twitter facebook instagram
Inicio Aisge
Noticias Entrevistas Cursos
 
¡Selfi!
Versión imprimir

 
¡SELFI!  UN CUESTIONARIO PARA NO CORTARSE UN PELO

 
Mario Alberto Díez
 
Crisis existenciales antes de dormir y pesadilla en una atracción de feria
 
 
 
• Nada más levantarme... me quito los tapones de los oídos.

• La primera página web a la que le echo un vistazo cada día… Twitter.
 
 
• El objeto más preciado que tengo por casa… es un reloj de mi abuelo.
 
 
• Las horas se me pasan volando cuando… veo telebasura.
 
 
 Una manía que no puedo evitar… Caminar por la calle siempre a la izquierda de la persona con la que voy.

• No me acuesto sin… tener un par de crisis existenciales.
 
 
 Jamás podré olvidar el momento en que… casi me mato en una atracción de la Feria de Albacete.

 El juguete que me volvía loco de niño… era un Macario. Sí, el de José Luis Moreno.
 
 
 Mi primer recuerdo televisivo… La familia Adams.
 
 
 La interpretación me ha cambiado… el metabolismo.
 
 
 La última vez que un admirador me sorprendió... Mi panadera siempre que me regala pan.
 
 
 Cuando necesito suerte llevo conmigo… No me va la mística. 
 
 
 Soy un absoluto desastre... para la tecnología.
 
 
 La última vez que pasé vergüenza... tenía 12 años. Me pillaron robando en el Eroski.  
 
 
 La app más reciente a la que he hecho hueco en mi móvil… Soy más de quitar apps que de ponerlas.
 
 
 Flipé por la casualidad de… encontrarme con alguien del que hacía muchos años que no sabía nada.
 
 
 No tengo pelos en la lengua para hablar de… videntes, curanderos y otros estafadores.
 
 
 La gente se parte de risa cuando cuento... mis tribulaciones en las clases de yoga.
 
 
 A veces me miran como un bicho raro por… ¿A veces? ¡No! Muuuchas veces.
 
 
 Menudo susto me llevé cuando... se me olvidó colocar alguna cosita de mi atrezo y me di cuenta a mitad de la función.

 Un personaje histórico con el que me habría tomado un café… Tino Casal.  
 
 No me resisto cuando en la carta de un restaurante veo… bacalao.
 
 
 Regresaría mil veces a… Murcia.
 
 
 Quien más se aproxima a mi concepto ideal de belleza… es Róisín Murphy.
 
 
 Confieso que me bloquea el miedo a… las cucarachas y la ropa blanca.
 
 
 Quisiera parecerme a… Gambito, de los X-Men. 
 
 
 Cuando me muera... espero que contraten un buen catering.
 
 
 Me gustaría ser recordado por... hacer reír.
 
 
 
 
Este murciano (Lorca, 1981) está de moda. Aunque bien conocido por los aficionados al teatro, también ha realizado incursiones en el audiovisual, con Seis hermanas ocupando el puesto de la más duradera. Durante un centenar de capítulos pululó por la telenovela de TVE su Basilio, el asistente de un empresario decidido a minar los intereses de sus seis sobrinas huérfanas en beneficio propio. Interpretar a un villano le costaba la vida. Hasta conseguir ese primer papel fijo acumuló fugaces apariciones en grandes series: La que se avecina, Cuéntame, Aída, Velvet, Águila Roja... 
 
 Y lo que está por venir. Después de que le viéramos online en la aclamada Paquita Salas, este 2017 inaugurará la producción propia de Netflix en España gracias a Las chicas del cable, en torno a las relaciones que establecían las empleadas de la flamante empresa Telefónica allá por los años veinte. Ante las cámaras desfilarán Concha Velasco, Yon González, Blanca Suárez, Martiño Rivas, Maggie Civantos, Sergio Mur, Ana María Polvorosa... Se suma además al carro de la ficción con sello español el operador Movistar +, y Díez estará presente en su lanzamiento inminente: Vergüenza. El rotundo título alude a las peripecias de una pareja en crisis (Javier Gutiérrez y Malena Alterio) que queda en ridículo delante de los demás.
 
   A la pantalla grande le catapultó Vicente Villanueva junto a Adriana Ugarte y sus tres pretendientes en Lo contrario al amor, pero pronto verá la luz Incerta glòria, el acercamiento de Agustí Villaronga a las emociones de varios jóvenes en tiempos bélicos tras retratar con su Pa negre la miseria y el terror de la posguerra. Sin embargo, su único premio cinematográfico se lo debe a Hostal Edéndonde la Virgen María contempla desde un cuadro colgado en una habitación las historias que protagonizan los huéspedes.
 
   Desde 2014 vive inmerso en el mundo de los salones de belleza gracias a Lavar, marcar y enterrar, una comedia negra de Juanma Pina cuya acción transcurre en los tiempos de la movida madrileña. Concebida inicialmente para representarse en el local Cortacabeza, saltó luego a las tablas del Teatro Lara, donde encarna al atormentado peluquero Fer. Permanece secuestrado en el local junto a su jefa (Elisa Matilla) toda una noche, a merced de dos ladrones de poca monta (uno es Juan Caballero), una situación capaz de sacar a la luz sus turbios secretos del pasado. Al año siguiente prolongó la vida de ese personaje adicto a la verdad gracias a la secuela No hay mejor defensa que un buen tinte, esta vez como propietario del negocio en compañía de una mentirosa compulsiva, madre de dos hijos gemelos que se convertían en sus enemigos por la reclamación de una herencia millonaria. Y él se prestaba a ayudarla con sus más diversas habilidades... La trilogía se cierra con la precuela de esas dos obras, Rizos. El origen, la cual alterna estos días en la cartelera del Lara con sus sucesoras. En esta ocasión cambia de papel y pone cara a José María Cabeza, que en 1983 investiga las extrañas muertes de los que se disponen a alquilar la peluquería en la que después ocurrirá todo, una labor secundada por su hermana y una sobrina cuyo novio (Víctor Palmero) es actor en películas S.
 
   Su alianza escénica con Pina incluye también Los cien hijos del presidente, que puso a prueba una vez más su reconocida maestría en el terreno de la carcajada. Y es que encarnaba a un enfermero misántropo que echaba una mano a su compañera psicóloga para que mejorase su plan de jubilación. Cómo no, de forma un tanto ilegal. Antes se había hecho asiduo a Microteatro por Dinero, escenario de montajes muy variados, desde aquel Hostias como panes que parodiaba el calvario de la vida a los 33 años en el domicilio paterno a ese Quítate de en-médium que retrataba el esoterismo en tono burlón. 
 
Por Rubén del Palacio
Versión imprimir
© AISGE 2017   Webmaster   Condiciones de uso   Política de privacidad
Inicio