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31-03-2016 Versión imprimir
'O principio de Arquímedes', los grandes triunfadores de la noche
'O principio de Arquímedes', los grandes triunfadores de la noche
 
 
Premios María Casares
 
 
El drama que asomó por entre el cabaré
 

Melania Cruz, Mela Casal, Toni Salgado, Iolanda Muíños y Alberte Rolán, mejores actores del teatro gallego en el vigésimo aniversario de los galardones
 
 
CAMILO FRANCO
Reportaje gráfico: Corsino / AAAG
En el interior de los teatros siempre hay actrices y actores o la palabra que los asuma a ambos. En el interior de los teatros, cuando están abiertos, pasan cosas que no pasan en otros lugares. Se cuentan historias o se entregan premios. O las dos cosas al mismo tiempo. Un teatro es el espacio interior más exterior posible.
 
   Desde ese interior se entregaron los premios de teatro María Casares que organiza la Asociación de Actrices e Actores de Galicia (AAAG) que, además de repasar las excelencias del pasado año escénico, celebraba los veinte años de existencia de los premios y los treinta desde la fundación de la asociación.
 
 
 
Chévere, la compañía que presentaba la gala, parodiando el momento en que los actores esperan conocer el ganador de un premio
Chévere, la compañía que presentaba la gala, parodiando el momento en que los actores esperan conocer el ganador de un premio
 
 
 
   Los premios de la profesión escénica gallega tienen nombre de actriz. A María Casares se le sumaron el centenario de la creación de la Irmandade da Fala muy cerca de coruñés Teatro Rosalía de Castro, en el que se entregan estos premios desde prácticamente su fundación. Celebraciones todas que le valieron a Chévere para poner en pie una gala que fue más bien un musical con premios que unos premios con música.
 
   Chévere, premio Nacional de Teatro en 2013, se armó del cabaré de entreguerras, de las efemérides que coincidían y de un sentido del humor que guía casi todas las historias hacia la parodia. A la compañía gallega no le agrada mucho especular con los resultados y decidió hacer comedia con lo que tenía más a mano, con las actrices y los actores repartidas por el patio de butacas, con las compañías y sus estilos. Con las que resultaron ganadoras y con las otras, las que en casos de premios nunca pueden definirse como perdedoras.
 
 
Toni Salgado, mejor actor principal
Toni Salgado, mejor actor principal
 
 
 
   La gala comenzó por la celebración de las conmemoraciones, con un número dedicado a recordar tres puntos de la vida de la actriz coruñesa que triunfó en París. Desde la efemérides se pasó a la celebración. A celebración del teatro como síntoma de vitalidad, de capacidad crítica y de, según la versión de Chévere, alegría. Las parodias son mejores cuanto más se acercan a la realidad y para la compañía contar cómo los actores esperan mientras dicen, o no, su nombre en los premios es algo que merece un gag. Para el grupo la cosa funciona así: si hacemos parodias de los demás, tenemos que hacerlas de nosotros mismos.
 
 
Alberte Rolán, mejor actor secundario
Alberte Rolán, mejor actor secundario
 
 
 
   Por entre los gags paródicos y los números musicales fue asomando un drama. Uno de ahora hecho a la manera de siempre. Mientras Chévere se marchaba a las cajas a preparar el siguiente número, el veredicto de los premios fue confirmando a la favorita de la temporada. Se cumplió el pronóstico y O principio de Arquímedes se llevó cinco premios lo que, en términos matemáticos, quiere decir que se quedó con la temporada y con la noche. En términos cualitativos, la noche también fue para Teatro do Atlántico porque los premios que recibió son los que definen una obra: espectáculo, dirección (Xulio Lago), actor principal (Toni Salgado), actor secundario (Alberte Rolán) y mejor traducción (Alfonso Becerra). El montaje de Atlántico, sobre el texto de Josep María Miro Coromina, es una historia sobre como la sospecha viaja mucho más rápido que los argumentos, cómo se convierte en arma y cómo es utilizada para incluso por gente inocente. Así de seria es la obra que ganó unos María Casares tan festivos.
 
