twitter facebook instagram
Inicio Aisge
Noticias Entrevistas Cursos
 
Noticias
06-02-2017 Versión imprimir

 
Roberto Álamo
 
La sensibilidad de un tipo imponente
RUBÉN DEL PALACIO 
Dos veces ha sido nominado al Goya y en las dos ha salido triunfador. Daniel Sánchez Arévalo le catapultó como secundario en 2014 con La gran familia española, pero poca comedia caracteriza al protagonista de Que Dios nos perdone, lo cual demuestra la elasticidad interpretativa de Roberto Álamo (Madrid, 1970). A su Javier Alfaro se le juntan un hundimiento matrimonial y las peleas con otros policías cuando persigue a un asesino de ancianas con el olfato de un compañero obsesivo y tartamudo. Por esa complementariedad perfecta le recordó a su “hermano” Antonio de la Torre que el personaje “sería peor” sin él. Pero el excelente resultado evitó que se fuera de vacío el thriller de Rodrigo Sorogoyen, cuyo talento volvió a reivindicar ante el sinsabor de tan exiguo palmarés: “Es el mejor o de los mejores directores de este país y posiblemente del mundo. Lo digo de verdad”.
 
   Con la humildad de quien no olvida sus orígenes, honró a la maestra Cristina Rota con un “todos mis trabajos llevan tu huella”. La felicidad contenida encontró justificación en sus palabras de empatía al dedicar la estatuilla a “todos los actores, sobre todo a los que no trabajan, pues un día nos miraremos a los ojos encima de un escenario o delante de una cámara y nos diremos las verdades”. Tras el fin de los flashes, el teatro le esperaba con la espiral autodestructiva de otro policía violento y curtido en las cloacas de la sociedad, el Dani de Lluvia constante.
06-02-2017 Versión imprimir
© AISGE 2017   Webmaster   Condiciones de uso   Política de privacidad
Inicio