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15-03-2016 Versión imprimir

 


Porque ser actor
es un orgullo


Los premios de la Unión de Actores celebran su 25 cumpleaños con una gala repleta de música y felicitaciones. Ángel Ruiz conduce la ceremonia que marca el regreso al Circo Price


 
TITO ANTÓN
Reportaje gráfico: Enrique Cidoncha
A alguno le costará creerlo, por aquello de que el tiempo transcurre a una velocidad fulgurante, pero la Unión de Actores y Actrices vivió este lunes 14 de marzo la edición que supone las bodas de plata para sus prestigiosos premios, esos que distinguen con una lluvia de 20 estatuillas las mejores interpretaciones en cine, teatro, televisión y la categoría para las jóvenes revelaciones. La celebración en el madrileño Teatro Circo Price, presentada y dirigida por el polifacético actor y cantante Ángel Ruiz, orilló el tono más reivindicativo y cáustico de otras ocasiones y se decantó por el orgullo gremial y el agradecimiento a los compañeros en una velada amena, distendida y eminentemente musical. La pequeña big band dirigida por César Belda amenizó las casi dos horas y media de ceremonia, en la que Vis a vis y El ministerio del Tiempo partieron la pana en el capítulo televisivo, mientras que La novia, la virguería lorquiana de Paula Ortiz, se resarció de los sinsabores padecidos en la pasada noche de los Goya.
 
 
 
Ángel Ruiz, presentando y cantando entre bailarines
Ángel Ruiz, presentando y cantando entre bailarines
 
 
 
   Un canto al “amor irracional” de los actores hacia su profesión, con la música de Feeling good y la letra adaptada a las circunstancias, sirvió a Ángel Ruiz para dar la bienvenida a los más de 1.200 asistentes y demostrar que, lejos de conformarse con presentar y dirigir el espectáculo, exhibiría también su inmenso caudal de voz y el desparpajo con el que fue capaz de integrarse en los movimientos del cuerpo de baile. Elevado desde el principio el listón de la solvencia artística, Ruiz se vio en varias ocasiones complementado por las tres cantantes de El Lamento de las Divas y los chascarrillos de la drag queen Dolly, que protagonizó el momento seguramente más hilarante de la noche cuando encadenó en playback un precioso collage de frases míticas pronunciadas por protagonistas femeninas en la historia del cine, desde la Agrado almodovariana a la inmarcesible Escarlata O’Hara.
 
 
Iñaki Guevara
Iñaki Guevara
 
 
 
   El contrapunto más oficial lo ofreció, como corresponde en estos casos, el discurso del secretario general de la Unión, Iñaki Guevara, aunque sus divertidas dificultades para encontrar el orden correcto de los folios aligeraron la solemnidad del momento. Con todo, Guevara resaltó la importancia de que los figurantes también estén protegidos laboralmente, uno de los principales objetivos en los que se encuentra involucrado ahora mismo el sindicato. No tanto como la consecución del Estatuto del Artista, un reto de “regeneración de la vida cultural” para el que la UAA ya se ha reunido con todos los partidos políticos del arco parlamentario. “En esta campaña electoral eterna en la que estamos, la gente de la cultura necesitamos que se comprometan. Es un gran momento para todos”, resumió el dirigente sindical.
 
   Los guiños a la actualidad política, con todo, fueron escasos en una velada en que los triunfadores prefirieron compartir su felicidad con las personas más allegadas y renovar el compromiso con una profesión que, como dijo Luisa Gavasa, “sigue siendo el oficio más hermoso del mundo, aun con todos los disgustos que nos da”. El más mordaz fue Antonio de la Torre, entregador junto a Blanca Portillo en el bloque de cine, que aprovechó frente al atril para anotar: “Buenas noches, titiriteros todos, que actuáis sin miedo y buscáis la libertad”. La otra alusión de corte ideológico correspondió a Ángel Ruiz, que además de presentador fue galardonado por su papel en El ministerio del Tiempo y quiso dedicar el trofeo “a todos los que esperan enterrar de una vez a sus muertos, porque en este país necesitamos justicia con la memoria histórica”.
 
 
Antonio de la Torre y Blanca Portillo
Antonio de la Torre y Blanca Portillo
 
 
 
CINE: ‘La novia’ y ‘B’ se resarcen
“En la primera ceremonia de estos galardones estaba de toma pan y moja, muy buena, como un cañón. Tenía 27 años, pisaba por primera vez el Festival de Mérida y conocí a José Coronado”, rememoró una jocosa Blanca Portillo. Es la artista más aplaudida por la Unión de Actores, pero cerca de sus seis distinciones quedan las cinco de Antonio de la Torre, encargado de repasar con ella lo mejor de la temporada cinematográfica.
 
