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15-11-2017


“Hay que hacer el teatro español universal, y esta es la plataforma”

'La golondrina' acerca en Londres la dramaturgia española desde el emergente escenario del Cervantes Theatre


IRENE G. PÉREZ
Londres
En el corazón de Londres, a unos diez minutos andando de la estación de trenes de Waterloo y aún más cerca del museo Tate Modern, hay un pequeño teatro con denominación de origen española: el Cervantes Theater. Pequeño, sí, en lo que a espacio físico se refiere, pero muy ambicioso y exigente en su programación. Este proyecto abrió sus puertas en noviembre de 2016 bajo la dirección artística del productor, director y actor Jorge Juan y la dirección adjunta de Paula Paz, directora teatral y exbailarina profesional. Nació con el objetivo de ser una plataforma en Reino Unido no solo para la cultura española, sino también para el teatro en lengua castellana, de modo que también se pueden ver obras de autores latioamericanos sobre sus tablas. Una de sus más recientes producciones, La Golondrina, les ha valido dos nominaciones (mejor obra y mejor actor protagonista) para los premios Off West End Theater (conocidos como The Offies), en los que participan más de 80 teatros y se tienen en cuenta más de 400 producciones. Escrita por el guionista y director teatral Guillem Clua, La Golondrina evoca la tragedia de la masacre de Orlando, en la que un hombre armado entró a una discoteca LGTB y mató a 49 personas e hirió a otras 53, a partir de la historia de dos personajes: Ramón (Ray en la versión inglesa, interpretado en ambos casos por el actor español David Luque), que quiere trabajar en su técnica de canto antes de cantar en una misa en memoria de su madre, fallecida recientemente, y Amelia (Emily, interpretado en español por Amparo Climent y en inglés por Jeryl Burgess), una estricta profesora de canto que da clases particulares. Conforme avanza la obra, los dos personajes empiezan a revelar detalles sobre su pasado, profundamente marcado por la matanza, que les llevará a un fuerte enfrentamiento emocional.  
 
Pregunta: ¿El público que acude habitualmente a ver la programación del Cervantes Theater son más bien españoles que viven en Reino Unido o ingleses interesados en la cultura española?
Paula Paz: Varía bastante dependiendo de la obra. Tenemos una mezcla de público británico que está interesado en nueva dramaturgia, que aquí además en Londres es brutal, tienen una cultura de teatro que hace que estén como hambrientos de ver qué hay de nuevo. Por ejemplo, con La Golondrina ese es un público que ha venido, que a lo mejor no necesariamente está ligado a la cultura española y latinoamericana sino a la nueva dramaturgia en general, internacional. También tenemos un público español o latinoamericano que vive aquí y que, por primera vez, tiene un espacio para poder venir a ver obras españolas y latinoamericanas. Ese es un público regular y que va creciendo. Lo que queremos hacer es que, ya que existe el espacio, ir creando hábito, que vengan frecuentemente, no sólo una vez cada tres meses, a todas las producciones que vamos haciendo. Por otro lado, tenemos londinenses o británicos en general interesados en la cultura española, y éste es un lugar donde vienen asiduamente a verlo en la lengua española. Gente que está estudiando español y que tiene la oportunidad de venir a escucharlo y ver una obra en castellano, o venir a verla en inglés primero, enterarse bien, y luego venir a verla en español. Entre los que están aprendiendo vienen colegios, también. Para La Casa de Bernarda Alba tenemos más de 150 colegios que han reservado entradas. Todas las funciones españolas están vendidas, vamos a tener que ampliar una semana más, y hay más de 2.000 estudiantes que han reservado entradas. Es increíble. Los profesores nos decían que están encantados, que era lo que estaban esperando todos los colegios porque los alumnos no habían tenido la oportunidad de ver teatro. Lo han leído, lo estudian, pero les falta ese paso de poder venir a verlo. Viene incluso un colegio desde Bruselas.
 
