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23-10-2015 Versión imprimir
 

Juan Antonio Corbalán

“En los colegios pondría el teatro y el cine como asignatura obligatoria”


El exbaloncestista habla de su fascinación por 'Los santos inocentes', la película que más le ha impactado en la historia del cine español


ANTONIO FRAGUAS
En las vitrinas de la casa de Juan Antonio Corbalán (Madrid, 1954) hay una medalla de plata olímpica, ganada en Los Ángeles 84, una docena de ligas y tres copas de Europa. El exbaloncestista, mito del deporte español de los años setenta y ochenta, supo compaginar su carrera deportiva con los estudios de Medicina. Este año ha publicado el libro Tu cuerpo, manual de instrucciones (Espasa), en el que se propone que conozcamos nuestro cuerpo para poder disfrutar mejor de él. Alejado de los tópicos del deportista de éxito, Corbalán elige como película de su vida Los santos inocentes, de Mario Camus; estrenada en 1984, su gran año de gloria deportiva.

   “Me pareció asombrosa por el momento en el que salió y por lo que representaba. Era muy conmovedora, como tirarte una losa encima. Yo me decía: ‘mira el país en el que hemos vivido durante tantísimos años’. Me impactó mucho la terrible dependencia de la gente respecto de los señoritos. Entonces estábamos en una España en la que había una clase social muy alta… y absolutamente autóctona: en cuanto cruzaban los Pirineos se veía que en realidad eran paletos”, señala.

   De esa película recuerda especialmente la escena de la montería. “Están disputándose las piezas y el señorito obliga al personaje de Alfredo Landa, con la pierna rota, a luchar por una porque si no se la quita el del puesto de al lado. Me pareció increíble cómo se disponía de la vida de las personas por un mero juego”.

   Corbalán se declara un firme defensor del cine español: “He visto muchas otras películas españolas de la etapa moderna, porque las berlanguianas y las de Toni Leblanc y de los Ozores, que también me encantan, las dejo un poco más en el pasado”. Conocedor de la importancia del trabajo en equipo, le cuesta elegir un actor favorito: “Citaría a Paco Rabal, pero sería una injusticia quedarme con un solo actor. España tiene un montón de grandes intérpretes y solo les ha faltado un poquito de recorrido en los guiones. Durante muchos años nos hemos recreado en un cine muy limitado por los presupuestos. Admiro mucho a los actores cuando interpretan a alguien que no son ellos, pero sin dejar de ser ellos. De hecho en los colegios pondría el teatro y el cine como asignatura obligatoria”.

   En su calidad de médico, ofrece algunos consejos para los actores: “Creo que, igual que los deportistas, no puedem dar el máximo de su expresión si no están en un momento de cierto equilibrio. Para ello es necesario una buena condición física, unos buenos hábitos y sentirte bien desde el punto de vista psicológico, lo que yo llamo ‘bienestar de alma’. Yo les aconsejaría que se enfrenten a lo desconocido, a aquello que les va a producir más estrés. La vida no es más que una capacidad de adaptación a situaciones desconocidas a las que hay que dar una interpretación. Cuanto más abierto seas, cuanto más te entregues a la búsqueda de cosas inexploradas, cuanto más quieras aprender de lo que tienes alrededor, abras tu espíritu a los mayores y los jóvenes, viajes y veas situaciones nuevas, mejor estará tu condición cerebral para la toma de decisiones y la capacidad para interpretar el papel que te corresponda en cada sitio. La vida nos da papeles muy distintos en cada situación que nos invita a vivir”.
23-10-2015 Versión imprimir
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