 
Inma Cuesta
Inma Cuesta
 
 
 
   A pesar de haber manejado el timón de La novia con un personaje inolvidable, el palmarés de Inma Cuesta había permanecido intacto desde la entrega de los Feroz. De ahí sus nervios. “Tengo el corazón galopando. Me hacéis muy feliz con esta grata sorpresa”, sentenció. Aprovechando el sentimiento de unión presente en estos premios, insistió en la enorme importancia del trabajo en equipo durante el proceso de creación: “Dependemos los unos de los otros. En este proyecto hubo cientos de profesionales que hicieron posible que la labor de los intérpretes brillara”. Dirigió sus dedicatorias al difunto Carlos Álvarez-Novoa y a la memoria de Federico García Lorca, creador de esas conmovedoras Bodas de sangre en que se inspira el largometraje.
 
 
Luisa Gavasa
Luisa Gavasa
 
 
 
   La victoria de Luisa Gavasa en el apartado de mejor secundaria se sumaba al Feroz, la Medalla del CEC y el Goya, un recorrido redondo tras dar vida a esa madre atormentada de La novia. “No quiero llorar”, se propuso, “pero estoy emocionada porque es mi primera nominación”. Lo suyo con el sindicato había cumplido con eso de llegar y besar el santo. “No hay oficio más bello que este. En este momento me siento muy valorada por la profesión, y eso me hace profundamente feliz”, admitió”. También ella aludió a su “gran amigo” Álvarez-Novoa: “Con él he hecho mucho cine, me he tomado muchas cañas y vinos, he compartido muchas risas. Y de él he aprendido mucho”.
 
 
Ana Fernández
Ana Fernández
 
 
 
   El filme de Paula Ortiz acaparó el talento femenino en celuloide con una Ana Fernández ganadora en la categoría de reparto. Dio las gracias a Lorca y a la directora aragonesa, y acto seguido tributó halagos a las compañeras contra las que se medía: “Soy muy fan de Alexandra Jiménez desde que la descubrí en un cortometraje y siempre voy a seguir su carrera. Con María Alfonsa Rosso me une un camino de vida en este oficio e interpreta el personaje más magnético de La novia”. En su discurso reclamó “un sindicato fuerte”, lo cual “requiere nuestra implicación”. Manifestó su intención de “seguir siendo titiritera” antes de mencionar de nuevo al añorado Álvarez-Novoa “por todo lo que me ha regalado”.
 
 
Pedro Casablanc
Pedro Casablanc
 
 
 
   La otra gran triunfadora de la noche fue B: la película. Su protagonista, Pedro Casablanc, subió al escenario dispuesto a animar a los actores jóvenes. “¡Que no desesperen, que sigan adelante. Yo hace muchos años que llegué a Madrid y alguien me dijo que continuase en teatro. Ahora me premian por mi trabajo en cine”, recalcó, pues alzaba su primera estatuilla de la Unión de Actores correspondiente al séptimo arte. “Si no me quisierais tanto”, les dijo a sus colegas del colectivo, “a lo mejor estaría aquí Ricardo Darín”. Y es que no parecía fácil imponerse al argentino con “una cinta necesaria que conseguimos hacer con poco dinero, mucha ilusión y ganas de que las cosas cambiaran en este país”.
 
 
Manolo Solo
Manolo Solo
 
 
 
   Delante de la cámara actúa junto a Manolo Solo, sobre quien recayó la segunda conquista de B. “¡Me vais a malcriar! Espero no acostumbrarme ni convertirme en un gilipollas”, espetó. Para él ya era motivo de alegría figurar en la candidatura entre dos grandes: “El orgullo que me ha producido la nominación con los señores Fernando Cayo y José Sacristán ha hecho que desde hace un mes no entre por las puertas”. Pero finalmente fue el sevillano el que sintió el calor de “un trofeo forjado con consideración y cariño”. Declaró su admiración al director David Ilundain por ser “terco como una mula, un tronco de bambú flexible ante cualquier envite”, mientras que Casablanc se hizo merecedor de sus últimas palabras al asegurarle que “ha sido un placer jugar contigo porque eres muy grande”.
 