Pregunta: ¿Todas las obras las hacen en castellano y en inglés?
Paula Paz: Las producciones que son nuestras, sí, de lunes a miércoles en castellano y de jueves a sábado en inglés. También invitamos a compañías de fuera y queremos que vaya creciendo.  
 
Pregunta: ¿Cómo nació la idea de crear este teatro?
Paula Paz: Un poco de la necesidad, de que no existía un espacio así en Londres. Creamos la Spanish Theater Company hace tres años como una manera de traer el teatro español y latinoamericano de diferentes formas, porque hicimos lecturas dramatizadas, que ahí fue la primera vez que colaboramos con David Luque, hace más de dos años con Eloísa está debajo de un almendro. Vimos que hacía falta un espacio, porque no es lo mismo una compañía que hace teatro que tener una casa no ya para la compañía, sino para la cultura. Y es lo que hemos escuchando de todo el mundo que ha ido viniendo, de gente que lleva años viviendo en Inglaterra, “esto es lo que hacía falta”. Porque es una forma de crear hábito y, por ejemplo, a la hora de hacer traducciones del teatro, si no hay un espacio no se comisionan traducciones, no existe esa necesidad. La gente se sorprende muy gratamente porque es un teatro pequeño, pero se busca la calidad, la excelencia. Y al público británico no se la das, porque lo tienen todo. Aprecian mucho la calidad y es algo que da gusto.
 
 

 
 
Pregunta: ¿Hacen obras españolas o en español en un sentido más amplio?
Respuesta: Son obras de teatro español y latinoamericano en español y en inglés, pero también hacemos música y danza de pequeño formato. Este mes de septiembre hemos tenido el Festival de Flamenco de la Unión, que venía de la Región de Murcia.
 
Pregunta: A ese sí que vinieron británicos.
Paula Paz: Sí, sí (ríe). Y es una forma de que el talento joven de España tenga una plataforma en Inglaterra. Para ellos como experiencia enfrentarse a un público en plena Zona 1 de Londres es una plataforma increíble. Y para los británicos verlo todo tan cerca no tiene nada que ver. Porque sí, puede haber festivales internacionales en teatros grandes, pero la intimidad que te da este teatro te da otra visión, tanto para teatro como para danza y para música.
David Luque: Fue alucinante. Nico Pelegrín, un joven cantaor que lo veías aquí con cuatro músicos, era espectacular. Y luego la Orquesta Sinfónica de Murcia, que vino con tres violines, viola, violoncelo y piano fue de lujo asiático. Nada folklórico, canela fina.
 
