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18-01-2018

Los estrenos del 19 de enero

‘Las heridas del viento’
 
 
 
DOS ALMAS ROTAS POR EL RECUERDO

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
La ópera prima del cordobés Juan Carlos Rubio, basada en su propio texto teatral, es una combinación sutil de dramaturgia y cine, avalada por la circunstancia de presentarse con éxito en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. Las heridas del viento ha apostado en la pantalla por los mismos intérpretes protagonistas, Kiti Mánver y Daniel Muriel, que habían triunfado con anterioridad sobre las tablas.

   David (Daniel Muriel) recoge con desgana las pertenencias del despacho de su padre, recién fallecido. Allí descubre inesperadamente las cartas de un amante, Juan (Kiti Mánver), con  quien mantuvo relación durante años. Arde en deseos de conocer a ese hombre, pues David no tiene ni idea de quién era en realidad su progenitor, más allá del recuerdo de un estricto padre de familia de tres hijos.

 
   “Durante 48 años de carrera he tenido la suerte de haber ayudado a contar historias que dejaron una enorme huella, pero quizá el personaje que más hondo haya calado en el corazón de los espectadores sea el que interpreto en este debut de Juan Carlos Rubio titulado Las heridas del viento”, confiesa la malagueña Kiti Mánver, famosa por sus intervenciones en el cine de Pedro Almodóvar (Mujeres al borde de un ataque de nervios, Los abrazos rotos), Fernando Trueba (Ópera prima), Enrique Urbizu (Todo por la pasta)… Por esa última cinta obtuvo en 1991 el Goya como actriz de reparto.

   “En su presentación en el Festival de Sevilla comprobé el impacto que produce la película en el público, y creo que ello se debe a la conjunción de muchos elementos, entre los que destacan un guion del propio Juan Carlos que se te queda pegado al alma, la generosidad con la que me da la réplica Dani Muriel y el rotundo blanco y negro que tiene la fotografía de Roberto Fernández”, afirma Mánver tras atesorar también éxitos teatrales gracias a ¡Ay, Carmela! (José Sanchis Sinisterra) o  Madrugada (Antonio Buero Vallejo).

   Rubio dice que la obra no se concebía sin el concurso de Mánver, así que la película debía seguir el mismo camino. “Ha creado un personaje imborrable. Una mujer capaz de encarnar a un homosexual irónico y doloroso que nos arrastra irremediablemente a los abismos de la condición humana, un hombre atrapado en su dolor y al mismo tiempo el mejor ejemplo de espíritu de superación que cualquiera pueda imaginarse”, explica el cineasta. Mánver logró por su actuación en la obra el Premio Ceres y el de la Unión de Actores, y recibió además una nominación a mejor actriz en los Premios Max. “Nadie más que una actriz como Kiti, con su calidad artística y su andrógina feminidad, consigue no interpretar magistralmente el personaje homosexual de Juan, sino ser el propio Juan”, señala Rubio con fervor.

   Por su parte, el vallisoletano Daniel Muriel ha destacado en los filmes Seis puntos sobre Emma y Como la espuma, de Roberto Pérez Toledo. También le recordamos por el musical Cabaret y la serie Gym Tony. “Dani aporta sinceridad al papel de hijo perdido, lleno de dudas e inseguridad que recubre con una capa de indiferencia. Sin su perfecto equilibrio entre fragilidad y firmeza no sería posible que el personaje emergiera como un gigante que lucha descarnadamente en busca de la auténtica verdad sobre su padre”, expone el realizador.

Conservar la energía de la escena
“La apuesta de llevar a la gran pantalla Las heridas del viento, mi texto teatral más personal, nace con el propósito de una adaptación con la misma propuesta estilística, los mismos actores, la misma energía y el mismo tono”, alega Juan Carlos Rubio. Es también autor de los textos Humo y Esta noche no estoy para nadie, ambos con protagonismo de Kiti Mánver, así como guionista de aquel Retorno a Hansala de Chus Gutiérrez, película por la cual obtuvo una nominación al Goya.

   Nos apasiona el encuentro entre teatro y cine que propone Las heridas del viento, filmada en un elegante y romántico blanco y negro para hacer realidad la hermosa disquisición a la que asistimos sobre los sinsabores del amor. Kiti Mánver nos deja sin aliento en ese papel de gay sentimental y duro que dio todo a la persona querida. Y Daniel Muriel le acompaña con coraje y genio, manteniendo un inolvidable duelo verbal en el que dos almas rotas por el recuerdo tratan de comprenderse, de dar razones para amar y sobrellevar las decepciones del corazón.                                                          

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