 
Melania Cruz, mejor actriz principal junto a Mela Casal
Melania Cruz, mejor actriz principal junto a Mela Casal
 
 
 
   La obra ganadora se llevó las categorías masculinas y las categorías femeninas tuvieron un momento tan competitivo que se resolvió con un empate: Melania Cruz (Xardín suspenso) y Mela Casal (Noiteboa) como mejores actrices principales. Dos caras de esa misma moneda del teatro, la primera en un viaje doloroso hacia el interior, la segunda en una comedia enredante sobre familias postizas. Melania Cruz, además, repitiendo premio en los María Casares por segundo año. El premio para actriz secundaria fue para Iolanda Muíños por Presidente, una obra satírica sobre campañas electorales a la que la realidad le dio aún más contenido. Se estrenó poco antes de las elecciones generales. Y ya tiene premio. El teatro ha sido más rápido que los políticos.
 
 
Iolanda Muíños, mejor actriz secundaria
Iolanda Muíños, mejor actriz secundaria
 
 
 
   Lo cortés no quita lo valiente, la comedia no esquiva la crítica. La gala de los María Casares no fue política ni dejó de serlo. Tiene su gracia que desde según qué lugares se entienda qué cosas son política cuáles no. Hubo defensa de los titiriteros y de la pantomima que por un momento acercó a la realidad los títeres de cachiporra. Desde el discurso inicial de Vicente Mohedano, presidente de la AAAG, el tono de la gala fue más el de reivindicar que se acepte la existencia de un sector vivo y dinámico, capaz de entenderse con la sociedad “pero sin interlocutor claro en las instituciones”, que el de una gala con ánimo de expresar opiniones partidistas. Lo resumió Xulio Lago al recoger el premio al mejor director: “este es un lugar apropiado para hacer un discurso político, de denuncia o reivindicación, pero no voy a hacerlo porque no tiene sentido. No nos escuchan”.
 
   Todas las galas acabarían antes sin los agradecimientos. Pero va todo junto. Es un pack. El ritmo de Chévere no frenó a los premiados, que fueron repartiendo sus intervenciones en dos grandes argumentos: la familia y el teatro. La familia, con una presencia protagonista de las abuelas en la educación sentimental de los intérpretes. El teatro como reivindicación de una profesión en la que lo mejor que se puede pedir es tener trabajo y que los recortes tengan en cuenta que la cultura no es un gasto. El teatro tampoco.
 
 
El número final, con Patricia de Lorenzo
El número final, con Patricia de Lorenzo
 
 
 
   Lo resumió la actriz Patricia de Lorenzo en el número de despedida: “no hacemos teatro por los premios, hacemos teatro porque nos va la vida en ello”. Quizá la potencia de la frase era muy seria para Chévere y necesitaba una coletilla: “y sí, después de tantos años, ¡compensa!”.
 
 
 
El Premio de Honor recayó en la 'Revista Galega de Teatro'
El Premio de Honor recayó en la 'Revista Galega de Teatro'
 
 
 
Socialmente útiles
El manifiesto que todos los años promueve la AAAG fue leído este año por la periodista cultural Montse Dopico. Esta profesional repasó la situación del teatro en Galicia y animó a la profesión a responder a lo que Bretch explicó sobre el ejercicio escénico, que la gente del teatro sea “socialmente útil, vivir siempre del lado de la letra pequeña”. Dopico animó a que el teatro no tenga miedo de los recortes ni de las dificultades, y a no abandonar “la protesta por lo que es suyo”.
 
   El otro discurso de la noche fue el de Vicente Mohedano como presidente de la AAAG. El actor introdujo la gala asegurando desde la ironía:  “todas las acciones que van a contemplar esta noche aquí están hechas por gente real que sufre dolencias comunes, incluso postmodernas. Tiene que pagar la luz, el agua... Todas las acciones de esta noche están intepretadas por actrices y actores reales, profesionales que conforman un oficio. Un oficio grande”.
 
   Además de los premios a los mejores trabajos del año pasado, los María Casares conceden cada año un premio de honor que en está vigésima edición recayó en la Revista Galega de Teatro, una publicación con 33 años de historia. “Cuando la asociación empezó, la revista ya estaba aquí”, explicó la actriz Mabel Rivera. Además de reportajes y críticas, la Revista se ha preocupado por la publicación de textos dramáticos y por la puesta en marcha de un fondo documental sobre el teatro gallego desde sus inicios.
Xúlio Lago, mejor director
31-03-2016 Versión imprimir
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