 
Felipe García Vélez
Felipe García Vélez
 
 
 
   Felipe García Vélez aportó el único tanto al marcador de A cambio de nada. Se manifestó “agradecido a la fuerza y el misterio de la vida” y “orgulloso de formar parte de la interpretación pese a las dificultades”. Su faceta de artista comprometido afloró cuando hizo extensible su hazaña “a los héroes que continúan luchando día a día por su vocación y a losb que se atreven a denunciar los abusos laborales que estamos sufriendo”. Concluyó con una reflexión sobre el panorama actual: “Hay que poner a las personas en el centro de las prioridades. El desarrollo humano es mucho más importante que el rendimiento económico”.
 
 
Pilar Gómez
Pilar Gómez
 
 
 
TEATRO: Los más locuaces
Entre Adriana Ozores y Carlos Hipólito, multipremiados compañeros a lo largo de la historia de la Unión de Actores, se encargaron de repartir las seis estatuillas de la categoría teatral, que fue en la que los receptores disimularon menos las lágrimas, la euforia y la emoción. Tal fue el caso, desde luego, de Pilar Gómez, mejor actriz de reparto por Cuando deje de llover, que se comportó como un torbellino sobre las tablas y encadenó docenas de dedicatorias “porque es la primera vez que me subo aquí y las tengo que decir, ¡aunque esto de estar tan emocionada es un rollo!”. Entre los destinatarios de sus parabienes constaban Ángela Villar (“la mitad de este premio es para ti”) o Pepe Ocio, “un compañero que me ayuda a crecer cada día”. Ante la posibilidad de que algún nombre se le hubiera quedado en el tintero concluyó: “Os regalo trocitos de agradecimiento a todos, gracias por este momentazo”.
 
 
Chema Ruiz
Chema Ruiz
 
 
 
   En la parte masculina del cuadro, los hados le fueron propicios a Chema Ruiz, alabado por Los hermanos Karámazov, y que se mostró bien cariñoso con sus compañeros de candidatura. “Las votaciones no sé si son justas, Alberto San Juan y Unax Ugalde, supongo que los políticos son los que más saben de eso…”. Fogueado en abundantes batallas escénicas desde la misma base, Ruiz quiso saludar a sus allegados, “muchísima gente que está por ahí perdida en el gallinero, y sí bien lo que es estar allí…”. Y compartió su entusiasmo ante la inminencia de futuros proyectos profesionales. “La singladura para el año que viene parte con rumbo desconocido y una tripulación dispuesta a todo. ¡A los cañones y al abordaje!”.
 
 
Ana Villa
Ana Villa
 
 
 
   Para El discurso del rey fue, a través de la figura de Ana Villa, el premio en el apartado de actriz secundaria. En su caso, el consabido “no me lo esperaba” se hizo realidad: “No tenía nada preparado porque contaba con que se lo darían a cualquiera de mis dos compañeras, Consuelo Trujillo o Gracia Olayo”, a las que consideró ejemplares en su quehacer sobre las tablas. “Si yo en estas galas de la Unión estaba acostumbrada a que me tocase sentarme donde Jesucristo perdió los calzoncillos… Así que hoy quiero agradecer a toda la gente que me ha dado trabajo este año, que es tan importante”. Y, como colofón, la dedicatoria seguramente más singular de la noche: “A mi ex, que, aunque ya no esté con él, me ha apoyado toda la vida muchísimo…”.
 
 
Víctor Clavijo
Víctor Clavijo
 
 
 
   Tampoco esperaba recoger los aplausos de sus compañeros Víctor Clavijo a raíz de Fausto, un proyecto con el que se proclamó mejor actor secundario en liza con Alberto Velasco y Joaquín Notario. Y tanto era así que la lectura de su nombre le sorprendió “con un chicle en la boca, y ahora no sé qué hacer con él”. Reconoció Clavijo que su trabajo en Fausto había sido “tirarse al vacío en cuestión de dos semanas, confiando en el instinto y en la intuición”. Y mencionó en los agradecimientos a su pareja, Montse Pla, “una pedazo de actriz que está por descubrir”.
 
 
Dani Grao
Dani Grao
 
 
 
   Después de arrasar el año pasado en los premios cinematográficos con su papel de Magical girl, el regreso de Bárbara Lennie a las tablas, La clausura del amor, le proporcionó la estatuilla como mejor actriz principal frente a otras dos grandes damas, Aitana Sánchez-Gijón y Ana Belén, ambas en el montaje de Medea. Lennie no pudo acudir a recoger el premio, pero entregó un pequeño discurso: “La clausura… es una declaración de amor, igual que este agradecimiento a todo el equipo”. El ganador en la categoría masculina, Daniel Grao, dedicó su premio por La piedra oscuro a sus bisabuelos, “que desde el más allá me han nutrido para este personaje”, y a la memoria del hombre al que da vida, Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca y destinatario de los Sonetos del amor oscuro que le dedicó Federico García Lorca. “Con Lorca”, resumió Grao, “a poco que uno sea valiente y se suba a la ola, esta te arrastra hasta lo más profundo”.
 