Pregunta: Así como hay bastantes actores españoles que están probando suerte en Estados Unidos, ¿hay mucho actor o actriz que pruebe suerte en Reino Unido?
Paula Paz: Creo que es diferente. Aquí es cuna de teatro, mientras que en EEUU van más enfocados al cine.
David Luque: Yo veo que aquí hay mucha gente joven porque las escuelas y la formación que dan son muy buenas. Me encuentro con mucha gente joven que, por un lado, tienen muy buena escuela, pero, en mi opinión, cuando terminen deberían volver a España y hacerse con una carrera, porque aquí, creo, en el teatro es muy difícil entrar si no dominas bien la lengua, y en el cine siempre vas a estar un poco relegado a papeles pequeños de latino o italiano. Aunque, por otro lado, en España hay un 98% de paro en el sector. Yo no conozco tanto el medio aquí, y dicen que hay mucho trabajo. Quizás no entras en el National Theater a hacer teatro de texto, pero tienes tantísimas opciones de teatro físico, también compañías como la Complicité, que es punta de lanza de las compañías que hacen un teatro muy multidisciplinario e internacional que siempre se nutren de actores extranjeros. Esa realidad la conozco menos. Pero sí que hay actores aquí, sobre todo jóvenes.
Paula Paz: Sí, es cierto que muchos vienen a formarse. Yo veo que hay mucho rigor y mucho respeto por la profesión de actor desde la formación con los profesores, el mimo y cómo los preparan para una industria muy competitiva, y los que salen, salen muy bien preparados. Y luego, a nivel social, hablas con gente de otras industrias y tiene un conocimiento del teatro brutal, incluso de los actores.
David Luque: Yo en España no estudié en la RESAD, así que no puedo juzgar. Pero a veces tengo la impresión de que en España hay muchas escuelas, todas ellas tienen algo válido, pero falta un clasicismo, ese elemento unificador de “todo el mundo ha de tener un dominio de la palabra hablada determinado, todo el mundo tiene que saber manejar su cuerpo de esta y esta forma”. Yo tuve la suerte de estar ocho años en la Abadía y José Luis Gómez trajo un tipo de teatro de Alemania y un rigor hacia la formación continuada del actor a la que siempre estaré agradecido. La Abadía ofrecía, cuando se inauguró y por muchos años, un tipo de teatro más a la europea. Volviendo a Londres, de repente este teatro entra en simbiosis con el medio en el que está ubicado. Como dice Paula, no se le puede dar a los ingleses de cualquier manera. Y también creo que es una muy buena exigencia del propio teatro el tener que confrontarse a gente que va a pedir un rigor en las cosas que ve.
Paula Paz: Es competir en la liga británica y todo el mundo tiene que estar muy preparado. También es verdad que, al trabajar con actores españoles y británicos, hay una mezcla muy bonita de diferentes formas de trabajar, que unos aprenden de otros y es muy enriquecedora y luego sale algo único. Que incluso los británicos que están acostumbrados a ver mucho teatro ven cómo el elenco ha empezado a trabajar de otra forma. Algo que los españoles traen, ese ímpetu…
David Luque: Sí, ese fuego interior. A ellos les sorprende muy positivamente, nuestro cuerpo está más vivo. Ellos tienen muy buen verbo, pero a lo mejor pueden adolecer un poco de tener un cuerpo menos habitado, y con nosotros de repente alucinan con este fuego latino. A mí, por ejemplo, de Jeryl Burgess me encanta su precisión en el lenguaje.
Paula Paz: Y ella a la vez en el proceso, desde fuera, se ha tenido que poner a ese nivel del cuerpo, de no racionalizar tanto la palabra y que ese ciclo vaya de la cabeza al verbo, sino que tiene que habitar el cuerpo. Ha sido un trabajo muy interesante también para ella.
David Luque: Y el hecho de que aquí me nominen me llena de orgullo y satisfacción, porque no nominan a cualquiera. Y también me ha cogido un representante de aquí, que ya me ha propuesto para un papel para HBO y otro para Vikings.
Paula Paz: Aquí no se casan con nadie.
David Luque: Y eso es fantástico porque a mí no me conocen de nada, pero ven un buen trabajo y me nominan, lo cual da bastante cuenta del criterio objetivo que tienen. No puede estar sesgado porque me conocen. Para mí es decir “qué bien, porque les gusta mi trabajo”. ¡Y también la nominación a mejor obra!  
Paula Paz: Sí, que en menos de un año como teatro hayamos estado en las nominaciones de mejor actor masculino y mejor nueva obra… hay mucho esfuerzo detrás y mucho trabajo, pero se reconoce.
David Luque: Poco a poco, este sitio va tomando lugar. Que estamos al lado de los teatros VIC, del National Theater.
Paula Paz: El director artístico del Young Vic pasó a presentarse. Hay mucho apoyo además aquí en la industria. Y como somos algo único, no es terreno de nadie, no es competencia, hay algo muy solidario y genuino de querer ayudar, de presentarte a gente, de hacer por traer críticos, de hacer correr la voz. El director artístico del teatro, Jorge de Juan, me decía que hablando de Eloísa está debajo de un almendro con Sir Nicholas Hiner, que fue el anterior director artístico del National Theater, en una cena, estaba alucinado de la experiencia que había sido hacerlo en español y en inglés y que en inglés había funcionado muchísimo, y que era una obra muy compleja, que no se había hecho aquí en Inglaterra, y a los dos días recibió un email pidiéndole que se la pasara porque le encantaría leerla. Eso es un poco este proyecto, que sirva de plataforma, y que luego por ejemplo se pueda hacer una Eloísa que puedan programar en el National Theater. Es que sea un trampolín para los autores, para los actores, directores, escenógrafos, para todo el mundo que trabaje aquí. Hay tanto talento en España. Sí que hay compañías que cogen ese talento, por ejemplo, el English National Ballet, yendo al mundo de la danza, tiene un montón de bailarines españoles. El mundo de la danza es más universal, pero hay que hacer el teatro español universal y ésta es la plataforma: hacer las traducciones para que toda la industria del teatro pueda conocer y leer a los autores, que no haya esa barrera; los actores, igual, que se vea su trabajo aquí.
 
