twitter instagram facebook

El anecdotario de Javier Ocaña


Ava Gardner y Charlton Heston, protagonistas de la superproducción, en los papeles de Natalie Ivanoff y Matt Lewis

Madrid rima con Pekín


JAVIER OCAÑA ...

Este 2020 se cumplen 40 años de la instauración de ese reconocimiento por parte del Ministerio de Cultura. En su edición inaugural, la de 1980, fue Carlos Saura quien se alzó con él gracias a su alabada película 'Mamá cumple 100 años'. Se trataba de su primer premio en metálico, dotado con un millón de pesetas de aquella época. Los otros dos finalistas fueron José Luis Borau y Manuel Gutiérrez Aragón, que obtendrían el respaldo ministerial tras el cambio de siglo: el primero de ellos en 2002 y el segundo en 2005.  

A lo largo de más de cuatro décadas se extendió el vínculo entre el director de Calanda y la meca del cine. De 1930 a 1972. Comenzó como simple observador para la Metro. Al año siguiente ya había regresado a este lado del charco. El Gobierno republicano de España le contrató durante la guerra como consejero de películas que se rodarían en Los Ángeles, pero cuando en 1941 iba a comenzar la filmación de 'Cargo of innocents', en EEUU se prohibió cualquier propuesta que critiicase a Franco. Más tarde aceptaría un contrato de Warner como jefe de doblaje en versiones de sus cintas en español para Latinoamérica. Finalmente renunció a Hollywood y emprendió su etapa mexicana, pero George Cukor le sorprendería en 1972 con una cena donde le homenajeron titanes de la altura de Hitchcock o Wilder.    

El ingenio de esta familia va más allá del autogiro de Juan de la Cierva. Un sobrino suyo del mismo nombre levantaba el primer Óscar en la historia de España por su contribución técnica a la industria del cine a lo largo del año 1969. Había patentado el Dynalens, un estabilizador óptico con el que conseguía eliminar los efectos de movimiento en las cámaras. La primera película que lo utilizó, 'Tora! Tora! Tora!', ganaría más tarde la estatuilla de Hollywood en la categoría de efectos especiales.   

Marido y mujer. No hay posibilidad (sin castigo) de relación sentimental fuera de dichos términos. Estamos en la España de 1972, y aunque las cosas andan así, Pedro Masó percibe entre la juventud el deseo de convivir en pareja antes de dar el paso definitivo de casarse. Y lleva esa realidad a la gran pantalla con 'Experiencia prematrimonial', que tiene protagonistas italianos: Ornella Muti y Alessio Orano. La censura traga con el proyecto, pero pone condiciones: el público debe entender que la convivencia sin pasar por el altar es siempre una mala idea. Y al final los novios son castigados por su atrevimiento. 2,6 millones de espectadores vieron la película. Algo es algo.

Hasta siete títulos del cineasta valenciano estuvieron prohibidos por la censura franquista. Llaman la atención los 33 años transcurridos, por ejemplo, desde que escribió el guion de 'La fiesta nacional' en 1952 hasta su estreno bajo el título 'La vaquilla' en 1985. Menos tiempo , de 1973 a 1977, hubo que esperar a ver en las salas españolas 'Tamaño natural'. Prohibida de antemano, un informante de la policía fue a verla a Francia en 1974 para confirmar que los censores hicieron bien su labor. De "pornográfica", "antiespañola" y "sacrílega" tildó ese agente la historia, en la que un hombre decidía compartir su vida... ¡con una muñeca hinchable! Lee aquí los argumentos para semejantes epítetos.

No fue el temor a sus posibles problemas con el inglés. El desencanto que vivió durante su debut al otro lado del charco se debió al modo de trabajar hollywoodense: tan poco le gustó que nunca más regresó. Porque dispuso de caravana propia en el rodaje, sí, pero mayor valor tiene para ella el contacto con el director. A eso se había acostumbrada en Europa. Fue la falta de trato, también con Joe Pesci o Christian Slater como compañeros de reparto, lo que más la frustró de su paso por 'Jimmy Hollywood', que fue un fracaso en taquilla... 

1974. Carlos Saura obtiene el Premio Especial del Jurado por 'La prima Angélica'. La prensa española, en lugar de celebrarlo, se ensaña brutalmente con la película. Ve cómo el cineasta refleja el régimen franquista en un personaje que no le deja en buen lugar. Y los de la prensa no son los únicos ataques: robos, bombas... Pese a todo, consigue llevar a 1,4 millones de espectadores a las salas. Se trata de una obra maestra, con el prestigio de su director y las contribuciones de Azcona en el guion y López Vázquez como protagonista, pero también la polémica apuntala ese éxito.

