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13-05-2013

 
Fallece a los 60 años Carmen Belloch, una de las grandes del teatro valenciano


Su último papel fue el de enfermera en  
 ‘Blancanieves’, la multipremiada película de Pablo Berger
 
 
NANO AMENEDO
La gran actriz y dobladora valenciana María del Carmen Belloch López, mujer de teatro premiada varias veces en su tierra natal, ha fallecido este mediodía en su domicilio madrileño como consecuencia del cáncer de colon que le diagnosticaron el pasado 9 de enero, justo el día que celebraba su cumpleaños número 60. Belloch, que desde la década de los setenta desarrolló una intensa actividad sobre las tablas, trabajó por última vez el año pasado en Blancanieves, la multipremiada película de Pablo Berger, donde encarnó a una de las enfermeras que cuidaban de la protagonista. Soltera y sin hijos, era la socia número 2.170 de AISGE (donde había ingresado en noviembre de 1998) y ha fallecido rodeada de unos primos y una amiga íntima.
 
   Desde que supo de la gravedad de su dolencia, Carmen Belloch redactó un testamento vital en el que pidió que sus últimos días transcurrieran en su casa, y no en ningún recinto hospitalario. También dispuso que su féretro se cubriera con una bandera republicana y que no hubiera velatorio, porque no le agradaban estos homenajes póstumos. Mañana martes será incinerada en el cementerio de la Almudena y sus cenizas descansarán en algún lugar confiado a sus seres más próximos.
 
   Se definía como “una chica muy rebelde”, recibió clases de ballet desde muy pequeña y con solo 18 años, pese a las reticencias familiares, se matriculó en el Real Conservatorio de Valencia. Pero su primera gran oportunidad llegó cuando fue escogida para el estreno en el Teatro María Guerrero, en 1976, de la obra de Francisco Nieva Sombra y quimera de Larra. En aquel elenco coincidió con Sonsoles Benedicto; ella y su marido, el también actor Antonio Medina, se convirtieron en sus “hermanos en Madrid” y conservaron una íntima amistad hasta el mismo día de su muerte.
 
   “Era una mujer de raza, de entrega total tanto para el trabajo como para los amigos”, la glosaba esta tarde Antonio Medina, que la recuerda como “un ser maravilloso, con una generosidad fuera de la común, un gran sentido del humor y un genio disparatado”. No menos emocionada se ha mostrado Benedicto, para quien la hoy fallecida era “una mujer seria y responsable en el trabajo y muy quijotesca en la vida: juerguista, llena de vida y de hondas convicciones socialistas, aunque siempre muy demócrata y respetuosa con todo el mundo”.
 
   Carmen Belloch, Sonsoles Benedicto y otros grandes de la escena española, desde Asunción Balaguer a José María Pou o Ramón Pons, se embarcaron durante tres años a finales de los setenta en el Centro de Iniciación del Niño y el Adolescente al Teatro (CNINAT), una inculcar el gusto por las artes escénicas mediante talleres en toda España. En 1982 Belloch participó en su quizás aparición cinematográfica más importante, Pestañas postizas, que dirigía su hermano Enrique. El tercer hermano de la familia, el traductor Mario Belloch, falleció en 2012, también a temprana edad.
 
   Sus otros trabajos para la gran pantalla, siempre en papeles secundarios, incluyen Tranvía a la Malvarrosa, Torremolinos 73, Soldados de Salamina, La bicicleta o Las 13 rosas, antes de la ya mencionada Blancanieves. En su tierra natal obtuvo el Premio de la Generalitat Valenciana a la mejor interpretación en la temporada 1992-93, así como el Premio de la Crítica Ciudad de Valencia de 1993. Durante su última etapa trabajó en el estudio de doblaje de Enrique Belloch, su hermano, pero acabó mudándose definitivamente a Madrid hace tres años. En la capital, en su apartamento de la calle de Antonio López, transcurrieron las últimas horas de su vida, muchas veces en compañía de dos de sus primos hermanos, el hostelero Carlos Belloch y el empresario Noel Belloch.
 

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