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29-11-2018


Los estrenos del 30 de noviembre


‘Entre dos aguas’


ENCARNACIÓN DE PERSONAJES



ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

El gerundense Isaki Lacuesta ganó con todo merecimiento la Concha de Oro a la mejor película en el último Festival de San Sebastián y más recientemente el Astor de Oro en el certamen de Mar del Plata por este magnífico drama planteado como una continuación de La leyenda del tiempo, filmado hace 12 años con los mismos dos personajes. Supone un regreso con idéntico aliento documental a la Isla de San Fernando (Cádiz) y al barrio de La Casería.

   Isra sale de la cárcel después de su condena por narcotráfico y vuelve a su casa, pero su mujer no quiere estar con él. Cheíto, su hermano, enrolado en la Marina, también regresa a San Fernando tras una misión en Somalia. El recuerdo de la muerte violenta de su padre sigue marcando sus vidas, pero deben seguir adelante y tratar de mantener a sus familias, pues ambos hermanos son padres. Tres hijas tiene cada uno. ¿Cómo lograrlo con una crisis y paro galopantes?


El director Isaki Lacuesta, entre los protagonistas del filme


   Entre dos aguas es la segunda película protagonizada por Israel Gómez Romero tras La leyenda del tiempo. Tan bien lo ha hecho que ha recibido el premio al mejor actor en el mencionado Festival de Mar del Plata. “He madurado deprisa en la vida. No he tenido más remedio si quería comer todos los días”, dice Israel, quien siente una gran admiración por Lacuesta: “Me ha ofrecido la posibilidad de expresarme y de conocerme un poco mejor por medio de la actuación”. 

   Cheíto, o Francisco José Gómez Romero, procura ser en la cinta la voz tranquila de la conciencia de su impulsivo hermano. Entre dos aguas constituye también su segunda experiencia ante las cámaras. 

   “El guion de la película parte de situaciones reales de Isra y Cheíto y otras que le ocurren a gente cercana. Por ejemplo, vemos a Cheíto trabajando de panadero en un barco militar de misión en África, algo real. Le vemos asimismo con Isra saliendo de la cárcel y tratando de recuperar a su familia, pero eso es solo ficción. Así hacemos el retrato de un entorno donde las experiencias extremas son frecuentes, y en este sentido lamentamos que varios actores de la película estén ahora en la cárcel. Esas experiencias y esas vidas están encarnadas en los personajes de Isra y Cheíto”, explica el cineasta.

   Intervienen junto a ellos Rocío Rendón (mujer de Israel), Yolanda Carmona, Lorrein Galea y las pequeñas Daniela, Erika y Manuela Gómez Rendón.


A la izquierda, Israel Gómez Romero. A la derecha, su hermano Cheíto


Historias de vida

“Cuando comenzamos a filmar La Leyenda del tiempo, en el invierno de 2004, nuestro plan era hacer un retrato a largo plazo. No pasó mucho tiempo en la isla de León, San Fernando, antes de que los hermanos Israel y Cheíto Gómez nos llamaran la atención. Empezó nuestra relación cinematográfica y, lo que es más importante, una amistad que mantenemos hasta el día de hoy”, relata Isaki Lacuesta. Llevan su firma Los pasos dobles, Murieron por encima de sus posibilidades y La próxima piel (esta última codirigida por Isa Campo), títulos de una filmografía que en estos días se homenajea en París con una muestra en el Centro Pompidou. 

   “Nuestro objetivo con este proyecto que ahora abarca Entre dos aguas es proponer diferentes historias de vida, rostros, cuerpos y lugares, capturando la metamorfosis de todo, de personas y sitios, a medida que ocurre. Capturar el tiempo, aquello que es mutable, es una de las cualidades más intrínsecas y naturales del lenguaje cinematográfico”, comenta el director, que admite las influencias de las películas de François Truffaut con el actor Jean Pierre Léaud a lo largo de dos décadas. Un referente más reciente es Richard Linklater con su Boyhood.

   Consigue Lacuesta que haya en Entre dos aguas una sensacional fusión entre la ficción y el documental. Los personajes o las personas reales nos sorprenden y a veces nos sobresaltan con esa espontaneidad ligada a los actos cotidianos de cualquier ser. Casi nadie negará que Israel Gómez Romero es un formidable actor, capaz de convencernos de su desesperación ante un futuro que para él no existe. Se muestra tierno y divertido con sus hijas, débil cuando se rinde ante el alcohol y el hachís, cuyo tráfico ilegal parece la única solución a la falta de trabajo y de perspectivas. Muy posiblemente, no será la última vez que Lacuesta nos dé noticia de estos singulares personajes.

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