 
Maggie Civantos
Maggie Civantos
 
 
 
TELE: Espaldarazo a ‘Vis a vis’ y ‘El Ministerio del Tiempo’
La joven Maggie Civantos no esperó demasiado para irrumpir en la creciente constelación de la Unión de Actores. “Vis a vis nos está dando muchísimas alegrías porque le ponemos mucha pasión”, apuntó con orgullo, hablando siempre en nombre de un elenco al que no dudó en ensalzar: “Me rodean grandes profesionales que además son grandes personas. Trabajan con el corazón en la mano. Gracias por esa generosidad”. Entre ellos destacó especialmente a la polifacética Najwa Nimri, la reclusa más conflictiva de cuantas pueblan la prisión Cruz del Sur, cuyo papel principal la convertía también en finalista. “La amo, es una bestia”, resumió.
 
 
Inma Cuevas
Inma Cuevas
 
 
 
   Después de alcanzar la gloria en dos ocasiones con montajes de teatro, Inma Cuevas salió galardonada por tercer año consecutivo, ahora por encarnar a otra de las presas de Vis a vis. “Me siento afortunada por dedicarme a este oficio. Y encima me premiáis”, celebró. Luego retrocedió al inicio de su aventura carcelaria, cuando el reputado director de casting Luis San Narciso pensó en ella. “Fue una maravilla que llamara a mi puerta para ofrecerme ese personaje tan brutal que es Anabel”, recordó, aunque en su satisfacción también intervienen unos directores “que hacen que pueda crecer cada día”. Tras brindar su logro a Marta Aledo, su compañera de condena en la serie de Antena 3 y de candidatura en la categoría de reparto, le reveló un sueño a Nathalie Poza: “Ojalá algún día podamos mirarnos a los ojos en un plató o escenario”. Y se congratuló de vivir un momento tan especial “con la persona a la que amo, porque la felicidad no es tal si no es compartida”.
 
 
Susi Sánchez
Susi Sánchez
 
 
 
   La racha de esa producción se rompió al erigirse Susi Sánchez en mejor secundaria gracias a Carlos, Rey Emperador. Se trataba de su primera estatuilla por un papel en televisión, “un medio que sigue estando lleno de incógnitas y donde la creación pasa por caminos que son muy diferentes a los del teatro”, a juicio de la valenciana. Quizá por ese menor vínculo con la televisión calificó el triunfo como un fuerte impulso para su confianza, que debe en alguna medida a la intachable Consuelo Trujillo: “Mi maestra en el arte y en la vida. Sin ella sería justamente la mitad”. Su parlamento se tornó en una preciosa oda a los intérpretes cuando habló de “guerreros incansables, compañeros de lucha por mantener viva la ilusión de seguir contando historias que lleguen a los corazones y puedan hacernos un poquito mejores”.  
 
 
Ángel Ruiz
Ángel Ruiz
 
 
 
   Un ausente Nacho Fresneda recibió el honor de mejor protagonista televisivo de mano de El Ministerio del Tiempo. La aparición puntual de Ángel Ruiz como Federico García Lorca en esa misma serie de TVE resultó suficiente para obtener el beneplácito de la Unión. “Construir un personaje episódico es muy complicado porque uno llega cuando el equipo ya tiene una rutina de trabajo. Pero esta vez se me hizo fácil”, relató. Igualmente claro fue en la expresión de su absoluta incredulidad, pues tanto Víctor Clavijo como Diego Martín se le antojaban rivales imbatibles: “¡Esto es muy fuerte, no contaba con ello! De mayor quiero ser como vosotros. Sois maravillosos, os admiro”. En su despedida se acordó de “todas aquellos que están esperando a enterrar a sus muertos, los damnificados de la memoria histórica”, a quienes deseó “que se haga justicia”.
 
 
Asier Etxeandia
Asier Etxeandia
 
 
 
   Asier Etxeandia se llevó por su rol secundario en Velvet uno de los dos reconocimientos a los que aspiraba, ya que ser esposo de Inma Cuesta en La novia le valió un puesto en la terna cinematográfica. “¡Me vuele loco salir aquí con la sintonía de Falcon Crest!”, bromeó. Se consideró afortunado porque “me permiten hacer lo que me da la gana con mi personaje” y por “compartir días con Aitana Sánchez Gijón, Pepe Sacristán, Cecilia Freire, Diego Martín…”.
 
 
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