#AluCineEnREDes
Un repaso a la actualidad audiovisual de la semana en los mentideros digitales
El día en que España entera se puso de acuerdo
La confesión sobre ‘Los Serrano’ de Verónica Sánchez, el “tierra, trágame” de Clara Lago ante su idolatrada Pe y esa pena enorme de decirle adiós a Héctor Alterio
ISMAEL FIGUEROA (@IsmaelFigueroa)
Vamos a levantar hoy la persiana con una confesión que demuestra que ni la fama ni la experiencia te preparan para conocer a tu mayor ídolo. Hace unos días, Clara Lago contaba en el programa de Movistar Plus+ Ilustres Ignorantes uno de esos momentos que cualquiera querría borrar de su memoria en el instante exacto en que ocurre, pero que con el tiempo se convierten en una anécdota irresistible: su primer encuentro con Penélope Cruz.
Lago confesaba que, desde niña, ha sido una fan absoluta de Pe. No una admiración discreta, no: fan de las de verdad, de las que crecen viendo sus películas y pensando “algún día yo también quiero estar ahí”. Hasta que ese “algún día” llegó…
La escena tuvo lugar en su primera gala de los Premios Goya, además con nominación incluida a actriz revelación por El viaje de Carol (2002). Era un debut cargado de nervios y expectativas, claro. Lago contaba que se encontró de frente en los baños con Penélope Cruz, tan tranquila ante el espejo, como si no fuera una de las actrices más reconocidas del país. Y entonces ocurrió lo impensable: Penélope la saludó por su nombre. Un simple “hola, Clara” fue suficiente para dejarla completamente bloqueada.
Pero al momento (o momentazo) aún le quedaba una vuelta de tuerca más. Cuando parecía imposible que la situación se volviera más surrealista, llegó un segundo saludo idéntico; esta vez, de Mónica Cruz. Clara, que desconocía por completo la existencia de su hermana, quedó totalmente descolocada por el parecido. Dos saludos, dos caras prácticamente iguales y una mente incapaz de procesar la escena.
Los nervios hicieron el resto. Sin tiempo para pensar en una frase brillante, la única pregunta que logró pronunciar fue: “¿Qué tal te va por Hollywood… y por tus fiestas?”.
Y para encuentros inesperados, el de Verónica Sánchez. La actriz recordaba recientemente en Hoy por hoy, el programa de La SER que dirige Àngels Barceló, cómo gracias a una pequeña encerrona de su amigo Luis Alegre hace 20 años terminó una tarde en el cine nada menos que con Felipe y Letizia, hoy Reyes de España. Y no, no fue una invitación oficial ni un acto institucional. Fue, literalmente, un plan improvisado. Alegre, escritor y periodista, tiene un talento especial para este tipo de sorpresas. De hecho, recordaba también otra ocasión en la que terminó en Zaragoza, casi sin saber cómo, cenando con el músico Lenny Kravitz después de un concierto.
Moraleja: si Luis Alegre te invita a algo, mejor no preguntes demasiado…
Pero de esta entrevista hay algo más que nos ha encantado, una confesión tan directa como incontestable. “Si los españoles somos capaces de ponernos de acuerdo en algo, es en que el final de Los Serrano no fue un buen final”. Y ya estaría. Dicho queda. ¡Inapelable!
Y hoy terminamos despidiéndonos de Héctor Alterio, socio número 20 de AISGE y uno de los más grandes referentes de la interpretación de las últimas décadas en Argentina y en España. Hace menos de dos meses, de hecho, su hija Malena Alterio recogía muy orgullosa el Premio Actúa de la Fundación AISGE, el último en su fecunda carrera. Un momento que resume bien su legado: el respeto del oficio, el amor por el escenario y una herencia artística que sigue viva.
Muchos compañeros y compañeras de profesión han querido despedirse del actor argentino con el corazón lleno de gratitud, sabiendo que, aunque se haya ido, su luz nunca se apagará.