Un millón de espectadores y el primer premio en el Festival de San Sebastián logró el cineasta pese al carácter personal y complejo de 'Demonios en el jardín'. Postrado en una cama y aburrido durante meses a causa de una enfermedad en su niñez, Gutiérrez Aragón se entretuvo en aquel trance con una temprana cinefilia y observando el funcionamiento del mundo adulto. En esa misma situación puso al niño protagonista de su película, cuyo elenco incluyó a Encarna Paso, Imanol Arias, Ana Belén, Eusebio Lázaro, Ángela Molina...

Tenía José Antonio Nieves Conde un pasado falangista que no intranquilizaba al régimen de Franco. Pero en 1958 dio un patinazo al describir con sorna la búsqueda de un hogar digno en su película 'El inquilino'. Ya estaba terminada cuando desde el Ministerio de la Vivienda la denunciaron por ofensiva contra esa institución. El director tuvo que aceptar numerosas modificaciones e introducir un final feliz que centrara la crítica en los especuladores. Así las autoridades quedaban (otra vez) impolutas.

1954. Sarita Montiel irrumpe en Los Ángeles nada menos que junto a Gary Cooper y Burt Lancaster gracias a la película 'Veracruz'. Le sigue Serenade, dirigida por Anthony Mann, con quien se casa. Luego viene 'Yuma', y la productora Columbia le ofrece un contrato de siete años. Tiene abiertas las puertas del 'star system'. Pero a este lado del Atlántico se produce un giro de los acontecimientos y la suerte también le es favorable: el inesperado bombazo de 'El último cuplé' propicia la asociación de varios productores europeos para proponerle un contrato irrechazable y la discográfica Hispavox se encarga de grabar sus discos. Todo el mundo a sus pies. Se quedará en España y dejará plantado a un jovencito Paul Newman en el rodaje de 'El zurdo'. 

Había culminado Basilio Martín Patino sus 'Canciones para después de una guerra' en 1971 y consiguió autorización para estrenar la cinta ese año. Pero debido a su contenido, a base de imágentes documentales de la posguerra, Luis Carrero Blanco presionó hasta anular su exhibición. La condición de vicepresidente del Gobierno le otorgaba superioridad frente a la Junta de Censura y Apreciación de Películas. Se prohibió también la exportación y hubo intentos de incautación del negativo. Y no fue hasta después de la muerte de Franco cuando llegó por fin a las salas. Era 1976.

José Luis Gómez. Carlos Saura. Elías Querejeta. Actor, director y productor encumbraron al cine español en el Festival de Cannes de 1976 con dos películas distintas. Gómez se impuso a estrellas internacionales de la talla de Robert de Niro o Alain Delon al levantar el trofeo a la interpretación masculina por 'Pascual Duarte'. Saura conseguía el Premio Especial del Jurado por su 'Cría cuervos'. Y Querejeta se colaba en la historia del certamen como el primer productor con dos cintas suyas compitiendo en la sección oficial de una misma edición. ¡Año redondo! 

Hay veces en las que el cine le toma la delantera a la realidad. Ocurrió en el caso del delincuente Santiago Corella, apodado 'El Nani', desaparecido tras morir por las torturas de un grupo de policías. Los hechos se remontan a 1984, después de que le detuvieran por robar una joería, pero la condena a los culpables llegó en septiembre de 1988. Pocos meses antes de ese mismo año se había estrenado el largometraje de Roberto Bodegas 'Matar al Nani', que se servía de la exhaustiva investigación de un periodista de 'Diario 16' para anticiparle al público los delitos finalmente juzgados. Corella fue víctima de una red mafiosa que incluía a policías y gente de las cloacas del Estado con ganas de enriquecerse mediante asaltos a joyerías y aprovechando el vacío de poder en la España de entonces.   

Auqella llegada al largometraje con 'El milagro de P. Tinto' en 1998 marcó a toda una generación. Pero se trataba solo del eslabón más grande de una delirante cadena que empezó con los cortos ''Aquel ritmillo' y 'El secdleto de la tlompeta'. En ellos el cineasta ya daba muestra de su ingenio, inspirado tanto por los tebeos españoles como por los dibujos animados americanos y capaz de crear desternillantes personajes y situaciones para el recuerdo.

