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12-03-2019


 

28 Premios Unión de Actores y Actrices

Ingenio, humor y compromiso por una profesión

El Teatro Circo Price, lleno hasta la bandera, volvió a acoger la gala anual del sindicato de intérpretes, en la que Emilio Gutiérrez Caba se estrenó como presidente de AISGE


Marisa Paredes recibió el cariño y reconocimiento de los compañeros con el galardón a Toda Una Vida


Todos los premiados de la noche, en su foto de familia en el escenario del Price

 

NANO AMENEDO

Reportaje gráfico: Enrique Cidoncha (@enriquecidoncha)

La Unión de Actores y Actrices reunió este lunes 11 de marzo al grueso de la profesión en el Teatro Circo Price, con motivo de la edición número 28 de los consolidadísimos galardones del sindicato. No quedó ni un hueco libre en el ya recurrente coliseo madrileño para asistir a una ceremonia en la que los guiños emotivos, el entusiasmo y los nervios de los ganadores se impusieron a los discursos cargados de reclamaciones o exigencias a los políticos. Que los había, y en el mismo patio de butacas, puesto que asistieron los artífices de los diferentes grupos parlamentarios que han propiciado por unanimidad, y pese a lo convulso de la legislatura, una de las últimas grandes conquistas de este oficio: el Estatuto del Artista.  

 

Emilio Gutiérrez Caba, presidente de AISGE

Iñaki Guevara, secretario general de la Unión de Actores y Actrices

 

El menor grado de reivindicación no significa que faltaran los gestos de compromiso, como el del presidente de AISGE,Emilio Gutiérrez Caba, que se estrenaba en estos galardones. Además de palabras de cariño hacia su predecesora, Pilar Bardem, recordó el apoyo de la entidad de gestión a estos premios desde 1990 e insistió en que AISGE seguirá posicionada en todo momento en primera línea de la lucha por la igualdad: “Es un deber erradicar la violencia de género y el machismo. Estamos en contra de estas lacras, ayer, hoy y siempre”.

 

Los primeros reconocimientos de la velada –el Premio Especial de la Unión, que fue a parar a la Subcomisión del Estatuto del Artista, y el Mujeres en Unión, concedido a la sección “Mujer tenía que ser”, que Sandra Sabatés conduce en El intermedio de La Sexta–, mantuvieron la línea combativa. 

 

También Iñaki Guevara, secretario general de la Unión de Actores y Actrices, hizo suyas las posiciones feministas: “La Unión seguirá luchando por la igualdad plena de hombres y mujeres. No es solo justicia para las actrices; conseguirla es un ejemplo para la sociedad”. Tras afirmar que el sindicato “siempre permanecerá unido para defender lo justo”, concluyó haciendo un llamamiento a los afiliados: “Es el momento de defender la dignidad de esta profesión”. E invitó a disfrutar de los premios, la gala y la fiesta: “porque nos lo merecemos”.

 

Los presentadores, Verónica Ronda y Ángel Ruiz

 

 

Buena salud profesional

La ceremonia estuvo dirigida por Laila Ripoll, conducida por Ángel Ruiz (que repetía tras un par de años ausente) y Verónica Ronda, con el apoyo artístico de Tito Rubio Iglesias y Guillermo Estrella, y con música en vivo a cargo de César Belda. Optaron 66 intérpretes, elegidos entre más de 1.800 candidatos, a 22 categorías en cine, teatro y televisión.

 

Álex Villazán

Eva Llorach


 

Hasta ahí los fríos números en torno a una celebración que, un año más, demostró la óptima salud de la profesión interpretativa en nuestro país.  La primera tanda de estatuillas –creadas para la ocasión por el taller Atávika en cobre y latón- se inició con los Revelación. El de mejor actor fue para Álex Villazán, por su interpretación en El curioso incidente del perro a medianoche, al que traicionaron los nervios quizás por aquello de ser el primero en subir al escenario y quiso dar las gracias “a toda mi familia, sin olvidarme de nadie, porque esta es la primera vez”. El de mejor actriz lo recibió Eva Llorach, que lo ha acaparado todo (Goya, Forqué, CEC…) por Quién te cantará: “Descubrir mi vocación tardíamente me hizo tomar las riendas de mi vida. He aprendido de todos los compañeros y compañeras con los que me he encontrado”.

 

Penélope Cruz

Alberto Ammann

 

Los 28 Premios Unión de Actores y Actrices estrenaron una nueva categoría, Producción Internacional, creada en atención a la cada vez mayor presencia de las grandes plataformas audiovisuales y sus creaciones globales. Alberto Ammann inauguró el apartado masculino por Narcosy, tras agradecer “un galardón que me llena de fuerza y cariño”, reclamó una mayor presencia en las pantallas y escenarios de actores negros, latinos y musulmanes. “Las creaciones artísticas deben ser el espejo de lo que sucede a nuestro alrededor, y en estos tiempos nos conviene tocar la realidad con más dignidad”.

