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14-10-2020

Larga vida a los mejores cortos españoles: ALCINE alcanza su edición 50 

El Festival de Cine de Alcalá de Henares y la Comunidad de Madrid cumple medio siglo con un programa sobre el fenómeno del ‘streaming’

PEDRO PÉREZ HINOJOS (@pedrophinojos)

Mucho ha llovido desde que el cineasta aficionado Santiago Benito se llevó el primer premio del concurso de cine de Alcalá de Henares, allá por el otoño de 1970, con su corto en 8 milímetros El niño yuntero. Un año después los promotores de aquel certamen, los socios del Cine Club Nebrija –un refugio de ocio alternativo en aquella ciudad cervantina agrisada por los cuarteles militares, los conventos y las fábricas– repitieron la bizarra experiencia y asomó entonces en lo más alto del palmarés un tal Fernando Colomo con su corto Ssouflé. Y ya no se paró hasta que hace un año Eva Saiz, con Mujer sin hijo, y el francés Nicolas Keitel ( Le bon copain) se coronaron como los grandes triunfadores de un festival que es hoy un escaparate de referencia en torno a los últimos cortometrajes españoles y europeos producidos. Y ahora, lloviendo los chuzos de punta de una tormenta con nombre de virus, el hoy  denominado ALCINE ha llegado al medio siglo de trayectoria, que se celebrará con una edición especial o “limitada”, al modo de las versiones de lujo de discos y libros.

 

Los fastos más suntuosos se reservarán para 2021, pero el Festival de Cine de Alcalá de Henares-Comunidad de Madrid, uno de los más longevos de España en su especialidad, no faltará a su cita anual. Y lo hará adaptándose en continente y contenido al tiempo raro que nos ha tocado vivir por culpa de la pandemia de covid, que es la otra forma de ver esta “edición limitada”.

Por ello, ALCINE 50 se disfrazará para adaptarse a los rigores de las limitaciones de aforo y las medidas de prevención, y se presentará como ALCINE 2020. Se celebrará del 6 al 13 de noviembre y no faltarán sus secciones competitivas clásicas y algunas de sus abigarradas animaciones paralelas.


Y es que, cada otoño, la muestra complutense recopila y sirve el cine breve más novedoso y creativo de España y Europa. Dos certámenes de cortos, uno nacional y otro europeo, y dos secciones de largometrajes, Pantalla Abierta (consagrada a las mejores óperas prima del año) y Pantalla Cero (que reúne lo mejor del cine independiente), son sus secciones competitivas. Exposiciones, conciertos, talleres, encuentros profesionales, actividades de calle y sesiones para niños y jóvenes componen sus actividades paralelas.


Con arreglo a este esquema clásico, conservarán el carácter presencial de su programación las secciones oficiales, así como el foro ALCINE, aunque sendos apartados estarán presentes on line si finalmente no fuera posible la proyección in situ. También sus dos capítulos dedicados al largo se podrán disfrutar en las salas del festival, siempre que las circunstancias lo permitan.

 

Otras secciones paralelas, como la que el festival alcalaíno dedica a la divulgación (‘Idiomas en corto' o ‘El cine y los jóvenes’) estarán disponibles por vez primera únicamente a través de internet. Y todas las actividades que implican concentraciones de público que puedan suponer un riesgo, como las que se desarrollan en la calle, las fiestas o los encuentros de ganadores y cineastas, se aplazarán al año próximo.

Dos perspectivas del Corral de Comedias, joya arquitectónica y escénica de la ciudad complutense



Otra seña de identidad que ha distinguido a ALCINE edición tras edición ha sido incorporar a su cartelera el pulso de la realidad social con la elección de un tema en torno al que organizar proyecciones y foros. En 2018, por ejemplo, el eje central fue la generación millennial y posmillennial; en 2019, el cambio climático. El asunto de este año será el streaming, convertido casi en una forma de vida en este insólito 2020.


Esta vía de visualización en remoto es, además, “la única parte de la industria audiovisual que ha crecido, que se ha multiplicado durante la pandemia y marca ya el presente y el futuro del cine y de la ficción y documental televisivo”, apunta el director del festival, Luis Mariano González. Y a ello destinará un amplio espacio el foro ALCINE, dando voz a los expertos sobre el papel del streaming en el panorama cinematográfico actual y el cambio de modelo en el negocio de la distribución y la exhibición. 


Y para predicar con el ejemplo, esta cita también se desarrollará en parte en streaming, al igual que los encuentros Partiendo de Cero o algunos de los talleres del festival. Las redes, la propia web del festival, y las plataformas Vimeo y Filmin serán otras vías de emisión a distancia en esta edición especial de ALCINE, inimaginable en el también distante 1970.

 


Aquel cine breve pero intenso de León de Aranoa, De la Iglesia, Bollaín o Amenábar

“No buscamos caras conocidas, sino nuevos talentos”, es una frase que repite con frecuencia Luis Mariano González, al frente de la dirección de ALCINE desde hace cerca de dos décadas. La especialidad del festival es, por tanto, la búsqueda de jóvenes valores para que compartan un estado creativo que, según otra reflexión del director, es único: “En ningún momento se van a sentir más libres de hacer lo que quieren hacer, tienen la vitalidad de la juventud y las ideas y casi todos los cineastas han hecho su obra clave en el cortometraje. Desde ahí han creado un mundo. Si ves los primeros cortos de Álex de la Iglesia, Fernando León de Aranoa, Icíar Bollaín o Amenábar, se aprecia que su cine posterior estaba contenido en esos trabajos”. Y lo mismo vale para Santiago Segura, Mariano Barroso, Juanma Bajo Ulloa, Jordi Mollá o Daniel Sánchez Arévalo, que son algunos de los cineastas hoy consagrados a los que ALCINE premió y ayudó a crecer. 


Aparte de esta marca de la casa, el festival complutense puede presumir de haber dado cobijo y testimonio a la extraordinaria revolución tecnológica registrada en torno a la producción cinematográfica. “Durante años solo se hacía cine en 35 milímetros, con lo que eso suponía en tiempos limitados y restricciones de película. Ahora es más fácil rodar y postproducir y se puede hacer casi con aparatos domésticos. Eso se ha traducido en que tenemos más cortos que nunca. Y hemos pasado de recibir apenas un centenar a los más de 600 que nos llegan actualmente”, explica el director.

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