La actriz María del Puy sería una de sus mejores aliadas; ella la animó y la apoyó: “Me emociona recordar el día en que Paloma apareció en Sincronía de la mano de sus padres, nuestros entrañables Joaquín Escola y María Antonia Piedra. Era joven, mona y alegre. Todos coincidimos en que debía esforzarse porque tenía una voz muy bonita. Y se esforzó, y ahora es una estupenda actriz de doblaje, incluso yo diría que una de las mejores. Escucharla es una delicia. Y sigue siendo tan joven, tan mona y tan alegre como el día en que la conocí”.
– ¿Qué es lo que recuerdas de tus inicios como actriz de doblaje?
– Lo que sin duda ha quedado grabado en mi memoria de esa época es que todos éramos amigos, o por lo menos nos respetábamos; y el trabajo, se convertía en algo lúdico y creativo. El doblaje entonces se cuidaba mucho y el aprendizaje, gracias al compañerismo tan grande que existía, se me hizo más llevadero. Yo tenía mucha inseguridad, no daba una y me costaba mucho la sincronía, pero poco a poco y con el apoyo de todos, fui cogiendo seguridad y aprendiendo la técnica de una profesión que me apasionó desde el primer día.
El actor Héctor Cantolla no ha olvidado la llegada de Paloma al doblaje: “Recuerdo cuando Joaquín Escola, hombre entrañable y gran compañero me presentó a su hija, una niña pizpireta, simpática, alegre, llena de vida. Me dijo que le gustaría dedicarse a nuestra profesión, le contesté ‘Pues si ha heredado tu talento, seguro que llegará a lo más alto’. Y fui testigo de su espectacular evolución. Desde series como Los Ángeles de Charlie, hasta películas profundas en las que había que poner las entrañas a prueba, y siempre salió con éxito. Siempre tuvo un espíritu solidario y fue una gran compañera”. |