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04-12-2018

Foto: Alfredo Arias


Teresa Nieto


“Con la excusa de la crisis, la danza ha retrocedido”



BEATRIZ PORTINARI

Recibir un premio de danza cuando llevo años retirándome me toca el corazón. Quizás había recibido más galardones como coreógrafa y directora, pero este reconocimiento de los compañeros de profesión me ha hecho mirar atrás y reflexionar sobre mi trayectoria como bailarina. Llevo días pensando en cómo empecé, en los años de aprendizaje, de crecimiento, de mi compañía… La cerré porque, de pronto, nadie compraba mis espectáculos. Por mucho prestigio, premios, historia… Desde que la cerré estoy desencantada con el mundo de la danza, y este premio me ha devuelto la sonrisa al menos durante una noche entre amigos y con la compañía de mi madre, Esperanza. Ella siempre ha sido mi apoyo y puede sentirse orgullosa al verme subir al escenario por esta distinción. Me hace especial ilusión por ella, por mis hijas, por mis hermanas, que siempre han estado conmigo.

   Podría decirse que he sido una 'currita' de la danza toda la vida, pero también que he sido una privilegiada por todo lo que he vivido. Los jóvenes coreógrafos y bailarines deben saber que nunca hay que dejar de soñar, pero la verdad es que está muy complicado. Quienes vienen detrás lo tienen incluso peor que yo. Cuando mi compañía no era sostenible pensaba: "Si esto me pasa a mí, ¡qué sucederá con los jóvenes!". Trabajan sin una mínima estructura empresarial, bailando dúos o solos, cobrando miserias... Habíamos avanzado mucho, pero con la excusa de la crisis hemos ido hacia atrás. Y la primera en caer, lo sé porque lo viví, fue la danza contemporánea. 

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