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15-03-2019

HISTORIAS DE CINE

La película premonitoria de Paco Rabal como galán de rostro desfigurado

 

En la moralizante 'La gran mentira' (1956), el de Águilas encarnaba a un guapo embustero al que accidente deja la cara llena de cicatrices. Siete años más tarde, eso fue lo que le sucedió en la realidad. Por JAVIER OCAÑA

Paco Rabal (izquierda), en su esplendor como galán, en una escena de 'La gran mentira'. A la derecha, el cartel original de la película, junto a Madeleine Fischer


 

Durante su época de esplendor como galán del cine español, Paco Rabal, voz rotunda, belleza viril, rodó en 1956 a las órdenes de Rafael Gil el melodrama con toques de comedia La gran mentira. Compuesta hábilmente por Vicente Escrivá, su guionista y productor, como un muy eficaz pastiche entre Historias de la radio Calle Mayor, que habían triunfado un año antes, e incluso con unos apuntes de la versión de George Cukor de Ha nacido una estrella, otro éxito de Hollywood de dos años antes, la película de Gil, con trama de cine dentro del cine, ha pasado, sin embargo, a la historia por un asunto mucho más peculiar: la coincidencia de una parte de su argumento con la vida personal posterior de Rabal. Como una lúgubre premonición.

 

   El actor de Águilas, entonces de 30 años de edad, interpretaba en La gran mentira a una estrella en decadencia un tanto olvidada por el público (y, sobre todo, por los productores) que se introducía en una falsa historia de amor con el fin de recuperar popularidad entre los aficionados y volver a trabajar en películas importantes. Sin embargo, como el típico castigo de las historias morales, y esta así lo era, Escrivá ideó en el guion un accidente de coche que le dejaba desfigurado el rostro con enormes cicatrices que le iban a impedir seguir siendo un galán.

 

La noticia del accidente de Rabal, en el ABC del 24 de diciembre de 1963 (abc.es)

 

   Siete años después, en el mes de diciembre de 1963, el propio Rabal sufrió en la vida real un accidente en la autopista de Barajas al regreso de una fiesta, al chocar contra la parte trasera de un camión. En su mismo coche viajaba la actriz Emma Penella, que resultó herida, mientras otros amigos del cine circulaban cerca en varios vehículos y fueron los primeros en prestarles auxilio. Como a su personaje de La gran mentira,a Rabal se le quedó su imagen de galán desfigurada por varias cicatrices en el rostro. Según contaron en su día a la prensa algunos compañeros, estuvo un tiempo deprimido porque pensaba que no iba a poder trabajar más

 

   Sin embargo, aquel accidente convirtió a Rabal en otro tipo de actor, seguramente aún mejor de lo que ya era, con formidables papeles alejados de lo que había hecho hasta entonces, durante 40 años más, y hasta su muerte en el año 2001.

 

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