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21-04-2026

 

Paco Racionero no para: estrena novela “mágica” y exposición de pintura

 

El mítico actor teatral celebra 84 años colgando su obra pictórica reciente en la sede madrileña de AISGE y ahondando en los misterios de una “casa fantasmagórica” a lo largo de tres siglos sucesivos

 

Amparo Climent y Paco Racionero, que sostiene un ejemplar de la autobiografía que publicó en 2013 para la colección de la Fundación AISGE Taller de la Memoria

FERNANDO NEIRA (@fneirad)

Reportaje gráfico: Juan Lázaro

Paco Racionero por partida doble. O Paco Racionero al cuadrado, como se prefiera. A sus flamantes 84 años recién cumplidos, el mítico actor de Calzada de Calatrava (sí, el mismo pueblito ciudadrealeño de un tal Pedro Almodóvar) desembarcó este lunes 20 de abril en la sede madrileña de la Fundación AISGE para dar buena cuenta de sus más recientes “fechorías artísticas”, la exposición de pintura Escenografías. El lienzo como escenario (que permanecerá abierta hasta el 15 de mayo en la sala Pilar Bardem de la entidad) y la novela Fantasmagória, con tilde intencionada para ahondar en el carácter mágico de una historia que transcurre en tres planos temporales distintos. La actriz y patrona de la Fundación AISGE Amparo Climent, no menos ecléctica e hiperactiva que su invitado, ejerció de maestra de ceremonias y alabó a Racionero como “un referente de la profesión”. “Paco ha tocado sobre las tablas todas las especialidades, desde la comedia al teatro clásico, y siempre ha encontrado la manera de encontrar una mirada propia sobre todo lo que está ocurriendo a su alrededor”, resumió.

 

La sala de exposiciones de AISGE en su sede de Ruiz de Alarcón 11 acoge ahora los 28 óleos en acrílico sobre lienzo que Racionero ha ido concibiendo en los últimos años, fiel a su arte figurativo “honesto y sin artificios, que pretende exaltar lo sencillo sin perder por ello un ápice de emoción”, en definición de Amelia Gómez Escolar, responsable de Biblioteca y Gestión Cultural en la Fundación AISGE y comisaria de una muestra que “refrenda el compromiso de la entidad con la cultura y la dignidad de la profesión”. Gómez Escolar alabó al actor, escritor y pintor con una cita del periodista romano Alberto Moravia (“No existen las pasiones, existen los apasionados”), mientras que Climent insistía: “Sus pequeñas pinceladas nos introducen en mundos distintos, ya sean caminos, calles de pueblo con macetas o esos paisajes vacíos con un personaje intrigante que pasea por su propia vida y busca en el infinito. Porque Paco está permanentemente escarbando en la memoria”.

Paco Racionero, durante la firma de ejemplares de su nueva novela


 

Racionero, siempre dado a quitarle trascendencia a todo por la vía de un humor improvisado y casi bufo, admitió que, más allá de su gusto por el paisaje y la belleza serena, le han salido “tres cuadros rarísimos de gente en soledad” y que pudieran ser un mensaje del subconsciente, “un indicio de que quizá esto se acabó y que posiblemente no vuelva más aquí ni a otro lado, porque tengo casi 100 años…”. Pero la gravedad en torno al paso del tiempo le duró apenas unos segundos: “Llega un momento en la vida en que te faltan pocas cosas. En mi caso, abrir el estrecho de Ormuz y envenenar al americano ese que está perturbándonos a todos…”.

 

Algunos de los primeros visitantes de la exposición


 

A falta de materializar esos objetivos, Racionero y Climent pasaron a intercambiar impresiones sobre Fantasmagória (Círculo Rojo Ediciones), el más reciente fruto de la desbocada imaginación literaria del manchego. Sus páginas se estructuran en tres capítulos con diferentes protagonistas que orbitan en torno a un mismo espacio: una misteriosa casa. A lo largo de los siglos pasan por ella un soldado francés en tiempos de la Guerra de la Independencia, un desertor en plena Guerra Civil y una mujer que la recibe como regalo envenenado, pues los extraños fenómenos en su interior revelan la presencia de malos espíritus. Monstruos que siempre han estado, pero que van cambiando de naturaleza en las sucesivas épocas.

 

 

“Es un libro sorprendente y un recorrido mágico”, resumió Climent. “Un ejemplo de literatura especial que atrapa desde la primera página. Pero, más allá de su sentido del humor y de esa habilidad para entrelazar diversas épocas y personajes, que a mí me ha dejado loca, hay un trasfondo en torno a la soledad y el temor ante un futuro incierto”. Racionero se inspiró en una casa rural de un remoto municipio en el madrileño valle del Lozoya, Piñuécar-Gandullas, que visitó hace ahora una década para grabar un episodio del programa de Telemadrid Ruta 179, que recorre todos los términos municipales de esta región.

 

Racionero se abraza con su amiga y también actriz María Luisa San José

 

Racionero admitió que escribe “con la deformación profesional de quien, después de tantos años en los escenarios, imagina los capítulos como escenas, con sus planos y hasta iluminaciones”, y ubicó el advenimiento de su pasión por la literatura en 2012, cuando participó en el Taller de la Memoria de la Fundación AISGE y dio forma a su autobiografía, Ya estoy aquí, ya me voy. “Yo no estaría aquí y ahora si no fuera por ese libro, que me provocó el deseo irrefrenable de escribir”, se sinceró Paco, que al animarse a contar su propia vida comprendió que muchas otras historias le estaban pidiendo ser contadas. Entre otras cosas, porque su propia peripecia vital tiene también algo de novelesca: Amparo Climent recordó que su compañero de oficio “ya jugaba en el salón de su casa a interpretar los seriales infantiles que escuchaba en la radio de la época, mientras su madre, Manuela, le decía: ‘Este niño está agilipollao’. Y se trasladó a Madrid para ganarse la vida en un trabajo serio, en la Casa de la Moneda, pero prefirió dejarlo todo por el sueño de ser actor. Solo cuando su padre supo que andaba deambulando por las calles le dijo: ‘Anda, vuelve a casa y haz lo que quieras”.

 

Racionero se dirige a los asistentes a la presentación

El autor de la novela, junto al director general de AISGE, Abel Martín Villarejo

 

La bonhomía y carácter ejemplar de Racionero en su día a día fue objeto de alabanzas por parte de los asistentes, entre los que no faltaban rostros tan emblemáticos como los de María Luisa San José, Amalia Hornero o Claudia Gravi. Tampoco quiso perderse la puesta de largo la actriz y consejera de AISGE Maite Blasco, que alabó del homenajeado “su amor por este trabajo nuestro y su capacidad para hacernos felices”. Gravi apostilló estas palabras con la anécdota más reveladora de la tarde: “Paco es la alegría de la huerta, incluso en los momentos más dramáticos. Nunca olvidaré que hizo reír a carcajadas a una compañera nuestra a la que visitamos en el hospital cuando se estaba muriendo”.

 

Escenografías. El lienzo como escenario podrá visitarse en la Fundación AISGE (calle Ruiz de Alarcón 11, metro Banco de España) de lunes a jueves en horario de mañana y tarde (10:00-14:00/15:00-17:30 horas) y las mañanas de los viernes (10:00-14:00 horas). La entrada es gratuita.

 

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