twitter instagram facebook
Versión imprimir
25-04-2018

La memoria en rosa

El Taller de la Memoria engendra cinco nuevos títulos autobiográficos en Barcelona, presentados entre recuerdos, sonrisas y mucha emoción

 

 

JELENA ARSIC

El espíritu de Sant Jordi en Barcelona, con las calles llenas de gente, mucho ruido, alboroto y rosas, se coló en el Teatro Romea para celebrar el V Taller de la Memòria Escènica. La fiesta estaba marcada este año por la política, y la gala de presentación de estas autobiografías de intérpretes también se impregnó de ella. 

   El vicepresidente de AISGE Sergi Mateu presentó a Montse Miralles, la coordinadora del proyecto, encargada de que los autores perdieran el miedo a la página en blanco y acabasen los libros que reunían sus memorias. Lo más bonito de esta aventura fue, en palabras de Miralles, conocer a los autores en persona. De algunos de ellos ya sabía cuál era su dimensión profesional. Le costó convencer a varios, pero al final lo consiguió, con un resultado que “ha sido maravilloso”.

   La presentadora Lloll Beltrán subió al escenario con estilo cabaretero para cantar su propia versión de La vida en rosade Édith Piaf. Introdujo el acto con una explicación de la leyenda de Sant Jordi y el dragón en las versiones que conocía. En una el príncipe mata al dragón y rescata a la princesa. Pero hay otra en la que la princesa se libera sola y el príncipe va a fregar la sangre más tarde, contó en tono jocoso. Mientras los asistentes reían, habló de que quizás a la princesa le gustara el dragón, pero que al príncipe no le haría gracia el tripartito… Y concluyó con que ese simbolismo traído a la actualidad identificaría a la princesa con el teatro, al caballero con la ilusión y al dragón con un arma de destrucción masiva. 

   En alusión a la actualidad política, confesó que una vez conoció a una princesa a la que le gustaba mucho el chocolate suizo. Y presentó a unos personajes que “ya tienen autor: ellos mismos”. 

ENRIC CERVERA

Llamó al escenario al primer homenajeado de esta quinta edición barcelonesa del Taller de la Memòria, Enric Cervera, un abanderado del teatro independiente de los años sesenta y setenta. Según reveló Beltrán, siempre que iba a la Asociación de Actores para hacer alguna gestión, se encontraba a Cervera. “Formaba parte de ese lugar”, sentenció la presentadora. 

   La labor del intérprete como editor de libros de teatro ha sido descomunal. Ha trabajado en 170 títulos. A modo de introducción, leyó un fragmento de un texto en el que asumía que hay estrellas que brillan más que otras, pero reivindicó que las pequeñas también merecen compartir su historia en vez de llevársela a la tumba. 

   Apareció encima del escenario su prologuista, Jordi, que calificó Con… secuencias (Un relato basado en hechos reales) como “un libro ágil”. Y prosiguió: “Supone un viaje en el tiempo, por los años sesenta y con un salto a los ochenta, con todos los cambios que experimentó el teatro durante ese periodo. Es un libro con el que merece la pena echar la vista atrás y comprobar el legado del teatro”. Aunque admitió que, teniendo en cuenta la situación actual, el final del relato le había dejado "un sabor agridulce". 

Mª CINTA COMPTA

Beltrán dijo que la segunda protagonista de la noche merecería una película al estilo de Memorias de Áfricapor todo lo que ha vivido. Compta no quería ser actriz. Empezó por la danza, pero como tenía los pies planos y ello le impedía una carrera en esa disciplina, se pasó al mundo de la actuación. 

   Su hija, la también actriz Ariadna Planas, comentó que trabajó con su madre en obras como La gaviotade Chejov. Y en ella hicieron precisamente de madre e hija. Luego introdujo Breve revisión de vida: artística y privada con todas las opiniones que su madre suscita entre sus amigos y que ella había recopilado para la gala.

   La lectura de dichos pareceres quedo así: “Es una mujer muy disciplinada, alegre, sociable, enérgica, fuerte, con gran capacidad para tirar hacia delante, aceptando las cosas como vienen, sin dramatizar. Íntegra, noble y respetuosa con las opiniones ajenas, aunque tenga claras las suyas. Aglutina y une a las personas. Llegaba a todos los ensayos con el texto aprendido, el vestuario preparado y los utensilios necesarios para crear su personaje. Es una mujer sencilla que aborrece la hipocresía, que con su valentía ha roto esquemas en más de una ocasión. Sus principios más elevados son el amor, la amistad, la justicia. Es una mujer auténtica con una gran capacidad para querer”.  

