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02-07-2024


La actriz mexicana Andrea Bayardo encarna a la estrella latina Celeste y se mide con Carmen Machi en el rol de la inspectora de Hacienda


'Celeste': con Hacienda hemos topado

 

Creada por Diego San José y protagonizada por Carmen Machi, esta serie cuenta la persecución de una inspectora a una superestrella que debe varios millones de euros a las arcas públicas



ESTELA BANGO

FOTOS: MANOLO PAVÓN

Todos conocemos a esos fontaneros que te preguntan: "¿La factura con o sin IVA?". Conocemos a quienes te recomiendan un asesor buenísimo que te ahorrará unos euros en la declaración de la renta. Y a los que cargan contra los impuestos porque dicen que no ven adónde va ese dinero. Bueno, sí: "Al bolsillo de los de siempre, los políticos". Ninguno de ellos oculta su aprensión hacia la financiación del Estado de bienestar.

 

   Sin embargo, ¿a cuántos inspectores de Hacienda conocemos? Es improbable que nos crucemos con alguno de ellos. Diego San José, el creador de Celeste, lo sabe muy bien, pues en la fase de documentación les preguntó: "En una boda, cuando alguien pregunta a qué os dedicáis, ¿decís que sois inspectores?". Y tres de las respuestas que obtuvo fueron negativas. "En ese momento dices que eres funcionario. Nadie dice que es inspector de Hacienda", le contestaron.

 

   En el mundo real, quienes se encargan de las cuentas públicas, del dinero aportado por la ciudadanía, son los malos de la película. Así que ya era hora de que una ficción se pusiera en el lugar de los "Robin Hood del Estado de derecho".

 

   Celeste, una serie original de Movistar+ en coproducción con 100 Balas (The Mediapro Studio), ha sido ideada por Diego San José y dirigida por Elena Trapé. Aquí nos encontraremos con el apasionante mundo de los impuestos. Sara Santano, el personaje de Carmen Machi, es una inspectora de Hacienda a punto de jubilarse que decide emprender otra misión: demostrar que Celeste, una estrella latina a la que da vida la actriz Andrea Bayardo, reside en España. Que por ello está obligada a pagar aquí sus impuestos. Del éxito de esa misión dependen 20 millones de euros para las arcas españolas.

 

ENTRE EL 'THRILLER' Y LA COMEDIA ACCIDENTAL

Reconoce San José que los impuestos no son una temática demasiado atractiva para la televisión. De ahí la idea de crear una serie que se mueve entre la acción y la comedia. "Están todos elementos propios del thriller de secuestros: una cuenta atrás, un botín de millones de euros para España, numerosas trabas… En el cine, bien podría ser una película de atraco de bancos. Si a Celeste le quitáramos el volumen, hay varias escenas en las que parece que están discutiendo sobre la vida y la muerte de cinco secuestrados. Y realmente, no. Pero perseguir varios millones es tan importante para un inspector de Hacienda como crucial es para un GEO entrar por una ventana. Hablamos del objetivo de su vida", explica San José. En esta nueva ficción ve la progresión natural de Vota JuanVamos Juan Venga Juan, también en el estilo cómico que ya tenían las anteriores.



De izquierda a derecha: Manolo Solo, Diego San José y la directora Elena Trapé


   "A mí me gusta que la comicidad aparezca a su pesar, que no la introduzcamos con el claro propósito de provocar carcajadas, sino que aparezca porque no quede otro remedio", comenta el guionista. Y pone en valor el talento de los actores con los que trabaja: "Carmen Machi, al igual que ocurría con Javier Cámara, te permite empezar la secuencia con una situación divertida y que acabe dándote mucha lástima. Entienden que su personaje no solo está para hacer reír a los espectadores, sino para que también les duela que las cosas le vayan mal. Eso es muy complicado de hacer".

 

   La mezcla de géneros descrita requería en la dirección a alguien que se desenvolviese con soltura en todos los terrenos. Y ahí entró Elena Trapé. "Si alguien me comenta que ha escrito un thriller técnico con drones y persecuciones y me pregunta por gente que pueda dirigirlo, es probable que le dé 15 nombres. Si ese alguien me dice que tiene una serie centrada en personajes, diálogos y sentimientos, sé que le propongo otros 15. Y si quiere las dos cosas a la vez, se me ocurren pocos directores además de Elena", resume San José.

 

   Y es que Trapé cuenta con amplia experiencia en diferentes géneros, desde su película Els encantats, un retrato intimista de la maternidad con Laia Costa al frente, hasta la serie Rapa, con aires de thriller. Ha realizado incluso algunos episodios de Élite o HIT. "Cuando iba por la tercera página del mapa de tramas le mandé un mensaje a Diego en el que decía que aceptaba", rememora.

