#AluCineEnREDes
Un repaso a la actualidad audiovisual de la semana en los mentideros digitales
Cuando el silencio habla: actores y artistas se unen al dolor por la tragedia de Adamuz
Nuestra forma de contar la actualidad cultural pasa hoy por el respeto y el duelo compartido, pero también nos asomamos a la carrera hacia los Goya 2026, los inicios de Álvaro Morte y la importancia de saber parar frente a la amenaza de la ansiedad
ISMAEL FIGUEROA (@IsmaelFigueroa)
En estos días de profunda tristeza para España no queríamos empezar estas líneas sin mostrar nuestro más sentido pésame por las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) y transmitir nuestra solidaridad más sincera a sus familias, amigos y seres queridos, que ahora afrontan uno de los momentos más duros de sus vidas.
El dolor también se ha colado en las redes de quienes viven de contar historias. El actor cordobés Fernando Tejero, Antonio Banderas, Karla Sofía Gascón, Luis Merlo o Toni Acosta han utilizado sus perfiles para compartir el silencio del duelo, abrazar a las familias y recordar, con palabras sencillas, que hay tragedias que nos igualan a todos.
Ahora sí: empieza la cuenta atrás para los premios Goya. La Academia de Cine ha desvelado las nominaciones de su 40ª edición, el consabido pistoletazo de salida para unas intensas semanas de quinielas, celebraciones y nervios en el cine español. La actriz Toni Acosta y el actor y productor Arturo Valls fueron los encargados de pronunciar los nombres que ya sueñan con llevarse el cabezón a casa.
La gala, que se celebrará el 28 de febrero, volverá a Barcelona tras 25 años de ausencia, con el Auditori Fòrum CCIB como escenario de una noche tan especial. Y aunque todavía queda camino por recorrer, ya hay películas que parten con ventaja: Los domingos, con 13 nominaciones, y la no menos aplaudida Sirí¢t, que suma 11, se perfilan a priori como favoritas.
¿Puede un partido improvisado de baloncesto cambiar por completo el rumbo de una vida? En el caso de Darko Peric, la respuesta es un rotundo sí. Su historia profesional parece sacada de un guion: antes de convertirse en Helsinki, uno de los personajes más queridos de La Casa de Papel, Peric tenía un plan muy distinto.
El actor confesaba en una entrevista para La fórmula del éxito, con Uri Sabat, que, como ocurre a menudo, la vida le tenía reservados otros planes bien diferentes a los que él había previsto. Todo sucedió en la calle, mientras jugaba un partidillo de baloncesto. En esas, entre canasta y canasta, una representante de actores se fijó en él... y a partir de ahí, todo encajó como una entrada a canasta bien ensayada.
También nos sirve de ejemplo Álvaro Morte, uno de los actores de moda por esta sección. El intérprete de La Casa de Papel -y de su recientemente aplaudido Adolfo Suárez en Anatomía de un instante- visitaba el programa La Ventana, de Carles Francino en la Cadena SER para hablar de sus comienzos, que distan mucho de cualquier relato de éxito rápido.
Morte recordó que pasó años haciendo teatro en condiciones muy complicadas, en espacios precarios y escenarios donde a veces había más frío que público. Ahí, lejos de los focos y de las alfombras rojas, fue donde aprendió a sostener un personaje, resistir el silencio y confiar en el oficio, incluso cuando parecía no llevarle a ninguna parte.
Y para terminar, un recordatorio de algo tan básico como necesario: saber parar. Silvia Abril hablaba de ello en Al cielo con ella, el programa de entrevistas desenfadadas de Henar Álvarez. Comentó que muchas veces el ritmo de la industria del entretenimiento es tan absorbente que se vuelve casi adictivo, por lo que resumió con humor y seriedad: "esta profesión es una trampa". Ya se sabe: la actuación engancha tanto como para que a los amantes de este trabajo les cueste dejar pasar proyectos. Aunque eso acaba afectando a su bienestar...
Abril explicaba toda esta casuística desde la experiencia personal, refiriéndose a la situación de su marido, Andreu Buenafuente, inmerso en un paréntesis laboral para poner remedio a un bache de salud por ansiedad. Un alto en el camino tan difícil como necesario, que ahora afronta con calma y trabajando día a día en su recuperación.
De todo ello nos quedamos con una reflexión clara: bajar el ritmo, escucharse más y entender que cuidarse no es una debilidad, sino una parte imprescindible del trabajo y de la vida.




