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11-12-2019

VIDEONOTICIA

"Los otoños ya nunca serán igual". El emocionado recuerdo de AISGE a Juan Antonio Hormigón

El director general de la entidad, Abel Martín, interviene en el homenaje celebrado en el Teatro de la Comedia para certificar la vigencia de la colaboración de la entidad con la Asociación de Directores de Escena (ADE)

Reportaje gráfico y vídeo: Asia Martín

“Juan Antonio Hormigón fue profesional de la intelectualidad”, en definición de uno de los muchos amigos del dramaturgo, intelectual, estudioso, investigador, novelista y poeta zaragozano, fallecido repentinamente el pasado 15 de abril en Madrid a los 75 años. El Teatro de la Comedia, el escenario más antiguo de Madrid, se llenó el pasado 2 de diciembre para 


   El Teatro de la Comedia se llenó el pasado 2 de diciembre de sus allegados, seguidores y discípulos para rendirle tributo, en un acto organizado por la Asociación de Directores de Escena (ADE) con la colaboración de la Fundación AISGE. El director general de AISGE, Abel Martín, pronunció uno de los discursos más emotivos de la velada en recuerdo de quien fue su amigo desde 1995. "Él fue quien me creó el gusto por las representaciones. Heredé una de sus cuatro o cinco pipas fundamentales, premio Nobel en esta materia para mí”, relató. “Juan Antonio no se enfadaría al considerar a AISGE una asociación hermana de la ADE. La cooperación entre ambas ha dado mucho frutos y seguirá funcionando”.


   Martín desveló que muestra a todas las visitas en su despacho la colección de libros de la ADE, una "joya" para estudiosos y aficionados a las artes escénicas. "Los otoños ya nunca serán igual sin él, pero Juan Antonio sigue en nuestras lecturas y nuestro recuerdo", resumió.


   La celebración –conducida por el actor, director y vicesecretario de ADE, Carlos Rodríguez– arrancó con la lectura, a cargo del actor Pablo Calvo, del texto Teatro, realismo y cultura de masas (1974), donde se desgrana el idilio del autor por las tablas y las bambalinas. “Cuando llegó el momento de elegir un trabajo, elegí el teatro porque podía ser a un tiempo obrero y creador. Porque, sin perder la condición productiva que nos define socialmente, podía manejar ideas y conceptos, reproducir las formas de convivencia social de los hombres, estudiarlas y comprenderlas y coadyuvar de este modo, activamente, a la transformación del mundo”, reza un fragmento del escrito.

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