 

EL PESO DEL REPARTO

Cuenta la directora catalana que la primera instrucción de Diego San José fue que los actores eran importantísimos. "Celeste es una serie de actores", afirma, "esa era una de las motivaciones para mí. Desde el principio supe que yo iba a poder aportar cosas. El casting se hizo con tiempo para encontrar al actor ideal con total libertad".



   La primera en formar parte del elenco fue Carmen Machi en el papel protagonista. "A ella le pasa como a los buenos artistas. Si le pides algo fácil, lo hace estupendamente sin esfuerzo. Por eso tienes que pedirle cosas muy difíciles para que se divierta. Un mal actor no puede hacer el viaje de un sentimiento a otro. Un actor aceptable hace primero la ilusión y luego pasa a la pena. Y los pocos que son muy buenos, como la Machi, hacen lo triste y lo alegre a la vez", expone San José.

 

   La actriz, que viene de bordar papeles tan complejos como los de Remedios Buendía en la película Tratamos demasiado bien a las mujeres o Montserrat Puig Baró en la serie La Mesías, admite su gusto por los proyectos que difieren entre ellos. Según sus palabras, "es como hacer un deporte de riesgo. La fascinación tiene que ver con el vértigo que te produce algo cuando es desconocido. Cuanto menos se parecen los personajes, con más facilidad pasas de uno a en otro".

 

   En el reparto encontramos a otro artista de primera fila, Manolo Solo, quien se pone en la piel de Toni, un paparazzo (no paparazzi, como a él le gusta aclarar) de enorme trascendencia para esta historia. ¿Por qué? Porque al haber seguido a Celeste para fotografiarla, esas imágenes se convertirán en prueba de cuántos días ha pasado la superestrella en España. "Sara Santano conoce a Toni por azar y se crea una simbiosis extraña. En principio, defienden cosas opuestas. Él es un fotógrafo que sigue a Celeste y la protege porque no cuestiona su modo de vida. En cierto modo, también está implicado emocionalmente con ella. Y la inspectora quiere información sobre Celeste con otro propósito. Sara y Toni acaban convirtiéndose en una pareja improbable, personas que aparentemente no tienen nada en común pero entre las que existe una extraña química", explica Solo.

 

   Marta Murillo Arias, encargada de vestuario, cuenta cómo creó la apariencia de ese personaje: "Siempre me he imaginado a Manolo como Alberto García-Alix, un fotógrafo de la calle que acaba haciendo fotos a famosos porque necesita ganarse la vida. Manolo ha sido meticuloso con todo, se llevaba sus complementos a casa para probarlos durante semanas y decidir si le funcionaban o no al personaje. Incluso ha dormido con ellos".



Manolo Solo, en la piel de Toni, junto al creador de esta ficción, Diego San José


EL GRIS CONTRA EL BRILLIBRILLI

Celeste acaparó la atención de los medios desde su presentación por parecerse al conflicto de Shakira con Hacienda, aunque al equipo de la serie también le sirvieron para documentarse otros casos reales. Y ahí aparece el de la tenista Arantxa Sánchez Vicario, que requería demostración del número de días vividos en Barcelona y en Andorra.

 

   "Más allá de las similitudes con Shakira", ahonda Diego San José, "la intención aquí era enfrentar a una mujer de 62 años con una vida absolutamente monótona y a una artista latina que en sus canciones habla de apoderarse de su cuerpo, de la seducción de hombres… Lo que me interesaba no tenía relación con Shakira, me interesaba qué tipo de personaje estaría en las antípodas de una inspectora de Hacienda".

 

   La persecución con la que nos encontraremos será en términos legales y personales. La directora de los episodios confiesa que le llamó mucho la atención el conflicto interno de Sara Santano: "Cree que ya no le pasarán cosas emocionantes en su vida gris. Una mujer así rara vez ocupa el centro de la narración. Su obsesión con Celeste hace que reconecte con muchos aspectos de su feminidad, que quiera empezar de nuevo. Más allá de la trama de investigación, hay un viaje interno de un personaje femenino que carece de representación".

 

   Ese choque de mundos tan opuestos también se aprecia en lo visual. "El universo de Celeste es el del espectáculo, es menos realista en cuanto a la iluminación. En el comienzo de los capítulos jugamos con el plano secuencia, con la steadicam, con una textura que en el entorno de Hacienda no existe", en palabras de Trapé.

 

   En vestuario y peluquería han disfrutado con el abismo entre los dos personajes antagonistas. Para Celeste han creado una vida previa que se aprecia en detalles como portadas de revistas, discos, videoclips… "Había que plasmar la evolución de esa megaestrella en fotos que van a verse solo en algunos planos. Ahora se podría hacer con inteligencia artificial, pero nosotros nos hemos ocupado de todo. Fue un currazo de semanas antes del rodaje", concluye Marta Murillo Arias.

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