 

Por el cuadro femenino, la distinguida como mejor Actriz de Producción Internacional fue Penélope Cruz, protagonista de American crime story: Versace, quien tuvo palabras de homenaje para sus maestros, Cristina Rota y Juan Carlos Corazza, su madre y su suegra, Pilar Bardem.

 

Inma Cuesta

Anna Castillo

Miren Ibarguren

Julián Villagrán

La televisión está que… ‘Arde Madrid’

Si en unos premios tan corales se puede hablar de ganadores, quizás haya que pensar en la serie Arde Madrid, que acaparó cuatro galardones en las categorías de televisión. Suyos fueron los de actriz y actor de reparto, que acabaron en manos de Miren Ibarguren (“Se lo dedico a las mujeres gitanas que me han ayudado a componer mi personaje”) y Julián Villagrán (“Debemos estar muy locos e inconscientes para dedicarnos a esta magnífica profesión”). También engrosó el palmarés de esta producción el trofeo de interpretación femenina secundaria para Anna Castillo, quien dijo sentirse “muy halagada”, y finalmente el de actriz protagonista para una generosa Inma Cuesta que exclamó: “¡Qué bonito es compartir y no competir!”.

 

Antonio Durán 'Morris'

Álvaro Morte

 

La noche reservó un momento glorioso para Antonio Durán ‘Morris’, mejor intérprete secundario por Fariña, quien se declaró fiel defensor del asociacionismo. Recordó que “las cosas salen más auténticas cuando ponemos verdad” y dedicó el éxito a Galicia (“¡por una vez no tenemos que fingir el acento!”). Álvaro Morte, mejor actor protagonista por La casa de papel, se acordó de los compañeros “que están pasando frío en una moto como repartidores de pizzas o poniendo copas detrás de la barra de un bar, esperando una oportunidad como la que tuve yo”.

 

Marisa Paredes

 

Estrella de televisión, del cine y el teatro, Marisa Paredes sumó el premio a Toda Una Vida a los muchísimos méritos acumulados a lo largo de una dilatada y exitosa carrera. “El trabajo de actriz te permite tocar el cielo. Y cuando lo consigues, lo haces con el alma”, reflexionó. La que fuera musa de Pedro Almodóvar tuvo palabras de agradecimiento para todos los directores y actores con los que ha trabajado y que la hicieron crecer como intérprete durante sus 60 años de oficio. Un oficio con el que descubrió “cosas maravillosas” de sí misma y conoció el mar: “Como era castellana de Madrid y no había mucho dinero… nos íbamos de colonias. Me quedé hipnotizada en la Concha de San Sebastián y llegué por los pelos a la función”. Presente en aquellos tiempos estuvo su madre, a quien tributó un emotivo recuerdo: “Gracias a ella viví los primeros escarceos de la profesión. Ejerció de guía y de ángel de la guarda, porque yo empezaba a llegar tarde y me encubría para que mi padre no me matara”. Y concluyó: “He tenido suerte en mi vida profesional y personal. Pero también me lo he currado. He vivido tanto, he hecho tantas cosas… Que me quiten lo bailao”.

 

 

Elvira Mínguez

Luis Bermejo

 

Unas categorías de cine muy repartidas

Los dos apartados de interpretación de reparto en el celuloide los conquistaron Elvira Mínguez (Todos lo saben) y Luis Bermejo (Tu hijo). La artista vallisoletana extendió su honor a todas sus compañeras en el elenco de la película. “Ni una sola de mis miradas habría sido posible sin aquellas noches de risas y lágrimas con Penélope [Cruz], Bárbara [Lennie], Sara [Sálamo] e Inma [Cuesta]. Por su parte, el intérprete madrileño comparó el reconocimiento con “un beso con mucho calorcito” y admitió sus nervios: “Tengo el corazón que se va a poner a bailar por aquí”.

 

El título de mejor actriz secundaria correspondió a Ana Wagener por la “historia valiente y contundente” de El reino. Aunque no pudo recogerlo en persona, en su mensaje leído dejó una dedicatoria categórica: “A todas las mujeres, a las que luchan y a las que están cansadas, para que continúen con paso firme”.

 

Juan Margallo, felicitado por su pareja, la también actriz Petra Martínez

Antonio de la Torre

 

“¡Que suba Petra [Martínez] o me bajo!”, exclamó Juan Margallo al levantar la estatuilla de mejor intérprete secundario por Campeones. Desde el escenario del Circo Price se acordó de que cerca se encontraba la Escuela de Peritos a la que fue después de que llegara a Madrid. Pronto cambió esas aulas por las de Arte Dramático, para enfado de su padre, pero su llegada al mundo de la actuación fue desalentador. “Venía de Cáceres con un marcado acento extremeño. Dijeron que ni siquiera calificarían mi prueba… ¡porque no me habían entendido nada!”, relató. Con su esposa al lado (“Llevamos solo dos meses casados legalmente en España porque lo hicimos en Gibraltar en tiempos de Franco”), disfrutó rescatando historias pasadas y anécdotas divertidas: “Si a Petra o a mí nos dan un premio, es para que contemos algo”.

