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27-04-2021

Carmen Rico invoca al “dios de la creación” para hacer frente a los temores de los artistas


La preparadora de más de 5.000 actores publica para la Fundación AISGE un manual con sus fórmulas para vencer “hasta 100 tipos de miedo” de los intérpretes

 

 

FERNANDO NEIRA (@fneirad)

Reportaje gráfico: Enrique Cidoncha (@enriquecidoncha)

13 meses largos después de su cierre como consecuencia del estado de alarma, la sede central de AISGE y la Fundación AISGE acogió ayer, con las restricciones propias de estos tiempos, su primer evento público (más allá de las asambleas de socios) desde el fatídico marzo de 2020. Había un doble motivo que ofrecía dos excusas, a cuál mejor, para la excepción. Por un lado, el mundo celebraba el Día de la Propiedad Intelectual, un bien intangible que nunca deben olvidar los creadores de contenidos para reclamar lo que a ellos y ellas legítimamente les pertenece. Y por otro, la puesta de largo de Los 100 mierdos del actor-iz, el libro con el que Carmen Rico ha quintaesenciado las enseñanzas y conclusiones extraídas de su primera década como formadora de actores y actrices. Rico llenó la sala para la ocasión (45 asistentes: una multitud en la era de las nuevas normalidades) y entusiasmó con sus palabras motivadoras a una audiencia que también contó con las aportaciones y hasta confesiones del moderador del acto, Abel Martín Villajero, director general de la entidad.

 

 

“Este libro lo habéis escrito entre todos los actores y actrices que han pasado por mis manos desde que en 2011 tomé el testigo de Carlos”, asumió Rico en alusión a su siempre añorado hermano, el impulsor del método de Sucursales emocionales. La autora de Los 100 miedoscayó en la cuenta de que eran más de 5.000 los intépretes con los que había trabajado y colaborado durante esta década, “embarcándome siempre en sus viajes o intraviajes”. Y admitió que ella misma había tenido que combatir prejuicios iniciales en torno a la profesión.

 

“Pensé que los actores no tenían ni miedo ni vergüenza, y era justo al contrario”, avisó. “Son artistas que trabajan siempre en estado líquido o gaseoso, porque el sólido no es flexible”. Incluso que se caracterizan por ilusionarse siempre al iniciar nuevas rutas y caminos, más que cuando ya han adquirido velocidad de crucero. “Una vez que ya están instalados en algo es cuando empiezan a tener ganas de partir. Es una actitud que me sorprende siempre, y más en el contexto de esta sociedad tan materialista y capitalista”.

 



 

El director general de AISGE no se limitó a ejercer de presentador y moderador, sino que también se alió con Rico en el discurso motivacional. Reveló que justo en la jornada de este lunes cumplía “26 años y 26 días, como si fuera una condena”, trabajando para esta entidad de gestión, y que en todo este proceso había ido evolucionando en su visión de la realidad de este sector. “El primer artículo que escribí aquí se titulaba El actor, el auténtico jornalero de la gloria, porque siempre me preocupó que la gente asociara esta profesión solo a las alfombras rojas y el glamour, pero no a la creatividad que hay detrás y a las duras condiciones del día a día. Con los años he descubierto que el proceso creativo del actor es el mismo que el de un ingeniero: resolver problemas para construir, ya sea un puente o un personaje”.

 

Martín Villarejo se enorgulleció de haber luchado, ya desde sus inicios en AISGE, “contra la idea de que el actor era un mero difusor de la obra literaria, cuando en realidad es el auténtico divulgador de las emociones, una pieza tanto o más importante que la del autor”. Y agradeció a Rico que con Los 100 miedos…, el volumen inaugural de la nueva colección editorial de la Fundación AISGE (FUNDAmentos de actuaCIÓN), “haya sido tan valiente y generosa como para publicar el librillo del maestrillo”. La interpelada dijo saldar una deuda con una profesión que le fascina aún más cuanto más profundiza en ella. “Porque el actor es el único ser humano que consigue lo que yo denomino detonar, alcanzar ese momento en que se detiene el tiempo. Los actores te roban el presente, te hacen ir a su vida, viajar en su mismo viaje. Son autores del territorio más difícil: el del origen, la esencia, la etiqueta cero”.

 

 

 

En el intercambio de impresiones con los asistentes hubo inevitable margen también a la dureza de la profesión y sus dificultades intrínsecas, agravadas por cuestiones que no pocas veces exceden de un diagnóstico meramente artístico. “Yo trabajo ahora también en el otro lado, el de la industria”, se sinceró una de las actrices asistentes, “y veo tantas injusticias que mi gran miedo es dejar de creer en los Reyes Magos. Porque siempre pensé que se premiaba el esfuerzo, pero ahora me veo haciendo pruebas a cinco chicas de perfiles completamente diferentes a sabiendas de que el papel está dado de antemano. ¿Y cómo no tener miedo a perder la ilusión, cómo mantener la confianza en que las cosas funcionen?

 

Rico se esforzó en persuadirla de lo contrario. “Debemos salir de la ira siempre”, recomendó, “porque ese es un pensamiento tóxico. Los actores y actrices nunca pueden cerrarse ellos mismos su universo de posibilidades, porque en ese caso no crearían nada. Recordad que la luna y las estrellas están siempre con nosotros. No dicen en los días malos: ‘Bah, hoy no salgo, que estoy de mal rollo”. En ese punto volvió a contar, además, con el refrendo de Abel Martín. “Yo creo mucho en el futuro. Estamos abordando la cuarta revolución industrial, la tecnológica y el sector audiovisual va a ser el gran protagonista de ella. Porque todos los nuevos modelos de negocio dependen del contenido. Por mucha sofisticación técnica que presente una obra, no servirá de nada si no cuenta con actores y actrices bien preparados para desarrollarla”.

 

 “Este libro no pretende ser terapéutico”, concluyó Carmen Rico antes de enfrentarse a una larga fila para la firma de ejemplares. “¿Existen miedos probables? Sí, ya lo avisa el libro. Pero como para la creación no hay límites, tampoco hemos de tener miedo. Hay que disfrutar el personaje desde el viaje. Porque el dios de la creación, que es en el que creemos, siempre te dice: ‘Sé único”.







Para adquirir 'Los 100 miedos…': Librería Yorick (c/ Valencia 21, 28012 Madrid). Envíos a toda España. libreria@libreriayorick.com

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