twitter facebook instagram
Inicio Aisge
Noticias Entrevistas Cursos
 
ˇSelfi!
Versión imprimir

 
¡SELFI!  UN CUESTIONARIO PARA NO CORTARSE UN PELO

 
Lisi Linder
 
El orgullo gaditano y la energía de los antepasados en un collar
 
 
 
 
• Nada más levantarme... me tomo un vaso de agua tibia con zumo de limón.
 
 
• Lo primero a lo que le echo un vistazo cada día… es Instagram. Confieso que estoy enganchada.
 
 
• El objeto más preciado que tengo por casa… es una piedra que me traje de la India. La uso como talismán y me gusta saber que la tengo cerca.
 
 
• Las horas se me pasan volando cuando… veo una buena serie o mantengo una buena conversación.
 
 
 No puedo evitar la manía de… cerrar todos los botes que están abiertos. ¡Incluso en casas ajenas! [risas].
 
 
 No me acuesto sin… cepillarme los dientes.
 
 
 Jamás olvidaré el momento en que… estrené A medianoche junto a mi actual pareja, Iñaki Font. Fue una obra mágica en la que nos enamoramos. 
 
 
 El juguete que me volvía loca de niña… eran las canicas. Me encantaban.
 
 
 Mis primeros recuerdos televisivos… se los reparten Barrio Sésamo y los Fraggle Rock.
 
 
 La interpretación me cambió… la manera de entender el mundo. Y mi forma de ser: antes de subirme por primera vez a un escenario, con 15 años, era mucho más tímida.
 
 
 La última vez que un admirador me sorprendió... Tengo uno que gestiona una página de fans en Twitter. Se curra muchas cosas; la última fue un sorteo.
 
 
 Cuando necesito suerte llevo conmigo… un collar de mi abuela austriaca. Me da fuerza y me conecta con la energía de las mujeres de mi familia.
 
 
 Soy un absoluto desastre... con la mecánica. Espero no pinchar una rueda nunca...
 
 
 La última vez que pasé vergüenza... fue en mi primer casting para un musical. Estaba muy nerviosa: me temblaba la voz, no podía afinar, se me veían las bragas cada vez que bailaba... Desastroso. Fue la peor prueba de mi vida, nunca la olvidaré [risas].
 
 
 La app más reciente a la que he hecho hueco en mi móvil… Una para el TRX. La utilizaba en Almería, mientras entrenaba en la terraza del hotel con mis compañeros.
 
 
 Flipé por la casualidad de... No creo en las casualidades. 
 
 
 No tengo pelos en la lengua para hablar de… casi nada. Intento tener educación, pero eso no significa que tenga tabúes. 
 
 
 La gente se parte de risa si cuento... mis anécdotas del colegio. Por entonces decía palabras mal por influencia de mi madre, que, al ser austriaca, no las pronunciaba correctamente. De algunos errores me di cuenta bastante tarde: decía 'pocadillo' en lugar de bocadillo, 'savietas' en vez de servilletas... Y unas cuantas más.
 
 
 A veces me miran como un bicho raro porque… ¡Siempre me han mirado como un bicho raro! Entre que soy medio guiri pero me siento muy gaditana, vengo de familia vegetariana y trabajo de actriz... no entro mucho dentro de la normalidad [risas].
 
 
 Menudo susto me llevé cuando… casi me ahogo en la playa del faro de Trafalgar. Desde entonces nado siempre con aletas en el mar.  
 
 
 Un personaje histórico con el que me habría tomado un café… Federico García Lorca.
 
 
 No me resisto cuando en la carta de un restaurante veo… bacalao.
 
 
 Regresaría mil veces a… Bolonia. Es una de mis playas favoritas. Me encanta subir a la duna y contemplar ese bosque de pinos que parece un manto verde.
 
Quien más se aproxima a mi concepto ideal de belleza… No tengo un concepto concreto, pero sí me fijo mucho en la mirada de las personas. 

 Confieso que me bloquea el miedo a… la muerte.
 
 
 Quisiera parecerme a… mi padre. Es un currante nato y tiene un corazón que no le cabe en el pecho.
 
 
 Cuando me muera... espero descubrir qué es esa luz al final del túnel.
 
 
 Me gustaría ser recordada por... mi trabajo y el amor que di a los míos.

 
Media España la conoce como Agneska, la turbadora femme fatale rusa de Mar de plástico. Para lograr ese papel, Linder, hija de austriaca y gaditano, superó a otras 300 candidatas (muchas de ellas rusas de nacimiento) en el casting de Eva Leira y Yolanda Serrano. Pero antes de su gran eclosión televisiva la asistían ya 15 años de experiencia en los escenarios, donde despuntó en A medianoche junto a Iñaki Font, su actual pareja.
 
   También sobre las tablas se ha fogueado en el microteatro con Como Dios, de Eusebio Poncela, mientras que los aficionados a las webseries la recordarán en Libres, de Álex Rodrigo. Antes de las intrigas almerienses entre invernaderos ya había asumido otro poderoso papel televisivo, el de prostituta en Gran Hotel. Y para disfrutar de su magnetismo en la pantalla grande, conviene repasar la película coral Historias de Lavapiés o encontrarla en Maldita venganza, de David Chamizo.
 
   
 
Por Rubén del Palacio

Versión imprimir
© AISGE 2017   Webmaster   Condiciones de uso   Política de privacidad
Inicio