 

 
 
Pregunta: La Golondrina es una obra muy intensa. El texto en sí lo es, y el hecho de que sean sólo dos actores y se represente en un teatro pequeño hace que todavía se palpe más. Se basa además en una tragedia muy reciente. ¿Cuál ha sido la reacción del público?
David Luque: Muy buena, la gente sale conmovida. Es habitual, todas las noches, oír a la gente llorar. Creo que es un texto que está por encima del hecho ser homosexual, es una obra que habla sobre sufrimiento, sobre pérdida, sobre cómo gestionas todo eso. La gente sale conmovida y lo más alucinante es que la traducción es muy buena y la gente inglesa cree que es una obra inglesa, no les suena a una cosa española traducida.
Paula Paz: Además tiene un carácter tan universal que no hay cosas culturales que se pongan entre medio que resulten extrañas o códigos que no se puedan entender. Es muy universal y muy directa. Llega a todo el mundo que haya tenido una experiencia similar, ese dolor, la pérdida. Es algo social, es cultural, pero primeramente es del individuo. Son dos personas heridas, con ese dolor que es tan grande que todo el mundo ha pasado por algo y ha estado ahí, sea de una forma o de otra, ha sentido eso y yo creo que eso es lo que conecta muy bien. 
David Luque: Es una obra en la que no se toma un partido inmediato por uno o por otro. Eso es también lo que nos comenta el público. “Hay momentos que estoy contigo, hay momentos que estoy con la madre”. Muchos al final se quedan con la madre, que es como el dolor más universal, más desgarrador, que está por encima de todo. Pero que a lo largo de esta lucha que tienen los dos, van cambiando de bando.
 
Pregunta: Es bilingüe en inglés, pero no es una de sus lenguas maternas. ¿Le costó mantener la intensidad del texto cuando lo preparabas en inglés?
David: No, lo que me cuesta a lo mejor es más la cuestión fonética y tengo que poner una atención especial, pero el sentimiento para mí es el mismo. Es como un actor que se pone una máscara o una cazadora. Es con lo que trabajas.
Pregunta: ¿El texto lo escribió especialmente para ustedes?
Paula Paz: El texto lo escribió poco después de los atentados de Orlando, fue como una respuesta muy intuitiva y visceral. Luego lo dejó reposar, volvió a trabajarlo y no se había estrenado en España. Desde Acción Cultural Española nos mandaron 30 textos de 30 autores españoles para hacer la selección para el ciclo. Entre ellos estaba La Golondrina, que nada más leerlo vimos que era un texto que encajaba perfectamente como producción. Y no se ha estrenado todavía en España.
 
Pregunta: ¿Hay algún proyecto para presentarlo en Londres en un formato más grande?
Paula Paz: Es una obra que tiene potencial para más. Este es uno de los motivos del teatro: testear qué funciona con el público británico, escuchar cuál es la reacción y moverse a partir de eso. También estuvo aquí El pequeño Pony de Paco Becerra y fue una de las lecturas que funcionó muy bien. Mucha gente le preguntó si veía el texto en el West End o en Broadway. Es la oportunidad.
David Luque: Esa misma noche a Paco Becerra una agente literaria de aquí le dijo “quiero llevarte ya”, y fue ella quien le dijo “¿Lo ves en Broadway? Porque te llevo a Broadway”. Este puente se está estableciendo de verdad.
 

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