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26-05-2014

 
Los estrenos del 30 de mayo
 

 
‘Haz de tu vida una obra de arte’


 
TRAGEDIAS ÍNTIMAS Y PATÉTICAS
 
 
 

 
 
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
La nueva película del veterano Fernando Merinero es una tragicomedia coral ambientada en un castillo toledano en el que un grupo de personajes variopintos da rienda suelta a sus traumas y a alguno de sus deseos más escondidos.
 
   El argumento gira en torno a un curso de superación personal que imparten César (Ramón Merlo) y su mujer, Estefanía (Valle Hidalgo). En él se han matriculado Carmela (Daniela Costa), una joven con una sexualidad difusa; Claudia (Isabelle Stoffel), triunfadora en lo profesional y frustrada en su vida privada; Óscar (Aitor Merino), un broker que gana mucho dinero por Internet y se atiborra de pastillas; y Plácido (Enrique Alcides), aspirante a director de cine que trata de encontrarse a sí mismo. Los dueños del castillo son Lucas (Luis Hostalot), un cincuentón al que solo le interesa el fútbol y las aventuras extramatrimoniales; y Loreto (Sandra Marchena), su mujer, que después de quince años junto a su pareja todavía espera quedarse embarazada y lograr así una felicidad familiar que ve cada vez más lejana. Los días de convivencia en el curso harán que cambien las cosas para todos.
 
   Haz de tu vida una obra de arte cuenta con un gran reparto de magníficos profesionales con importantes trayectorias tras de sí. Tal es el caso de Luis Hostalot, que ha destacado en ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (Pedro Almodóvar, 1984), Tu nombre envenena mis sueños (Pilar Miró, 1996), Las 13 Rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007) y en el serial Amar en tiempos revueltos. Isabelle Stoffel participó en Un franco, 14 pesetas (Carlos Iglesias, 2006), El cónsul de Sodoma (Sigfrid Monleón, 2009), Todas las canciones hablan de mí (Jonás Trueba, 2010) y El sueño de Iván (Roberto Santiago, 2011).
 
 

Daniela Costa y Luis Hostalot, en pleno flirteo

Daniela Costa y Luis Hostalot, en pleno flirteo

 
 
   “Mi personaje es un elemento bastante desagradable, machista y egoísta a la par que pedante y cateto”, relata Hostalot. “Me lo pasé genial interpretándolo y conocí a compañeros con los que nunca había trabajado y con los que tuve una relación entrañable”.
 
   En otros papeles encontramos a Ramón Merlo, que intervino en Los managers (Fernando Guillén Cuervo, 2006) y en Buenas noches, dijo la Señorita Pájaro (César del Álamo, 2012). “Es la cuarta película que hago con Fernando Merinero”, recuenta Merlo. “Creo en su manera de abordar el cine y eso provoca que me entregue totalmente durante el rodaje”. Valle Hidalgo ha protagonizado obras como La perfecta maltratada, de la que es autora, y además es una de las productoras de Haz de tu vida una obra de arte. A Aitor Merino le hemos visto en Historias del Kronen (Montxo Armendáriz, 1995), Te doy mis ojos (Icíar Bollaín, 2003), El Calentito (Chus Gutiérrez, 2005) y en el reciente documental Asier y yo, que él mismo dirigía. La catalana Daniela Costa tuvo un rol estelar en Faraday (Norberto Ramos del Val, 2013) y el canario Enrique Alcides interviene en la actualidad en Cuéntame cómo pasó.
 
   “Me enamoré de Loreto, mi personaje, una mujer luchadora y sufrida, con esa sapiencia que da la llaneza del pueblo. Contrasta con los asistentes urbanitas de este curso tan curioso de terapia para incrementar la estima que se celebra en un castillo maravilloso”, comenta Sandra Marchena, que ha participado en las series Hospital Central o La señora. El castillo que menciona la actriz, donde se ha filmado íntegramente la cinta, es el de San Servando, con unas espléndidas vistas al Tajo a su paso por Toledo.
 
 

Valle Hidalgo, Ramón Merlo e Isabelle Stoffel

Valle Hidalgo, Ramón Merlo e Isabelle Stoffel

 
 
   El director Fernando Merinero se ha distinguido por elaborar un cine a contracorriente y muy personal desde que inició su carrera en 1995 con Los hijos del viento. Posteriormente ha realizado La novia de Lázaro (2002), Un millón de amigos (2007) y El viaje de Penélope (2010), entre otros trabajos.
 
   “Creo que la película intenta ser un reflejo del patético desastre en el que se encuentran en estos momentos las relaciones cara a cara”, reflexiona el cineasta sobre la octava cinta de su filmografía. “Encierra una crítica velada al lugar de las nuevas tecnologías como herramienta sustitutiva de ese papel fundamental del ser humano que es mirarse a los ojos de cerca, con la verdad… Y en definitiva es una sugerencia, una invitación simbólica a tener más sensibilidad. El tono es agridulce; a veces resultará divertida, cómica incluso, pero en otros momentos se desnudarán pequeñas tragedias íntimas”.
 
   Nos congratula que esta visión irónica y sensual sobre temas tan candentes como el éxito, el amor, el paso del tiempo y las cosas que importan encuentre un hueco en la cartelera. Una película producida modestamente que logra ser emotiva y valiosa retratando con minuciosidad unos personajes tormentosos a los que comprendemos muy bien.
 

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