ANTONIO MONLLOR

Este insigne bailarín cartagenero, que triunfó en París y desarrolló su carrera en el Gran Teatro del Liceo, recibió un homenaje póstumo con un libro de memorias a través de la transcripción de entrevistas que realizó el músico y actor Jordi Vidal. 

  Monllor falleció en 2014. Vidal contó ante los presentes que le conoció 10 años atrás en el teatro La Caldera. Allí estuvo esperándole, y como no llegaba, bajó a buscarle. Se lo encontró bailando y rodeado de gente, todos riéndose y disfrutando. En ese momento sentenció: “Ese es Antonio. El auténtico”.

   Vidal añadió que la vida del bailarín no se resumiría en un solo libro, pero definió Una vida, una pasión: la danza como “una obra de aventuras que cuenta todas sus anécdotas, historias discretas pero llenas de magia. Sus páginas llenas de vivencias dan mucho que pensar”. Insistió el autor en que todavía quedan facetas desconocidas de Monllor, pues hoy nos consta que fue un gran bailarín clásico, pero menos se sabe sobre que era excelente en variedades y claqué. En ese instante el bailarín Hugo Riveros le homenajeó bailando claqué. 

   La bailarina Guillermina Coll agradeció a la Fundación AISGE que en el Taller de la Memoria se incluyera a un bailarín como reivindicación del papel de la danza. Opinó que el libro es “absolutamente un retrato de El Toni”. El sobrino del artista, Eduard Cruells, rememoró una vivencia de cuando tenía cinco años. En aquel entonces le decía Monllor que sería un gran bailarín por su empeine, pero lo cierto es que Cruells conserva solo eso… y nada de bailarín. No obstante, alabó la pasión por la danza que le inculcó su tío, “una auténtica herencia”.

XAVIER SERRAT

Los aplausos más cerrados de la noche llegaron cuando Xavier Serrat exigió la liberación de los “presos políticos”. Con más humor admitió que ver las imágenes de los inicios de su carrera le hacía sentirse “joven”, aunque puntualizó que estaba “mal afeitado en la foto”. 

   Gloria Martí afirmó sobre el escenario que Serrat es “el alma de la fiesta. No sabe ni qué edad tiene, pero hace gala de “un espíritu rotundamente joven. Y eso es lo que importa”. Pero no quedaron ahí sus alabanzas: “Es un compañero generoso y divertido dentro y fuera del escenario. Durante su larga carrera ha hecho de todo y nunca se le han caído los anillos”. La autobiografía 50 años resulta interesante para Martí porque “si una cosa no tiene este hombre, son pelos en la lengua”. 

ALICIA OROZCO

Por último apareció Alicia Orozco, autora de Envasado en hechos reales, quien dirigió entre risas una curiosa exigencia a la presentadora: que se dirigiera a ella como señorita, pues es madre y abuela soltera. Beltrán le pidió que mostrase un tocado compuesto por una rosa roja y otra amarilla, y la actriz explicó que una era por Sant Jordi y la otra por los “presos políticos”. 

   Orozco contó que se marchó hace un año y medio a Madrid porque en Cataluña no la llamaba nadie “ni para insultarla”. En la capital ha sido feliz a las órdenes de ‘Los Javis’, admite que le encantan la ciudad y el cocido y considera que vivir allí no significa estar entre “fachas”, pues muchos madrileños comparten su pensamiento. Sin embargo, tuvo que aguantar que ciertos compañeros catalanes la criticasen en redes sociales durante los sucesos del pasado octubre por el hecho de que viviera en Madrid, cuando le habían pedido que les avisara si encontraba trabajo en la capital. 

   Su hija Marieta, ganadora de un Goya, reconoció que llevaba casi tres semanas sin dormir por la preocupación de qué podría decir en el acto. No pudo ocultar su sorpresa ante la circunstancia de que su madre hubiera terminado solo un libro: “Con un libro no tiene suficiente para contar su vida, va a necesitar una enciclopedia. Los que la conocéis sabéis que siempre ha tenido mucho palique”. Concluyó que lo más apropiado habría sido uno de esos libros de Elige tu propia aventura, en los que se puede cambiar el curso del argumento saltando de página, porque su madre “hace zappingcuando habla”.

 

 

 

 

Versión imprimir