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06-04-2020




#Coronaseries 5: 'Fortunata y Jacinta'


El homenaje televisivo a Galdós cumple 40 años en el centenario de su muerte


NURIA DUFOUR

Precisamente el año en que se celebra el centenario de la muerte de Benito Pérez Galdós (4 enero de 1920), una efeméride tristemente silenciada por la prolongada situación de confinamiento que vivimos y que eclipsa cualquier otra circunstancia, se cumple también el 40 aniversario del estreno en televisión (7 mayo 1980) de Fortunata y Jacinta. Por eso parece un buen momento para descubrir o volver a paladear la que muchos han señalado como obra cumbre del autor canario.


   Revueltas de estudiantes por la destitución de Emilio Castelar como profesor de Historia en la Universidad de Madrid. Su oposición a la monarquía de Isabel II le cuesta el cargo, la condena a muerte y el exilio. Ese es el ambiente convulso en el que se inicia la adaptación de Fortunata y Jacinta que a finales de los setenta alumbró Mario Camus para su emisión en TVE. En una de las aulas de la facultad de Derecho conoceremos a Juan Santa Cruz (interpretado por el actor galo François-Eric Gendron), el hijo mimado de una adinerada familia de la capital, en quien confluyen las vidas de dos mujeres. Una es Fortunata (Ana Belén), de clase muy humilde, de la que el muchacho se enamora perdidamente. La otra es su prima Jacinta (Maribel Martín), con la que le casa la propia madre (Mary Carrillo), pues pertenece a la alta burguesía de la ciudad. Jacinta vive resignada, consciente de las correrías de su esposo, de la relación que mantiene con Fortunata. Se convierte en una mujer obsesionada por compensar la injusticia de su condición privilegiada, y lleva su caridad al extremo para contrarrestar el desencuentro de clases. “En esta obra hay algo fascinante: solidaridad entre mujeres. Es de una modernidad asombrosa para su época”, comentaba Ana Belén en la revista ACTÚA sobre la vigencia de la obra


   La novela consta de cuatro tomos escritos entre 1885 y 1887 y se desarrolla en Madrid a lo largo de los siete años comprendidos entre 1869 y 1876. Galdós recurre a los relevantes acontecimientos de ese periodo para contextualizar la historia de los tres personajes: la abdicación de Amadeo I de Saboya, la Primera República, el asesinato de Prim...


   Una decena de episodios dan forma al que se considera el tercero de los Grandes relatos que realizaba la televisión pública sobre la obra de un autor español. Antes habían visto la luz dos novelas de Blasco Ibáñez: Cañas y barro y La barraca. TVE actuaba en respuesta a los grandes títulos que llegaban de Europa, sobre todo de Inglaterra (Yo, ClaudioLas seis esposas de Enrique VIIICumbres borrascosas...). Esta línea de producción se extendería hasta los años noventa con otra historia representativa de nuestro realismo decimonónico, La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín, amigo de Galdós. En 1995 dirigió su adaptación a la pequeña pantalla Fernando Méndez Leite, quien encumbra a Fortunata y Jacinta como “la mejor serie en la historia de la televisión española”.



   Tres años costó poner en marcha el proyecto galdosiano, que se llevó a cabo gracias al interés que dos cadenas internacionales (la francesa Telefrance y la suiza Telvetia) mostraron por él. Incluso se vendieron los derechos de emisión por Europa y Latinoamérica antes de finalizar la grabación, que se prolongó entre mayo y diciembre de 1979 en escenarios naturales de Madrid, Aranjuez, Boadilla del Monte, Toledo, Sevilla, Burgos, Comillas… Se construyó además un plató de 20.000 metros cuadrados en las dependencias de Prado del Rey, donde se recrearon 200 decoradosEn su interior se levantaron calcadas reproducciones del centro de Madrid. De las plazas de Oriente o Lavapiés a los barrios de Chamberí o Tetuán pasando por los jardines de las Vistillas y las calles de Toledo, Leganitos u Hortaleza. El ayuntamiento de la capital regaló a la producción el adoquinado de la época.


   El presupuesto ascendió a 160 millones de pesetas (algo menos de un millón de euros en cifras actuales), lo que era considerable para la época (un largometraje venía a costar entre 20 y 40 millones de pesetas).     


   Además de los cuatro personajes mencionados, el reparto incluyó a más de 30 actores principales: Mario Pardo, Paco Rabal, Charo López, Fernando Fernán Gómez, Manuel Alexandre, María Luisa Ponte, Luis Ciges, Francisco Algora, Berta Riaza, Julio Núñez, Jean-Marc Thibault, Tote García Ortega, Francisco Marsó… A ellos se sumaron 100 secundarios y 3.500 figurantes.


   Desde #CoronaSeries invitamos al espectador de hoy a sumergirse en nuestro pasado para que pueda convencerse de que los días de ayer, plagados de injusticias y convencionalismos asfixiantes, tampoco fueron mejores. Fortunata y Jacinta está disponible en abierto en el servicio A la carta de la web de RTVE.

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