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13-11-2018


Adrián de Miguel, Joven Promesa por '¿Qué fue de... los chavales de 'barrio' 20 años después?'


MARTÍN RODRIGO
Una entrevista titulada ¿Qué fue de... los chavales de 'Barrio' 20 años después? y publicada en la página web de la revista Fotogramas el 13 de julio de 2018 le ha servido a Adrián de Miguel (Madrid, 1991) para imponerse sobre los otros 17 candidatos menores de 30 años que se disputaban la categoría Joven Promesa, cuyo propósito es fomentar la producción de contenidos sobre cultura y artes escénicas por parte de las nuevas hornadas de periodistas. "Tiene la gracia del periodismo de batalla. Llama la atención que se tome la molestia de ir a entrevistar a los protagonistas alguien que quizás no vio Barrio en los tiempos de su estreno si aún no llega a la treintena", coincidieron los integrantes del jurado a la hora de valorar el trabajo.


   Para conmemorar el vigésimo aniversario del mítico filme de Fernando León de Aranoa, uno de los últimos exponentes del denominado cine callejero y galardonado con tres Goyas, el autor junta a sus tres actores principales: Críspulo Cabezas, Eloi Yebra y Timy Benito. La conversación transcurre entre las respuestas que cada uno de ellos ofrece a 11 preguntas que indagan tanto en sus peripecias durante el rodaje como en sus derroteros vitales y profesionales después de aquel aldabonazo cinematográfico. Porque ninguno tiene algo que ver con los otros. Timy no quería ser actor, pero el casting acabó salvándole en un mal momento: le habían despedido justo antes como repartidor de propaganda. Apasionado por la música en ese momento, apenas hizo algún papel más y cobró 6.000 pesetas de figurante en Todo sobre mi madre, donde Almodóvar le reconoció. Y hoy precisamente sigue vinculado al audiovisual como realizador de documentales de corte humanitario. 


   Al igual que sus dos compañeros, que ya habían tenido experiencias interpretativas pero no profesionales, tuvo que tirar solo de su intuición. Y aunque respetaron el guion al pie de la letra, los personajes tenían mucho de ellos mismos, incluso la vestimenta. "Era nuestra. La ropa que había traído yo desde Barcelona para pasar esos meses se la quedaron para la película. Tuvieron que comprarme más porque me la quitaban toda", cuenta Eloi. Sorprenden también en los testimonios ciertas imposiciones a los muchachos, como la prohibición de comer chocolate para evitar los granos o la exigencia de meterse hielo en la boca en pleno invierno para disimular el vaho, pues la historia se ambientaba ficticiamente en un Madrid vacío durante el verano. Tan descontentos quedaron los tres con el resultado que incluso pidieron disculpas al director, sin sospechar en absoluto la gigantesca repercusión que alcanzaría aquello. Quedó como un hito en la historia de la cinematografía española y como muestra de que el celuloide constituye patrimonio cultural y memoria. A veces sin pretenderlo, puesto que León de Aranoa perseguía una historia urbana universal, no circunscribirse a la capital. "Barrio es una postal muy bonita de un Madrid que ya no existe. Con los autobuses rojos, los metros asquerosos, las cabinas de teléfono hechas una pena... Luego ya se modernizó", evoca Timy.


   Las declaraciones abordan además la siempre interesante reacción ante una fama para la que nadie les preparó, la falta de consejos para poder seguir en el candelero tras el éxito, la necesidad de resignarse a otras ocupaciones cuando falla el trabajo de actor... "Nos quedamos un poco perdidos", reconoce Timy.


Sobre Adrián de Miguel
Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y estudiante de Creación Literaria en la Escuela Contemporánea de Humanidades, durante sus nueve meses de prácticas en la sección de Cultura de Europa Press descubrió su vocación al aunar sus dos pasiones, el cine y la escritura. Su siguiente destino fue Fotogramas, desde cuya sección de Actualidad informó sobre grandes sagas y taquillazos, aunque en estos momentos está de vuelta a la citada agencia de noticias. Pero su horizonte soñado pasa por invertir los papeles: ser él quien realice largometrajes de los que otros hablen.

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