 

Como Actriz Protagonista se premió a Susi Sánchez, por La enfermedad del domingo, que excusó su ausencia pero no quiso dejar de enviar un mensaje a toda la concurrencia: “Esta fiesta nos hace partícipes, como obreros, de una lucha por la verdad, la belleza y la poesía”. Le acompañó en la misma categoría, pero en el cuadro masculino, Antonio de la Torre, por El Reino, quien dio las gracias a las mujeres cineastas, “que me dieron visibilidad cuando llegué de Málaga”, por un premio que quiso dedicar a “los maestros y los profesionales de la sanidad, porque son la guardia pretoriana del Estado de bienestar”.

 

 

 

Tras el homenaje a quienes ya no están entre nosotros, a quienes se marcharon en 2018, que fue acompañado por Ángel Ruiz y Verónica Ronda con la interpretación de la canción Qué difícil se me hace, de Alejandro Lerner, que popularizara Miguel Ríos como Todo a pulmón, llegó el bloque final, el dedicado a celebrar la interpretación sobre las tablas. 

 

Ángeles Martín

Juan Vinuesa

 

Los teatreros, los más locuaces

Ángeles Martín dio el pistoletazo de salida a las distinciones teatrales por su papel de reparto teatrales en Hablar por hablar. “Emocional y excesiva”, según sus palabras, con su discurso invitó a reflexionar: “Llevo casi tres décadas en esta profesión. Es complicada, aunque la mejor del mundo, lo sabía a los seis añitos. Estoy intermitente porque, si eres mujer mayor de 45 años, te vuelves invisible”. 

 

Le siguió ante el micrófono Juan Vinuesa, mejor actor de reparto por Algún día todo será tuyo. Lamentó que “en estos tiempos en los que la libertad debería hacernos ir hacia delante, nos atenaza el miedo a lo que piensen los demás”. Y rogó encarecidamente “que se destierre la autocensura, que jamás ha pisado una sala de ensayo”.

 

Pepe Viyuela

Natalia Hernández

 

La estatuilla a la interpretación femenina secundaria fue a parar a manos de Natalia Hernández (La ternura). “Es la primera vez que recibo un premio. Lo mejor que me ha pasado. ¡Viva el teatro!”, proclamó. Pero la felicidad no eclipsó su reivindicación de mejores condiciones de trabajo: “He suspendido el examen práctico del carné por segunda vez y me toca pagar… Y hoy he empezado unos ensayos, pero no voy a cobrar los 700 euros de remuneración hasta dentro de un mes”.

 

Pepe Viyuela se erigió en mejor actor secundario por El burlador de Sevilla. Y su parlamento fue un alarde de honestidad y humildad: “Me encanta hacer el idiota. Y serlo. Le han dado un premio a un idiota. La de hostias que uno se da en este trabajo merecen la pena si la gente acaba pasándoselo bien. Los galardones te hacen tener rivales. Y la competición está bien para el deporte, pero… ¿quién es el mejor actor? Es imposible decidirlo. Así que no nos tomemos estas cosas en serio y juguemos”.

 

 

Laura Toledo

Juan Codina

 

Hubo ocasión para distinguir el esfuerzo de la sevillana Laura Toledo, mejor actriz protagonista, quien se empeñó en levantar la obra La voz dormida a partir de la novela homónima de Dulce Chacón. “Tenía la necesidad imperiosa de contar una historia real, porque a la mujer no siempre se le deja contar la verdad en el teatro”, lamentó. Tras los agradecimientos y dedicatorias animó a quienes pelean por un hueco en el oficio: “A todos los actores que no tienen la oportunidad de trabajar les digo que se puede. Se puede porque yo he podido”.

 

El trofeo que cerraba la ceremonia lo recogió Juan Codina como protagonista de Luces de Bohemia. Y brindó al público un fin de fiesta realmente inolvidable por su muy ocurrente intervención. “Yo soy actriz y cabaretera”, espetó, “salto de la O a la A sin problema. Me dirijo en femenino no por defender el lenguaje inclusivo, sino porque desde niño me he sentido muy maricón. En los ochenta era un efebo inútil y maricón. Por eso solo tenía una salida para sobrevivir: ser actor. No sé hacer otra cosa. Amo mi profesión como el primer día. Y creo que hay que dignificarla. Odio la frivolidad, la falta de compromiso, dar importancia a la raya del ojo”. Haciendo un guiño a Marisa Paredes, proclamó: “Siento que este también es un premio a toda una vida”.

 

El discurso de Codina reunió los tres ingredientes que impregnaron la fiesta del sindicato en su edición número 28: ingenio, humor, compromiso. Ángel Ruiz y Verónica Ronda bordaron las dosis de desparpajo en su papel de presentadores y obedecieron el mandato de agilidad para que se cumplieran los tiempos marcados y nadie mirase impaciente el reloj.

 

 

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