interpreto está muy bien construido dentro de una trama policíaca sugestiva e intrigante”, declara Rivero, actor de los filmes La noche del hermano, de Santiago García de Leániz; El ciclo Dreyer, de Álvaro del Amo; Tres metros sobre el cielo, de Fernando González Molina; o Viral, de Lucas Figueroa.
 
   “Santiago es un joven que ha crecido en un entorno protegido, aislado de los problemas sociales por los que pasaba España en los cincuenta. Piensa que todos le deben pleitesía por su posición, hijo de político influyente, por sus estudios, pero en Tetuán va a encontrarse muy solo y además cada vez más irritado por las cosas que va descubriendo, por el montaje del que es víctima”, comenta el intérprete, que también ha destacado en teatro con la pieza Siempre me resistí a que terminara el verano, de Lautaro Perotti.
 
   Le acompañan en el reparto el catalán Hermann Bonnín, veterano actor de cintas como 88, de Jordi Mollà; la hispano-mexicana Natalia Plasencia que intervino en El sueño de Iván, de Roberto Santiago; Manuel Manquiña (Saldaña, franquista venido a menos que reside en Tetuán), al frente del elenco de Rey gitano, de Juanma Bajo Ulloa; y Roberto Álvarez (padre de Santiago/ Pablo Rivero), al que vimos en 2 francos, 40 pesetas, de Carlos Iglesias. “Con Manuel y Roberto trabajé en mi primera película, Lena. Sus cometidos en Neckan son pequeños, pero esenciales para el desarrollo del suspense”, explica el director Tapia.
 
 
Natalia Plasencia y Rivero
Natalia Plasencia y Rivero
 
 
 
El calor de una ciudad exótica
La historia de Neckan la escribió Gonzalo Tapia junto a Michel Gaztambide, premiado con el Goya al mejor guion por No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu. “Michel me ayudó a fijar la estructura de thriller de la película. Desde el primer momento, mi intención era situar al protagonista en una época de cambio en la situación política. España había ingresado en 1955 en la ONU y al mismo tiempo concluía su protectorado en la zona norte de Marruecos. En ese nuevo escenario se enmarca lo que le han ocultado a Santiago de sus orígenes, causando que sus esquemas de niño bien se desmoronen como un castillo de naipes”, dice el cineasta, autor del documental Las misiones pedagógicas.
 
   “Me interesaba que en el desarrollo de los acontecimientos se notara el calor, la vida en los callejones oscuros de la ciudad que mitigan la acción del sol pero propician los robos y quizá los crímenes. Es un ambiente que David Lean ha reflejado muy bien en su cine, y también está presente en películas como El paciente inglés”, afirma Tapia.
 
   La excitante intriga de Neckan, el propósito de que una ciudad exóticamente colonial y expuesta a la corrupción tuviera protagonismo, nos hacen pensar en cintas como Casablanca y, en nuestro cine, en Tánger, de Ricardo Franco. En un tiempo poco adecuado para los ajustes de cuentas, las heridas de la Guerra Civil, la herencia de los desmanes provocados por los que dispararon primero al romperse las hostilidades, se rememoran en unos personajes muy cuidados. Con oficio, Tapia logra que ese universo nos atrape y que deseemos ser partícipes del peligro, la sensualidad y el hechizo que lleva consigo.
 
28-02-2017 Versión imprimir
© AISGE 2017   Webmaster   Condiciones de uso   Política de privacidad
Inicio