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09-03-2026

#AluCineEnREDes

Un repaso a la actualidad audiovisual de la semana en los mentideros digitales

 

Ni “alto valor” ni etiquetas: voces que inspiraron este 8M



Las reflexiones de Ángela Molina, Aixa Villagrán y Lola Herrera que necesitabas escuchar; Alauda Ruiz de Azúa y su debilidad por los temas incómodos; y la historia de Loles León cuando el talento no bastaba

ISMAEL FIGUEROA (@IsmaelFigueroa)

¿Hay algo más interesante para un director que un tema incómodo? La cineasta Alauda Ruiz de Azúa parece tener clara la respuesta: “Es verdad que tengo tendencia a meterme en temas un poco delicados”. Lo reconocía estos días en el Festival de Málaga, donde además ha sido distinguida con el Premio Málaga Talent, un reconocimiento a una trayectoria que no ha dejado de crecer. Y no es para menos: su último largometraje, Los domingos, no solo ha generado conversación dentro y fuera del cine, sino que acapara premios, desde la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián hasta su triunfo en los Premios Goya, donde arrasó con cinco galardones. Y entre estrenos, alfombras rojas y conversaciones incómodas –de esas que propician cine del bueno–, el Festival de Málaga seguirá celebrándose hasta el 15 de marzo.

 

 

A estas alturas de la vida (y de la carrera), Loles León ya no está para callarse nada. Qué mejor forma de celebrarlo en torno al 8M que estrenando en La 2 de TVE el programa Zero dramas. Allí, la actriz recordaba una de esas historias que parecen escritas por un guionista con bastante mala leche…, pero que ocurrieron de verdad. Un director le prometió una película. Solo había un pequeño detalle previo: debía “arreglarse un poquito la nariz”. Nada nuevo bajo los focos. El cine, como tantas otras industrias, lleva décadas obsesionado con pulir rostros antes incluso de empezar el rodaje.

 

Lo inesperado llega después. Loles León aceptó y pasó por el quirófano porque necesitaba hacer esta película. Pero cuando llegó al rodaje, con la nariz ya arreglada, el director le comunicó sin inmutarse que al final la película no se iba a hacer.

 

¿Acaba así la historia? Quizá no. Porque, durante décadas, muchas mujeres han tenido que convivir con ese tipo de normas invisibles sobre cómo debían ser, verse o comportarse. Normas que nadie escribía, pero que todos parecían conocer.

 

 

¿En qué momento volvimos a hablar de “mujeres de alto valor”? ¿En qué consiste semejante cosa? La pregunta surge casi sola al ver el vídeo que protagoniza Ángela Molina para la campaña del Ministerio de Igualdad con motivo del Día Internacional de la Mujer, que hemos celebrado este 8 de marzo. En él, la actriz escucha ese concepto que últimamente circula por redes, entre vídeos virales y supuestas reglas para “ser mejor”.

 

“Este manual se ha creado a partir de publicaciones de 2025, aunque suene a 1950”, relata. Y ahí está el giro. Porque hay ideas que parecen modernas solo porque llegan envueltas en un formato nuevo. Pero debajo del filtro actual, el discurso es un viejo, muy viejo conocido.

 

 

Y después de escuchar a Ángela Molina desmontar en unos segundos ese concepto de “mujeres de alto valor”, continuemos hablando de mujeres que inspiran. Como Lola Herrera, una de las grandes damas del teatro español, que estos días recordaba a su abuela Jacinta como uno de los pilares de su infancia. Una mujer fuerte, marcada por una vida difícil junto a “un maltratador de la época”, pero que aun así sostuvo a toda la familia. Quizá por eso Herrera siempre ha defendido que las historias que merecen ser contadas –en el teatro y en la vida– son justo las que hablan de resistencia, de memoria y de mujeres que, incluso en silencio, lo sostuvieron todo. Lo contaba hace unos días en el programa Lo de Évole, presentado por Jordi Évole en La Sexta.

 

 

Cerramos con una reflexión de la actriz Aixa Villagrán en El cine en la SER, también con motivo del 8M, que resume el feminismo como algo tan simple (y tan inapelable) como pedir y lograr la igualdad. Porque, como recuerda, para que hoy podamos decirlo en voz alta, “nuestras tatarabuelas se jugaron el pellejo”. La actriz es una de las protagonistas de Pioneras, la película que cuenta la historia del grupo de mujeres que formó la primera selección femenina de fútbol en la España de los años setenta.

 

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