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27-06-2017 Versión imprimir

 

Josep Maria Flotats, un “providencial” Doctor Honoris Causa de la UAB


El emblemático actor y director comparte el galardón “con quienes viven y malviven” de este “bello y desdichado oficio”


IRENE GARCÍA PÉREZ
El actor y director de teatro Josep Maria Flotats (Barcelona, 1939), quien fuera miembro de la Comédie-Française y fundador del Teatre Nacional de Catalunya, ha sido investido este martes Doctor Honoris Causa por la Universitat Autonòma de Barcelona.  
 
   La introducción del homenajeado corrió a cargo de Roser Gauchola, profesora titular del Departamento de Filología Francesa y Románica de la UAB y madrina de Flotats en su incorporación al claustro de la universidad. Durante su intervención, Gauchola alabó la trayectoria del actor y director –trayectoria que el propio Flotats, durante su discurso de aceptación, atribuyó insistentemente “a la providencia”– y destacó el carácter poliédrico de su carrera artística, que constituye “la expresión más genuina del cruce de las culturas en lengua catalana, francesa y castellana”. Actor, director teatral, adaptador, traductor, creador, productor, gestor cultural…hay pocas facetas del espectáculo que no haya interpretado Flotats.
 
   Como actor, ha pisado las tablas de los escenarios más prestigiosos de Francia y España, pero también de Nueva York, Italia, Suiza, Argentina, Canadá y la antigua Unión Soviética, entre otros. Como director teatral, ha dirigido más de una veintena de producciones representadas tanto en Cataluña como en el resto del Estado. Y entre bastidores, a mediados de los años ochenta, creó la Companyia Flotats y, en 1989, se lanzó con la productora Taller 75. Como gestor cultural, destaca su papel (por encargo de la Generalitat) como fundador y primer director del Teatre Nacional de Catalunya.

 
 
 
   En su discurso de aceptación, Flotats agradeció a la UAB un reconocimiento que él consideró dedicado “al teatro en general”, a todos “aquellos que viven o malviven de tan bello y desdichado oficio”. En este sentido, mostró también su agradecimiento hacia los maestros que le formaron, los directores que le dirigieron y los actores y actrices con quienes ha compartido escenario.
 
Una escuela sin ‘Cara al sol’
El actor y director catalán dedicó la mayor parte de su discurso a su formación en la cultura francesa, una formación que empezó con la decisión de sus padres de llevarlo a una escuela francesa en Barcelona “para que no cantara el Cara al sol”, obligatorio entonces en los colegios del país. Con 18 años asistió al Festival de Aviñón y tuvo “una revelación con el teatro” el mismo día que vio a la compañía Théâtre National Populaire.
 
   De regreso, y a fuerza de insistir al director del Instituto Francés de Barcelona, consiguió que el centro le concediera una beca de un año para estudiar teatro en Francia. Beca que, años después, descubrió que el instituto había creado expresamente para quitárselo de encima.
 
   Después del primer año en la Escuela Nacional y Superior de Arte Dramático de Estrasburgo, le renovaron la beca hasta el final de los estudios, que eran de tres años, a pesar de que el centro recibió una llamada de la Embajada Española, que les recomendaba que las becas a los estudiantes españoles no duraran más de un año ya que “los jóvenes alejados demasiado tiempo de España podrían adquirir ideas contrarias al régimen”. “Estimado Señor, si hice la Resistencia fue por algo. No será Franco el que venga a darnos órdenes. Con las notas que usted tiene, si continúa trabajando así, le garantizo que su beca le será renovada hasta el final de sus estudios”, recordó Flotats que le dijo el director del departamento de becas de la Universidad de Estrasburgo, monsieur Steelin.
 
 

 
 
 
Francés en 48 horas
Ahí empezó una carrera interpretativa que le llevó a incorporarse a la Comédie-Française en 1981 y, apenas un año después, a ser nombrado membre sociétaire, una de las más elevadas distinciones en el ámbito cultural que se pueden recibir en Francia. Para ello, explicó Flotats, fue precisa la firma de hasta cuatro ministros (Educación, Interior, Justicia y Finanzas) en 48 horas para que le concedieran la nacionalidad francesa. Dejó la casa de Molière en 1984, cuando el conseller de Cultura de la Generalitat, precisamente a raíz del éxito que tuvo el Dom Juan de Molière en el Gran Teatre del Liceu con la Comédie-Française, le pidió que volviera a Barcelona para hacerse cargo de la creación del Teatre Nacional de Catalunya.

   La rectora de la UAB, Margarita Arboix, cerró el acto con un agradecimiento a Flotats por haber tenido claro en su trayectoria que la investigación y el saber eran muy importantes. También le agradeció su constancia en el trabajo “para que el teatro aumentara y fuera cada vez más un elemento de calidad”. 
27-06-2017 Versión imprimir
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