twitter instagram facebook
Versión imprimir
27-04-2020


#CoronaSeries /y10: 'Ramón y Cajal'


Un adelantado del pensamiento visual




NURIA DUFOUR (@nuriadufcon)

(Este es el último artículo que nos envió, menos de 48 horas antes de su fallecimiento, nuestra compañera. Dufour nos dijo adiós en Madrid, a los 53 años, el martes 28 de abril de 2020)

Era enero de 1982 cuando en el todavía canal UHF (al año siguiente pasaría a denominarse ya TVE2) se estrenaba la serie biográfica de nueve capítulos sobre el prestigioso médico y científico Santiago Ramón y Cajal. La dirigió el cineasta zaragozano José María Forqué (Atraco a las tres, Amanecer en puerta oscura, Las que tienen que servir…).


   En un primer episodio introductorio, a través de cuidadosos flashbacks, vamos conociendo los orígenes de un niño muy curioso e imaginativo en un pequeño enclave de Navarra. Con gran afición por el dibujo y, más tarde, por la fotografía, retrataba lo que llamaba su atención, aunque contra de la férrea autoridad de su padre. Este era un cirujano vocacional al que su sueño condujo hasta la Facultad de Medicina de Madrid ¡con más de 40 años! 


   Resulta interesante hoy, en unos tiempos en los que hasta hace dos meses íbamos a la velocidad de la luz, que un capítulo de casi una hora de duración aguante con apenas cuatro personajes: los de Fernando Fernán Gómez (Justo, el padre); Encarna Paso (Antonia, la madre); Rafael Jiménez (Santiago Ramón y Cajal en la infancia) y Adolfo Marsillach (el ya octogenario Premio Nobel). El padre de la neurociencia relee y actualiza con nostalgia sus memorias, Recuerdos de mi vida. Y lo hace desde la soledad del laboratorio, donde se consagró prácticamente a una vida monacal.    


   Puede decirse que la ficción televisiva en esa época no había elaborado su discurso, sino que lo tomaba directamente del cine, con series que se rodaban en celuloide de 35 mm. (algunas incluso en Súper 16). El presupuesto de esta producción alcanzó los 150 millones de pesetas y se filmó casi en su totalidad en localizaciones naturales de Zaragoza, Huesca, Barcelona, Valencia, Madrid y alrededores.



   Fue la de Ramón y Cajal una vida en permanente conflicto entre su responsabilidad sobre la familia y sus obligaciones profesionales. Especialmente dramática es la escena en la que, mientras su hija Vicenta muere (tuvo siete vástagos y fallecería otro), él vislumbra algunos de sus principales hallazgos concentrado en el microscopio y ajeno a los golpes de la puerta que reclaman su presencia ante semejante tragedia familiar.


   En uno de los momentos en los que más necesitamos de la investigación, no está mal recordar o descubrir la figura de uno de los grandes talentos de la medicina, que desarrolló conocimientos esenciales para la neurología. Ello le valió (junto al italiano Camillo Golgi) el Nobel de Fisiología y Medicina a sus 54 años, la edad de Adolfo Marsillach al interpretarlo. Destaca un trabajo de caracterización fiel a las diferentes edades de los personajes, sobre todo en el caso del protagonista, favorecido por el parecido físico del actor con élContaba Marsillach a El País horas antes del estreno que no era esa la primera vez que encarnaba al célebre médico e investigador: “Protagonicé una biografía, el largometraje Salto a la gloria, en 1959, rodado por León Klimovsky. Por él me dieron el premio de interpretación en el Festival de San Sebastián”.


   En aquellos años ochenta las series de RTVE pusieron el foco en las ambientaciones de época, más concretamente en las convulsas postrimerías del siglo XIX, quizá como reflejo de las inquietudes e ilusiones que generaba la incipiente democracia.   

 

   Santiago Ramón y Cajal murió en 1934, con 82 años. Cuatro años antes había perdido por tuberculosis a su idolatrada esposa, Silveria (aquí Verónica Forqué). Además de los actores y actrices citados, destacan en un reparto muy coral los nombres de Ismael Merlo, Emilio Laguna, Luis Barbero, Tito Valverde, Walter Vidarte, Pilar Bardem, Vicente Parra, Miguel Rellán, Carlos Arribas, Fernando Hilbeck, Antonio Canal…

 

Ramón y Cajal está disponible en abierto desde el servicio A la carta de la web de RTVE.

Versión imprimir