Hollywood casero
El distópico mar de plástico almeriense irrumpe en 'Blade runner'
La secuela del clásico de Ridley Scott incluye también insólitas escalas en Sevilla y Asturias
JAVIER OCAÑA
(@ocanajavier)
En el futuro distópico de Blade Runner 2049, secuela tardía de la obra maestra de los años ochenta de Ridley Scott, dirigida por Denis Villeneuve en 2017, la única vegetación posible crece en entornos artificiales. La naturaleza ya no funciona por sí sola y el agente encargado de matar replicantes que interpreta Ryan Gosling se adentra en uno de esos espacios. La secuencia podría haberse rodado en un gran estudio, pero en realidad se filmó en el mar de plástico de la población de El Ejido, en Almería, a base de tomas aéreas.
La segunda de las localizaciones españolas de la película de Villenueve fue Fuentes de Andalucía (Sevilla), un pueblo que dispone de una espectacular planta de energía termosolar. Un lugar de apariencia plenamente futurista, en el que destaca su torre de 140 metros de altura, rodeada por filas de heliostatos distribuidos en anillos concéntricos, más tarde multiplicada con el CGI para que en la película parecieran muchas más. Su visión se produce además en la primera secuencia de la cinta. Las tomas, tanto con dron como con helicóptero, fueron rodadas por la productora española Babieka Films, colaboradora de la superproducción de Hollywood.
Un tercer escenario español, pero este reproducido en estudio, sale en Blade Runner 2049: interiores del Museo del Neanderthal, en Piloña (Asturias), creados por los arquitectos Fabricio Barozzi y Alberto Veiga, que cedieron el copyright a cambio de una compensación económica. Aunque, en realidad, el museo también es ciencia ficción porque, con el proyecto ya realizado, nunca se llegó a construir...