Fue uno de los grandes cineastas españoles durante cinco décadas. Se movió la parte más conocida de su filmografía a caballo entre el género histórico y el melodrama, con títulos tan emblemáticos como 'Locura de amor', 'Pequeñeces', 'Agustina de Aragón', 'Alba de América', 'El último cuplé', 'La tonta del bote'... Pero menor renombre tienen, y no por falta de mérito, sus incursiones de los años cuarenta en la comedia. Buena fe de ello da 'Ella, él y sus millones', que imitaba a la cinta americana de Ernst Lubitsch 'La octava mujer de Barba Azul'. Era la primera vez en España que una productora (en este caso, Cifesa) dedicaba a una historia de humor el mismo despliegue que a un drama. Y la cosa funcinó tan bien que permaneció en cartel desde 1944 a 1946.     

Aunque 'El sacerdote' se estrenó en 1978, su acción se sitúa en 1966. No se vislumbraba por entonces el fin de la dictaura en España, pero la Iglesia ya se modernizaba un poco. Eso sí, no lo suficiente como para que la tentación de la carne constituyera un calvaro casi insoportable para el protagonista, un cura interpetado por Simón Andreu. Memorable en ese papel, medio millón de espectadores le vieron en las salas, acompañado por Esperanza Roy o Emilio Gutiérrez Caba. Además de interesantes reflexiones planteadas sin filtro, la película contiene una de las imágenes más impactantes de nuestro cine. ¿De qué se trata?     

Año 1977. El debutante Jordi Cadena lleva a la gran pantalla la novela de Juan Marsé 'La oscura historia de la prima Montse', con Ana Belén en el papel protagonista, el de una burguesa dispuesta a luchar por su relación con un delincuente encarcelado. Ese personaje lo interpreta en su debut cinematográfico Gabriel Renom, que se pierde el estreno de la película precisamente por culpa de la cárcel. Y es que en su vida real cumple condena como preso político por el proceso abierto contra los miembros de Els Joglars tras la polémica representación de la obra 'La torna'. Aquello ya había desatado una campaña nacional e internacional a favor de la libertad de expresión. Algo increíble en tiempos de incipiente democracia...    

15 noches seguidas de verla bailar desde la primera fila de un teatro madrileño. Eso es lo que le costó al más alabado director de nuestro cine mudo convencer a la actriz para que protagonizase 'La hermana San Sulpicio'. La primera de sus versiones, ya que durante la trepidante década de idilio entre ellos irrumpiría el sonido y rodarían la película con voz, en el mismo año de su boda. Habían comenzado ya los años treinta, época en la que ella brillaría a las órdenes de él en títulos tan míticos como 'Nobleza baturra' o 'Morena clara', y ni siquiera la guerra pudo eclipsar el porvenir de la famosa pareja: en 1937 emprendieron un viaje que hoy suena algo siniestro, pues contaban con la admiración de Hitler, para filmar en Berlín españoladas del estilo de 'Carmen la de Triana'. Sí, la aventura que inspiraría a Trueba a la hora de gestar la exitosa 'La niña de tus ojos'.

Había rodado ya la comedia 'Los energéticos' después de que se hubiera producido un accidente en una central nuclear estadounidense. Siempre atento de posibles filones, el hiperactivo Mariano Ozores no perdió la oportunidad de parodiar la exitosa película 'Rocky'. Lo logró con 'Yo hice a Roque III', de la que se cumplen ahora 40 años, donde Andrés Pajares daba vida a la versión española del boxeador. A ese Roque Tercero González le acompañaba el personaje de Fernando Esteso, y por ahí pululaba también Antonio Ozores, dando forma al triángulo protagonista de una historia salpicada de guiños cómicos al filme original. 1,2 millones de espectadores la vieron en salas.

Se le vincula siempre con grandes películas de los primeros tiempos del celuloide, algunas de ellas incluso mudas. Pero cuando el prolífico Perojo dejó la dirección, allá por 1950, no se quedó de brazos cruzados: mantuvo su productora con más penas que glorias hasta 1973. Ese año se cuzaría en su camino el transgresor Eloy de la Iglesia, que afrontaba ya su sexto largometraje bajo el título 'Nadie oyó gritar' y a caballo entre el erotismo y el terror, sin empañar ello el interés del anciano productor. Más allá de sus géneros, lo peculiar de la cinta radicaba en la pareja protagonista que formaban Carmen Sevilla y Vicente Parra, ambos en busca de un cambio en sus respectivas carreras. Ella quería alejarse de su imagen de estrella; él, de la de galán.     

En la década de los sesenta Fernando Fernán Gómez y Analía Gadé formaron una pareja artística y sentimental memorable. De ello queda constancia en la película de 1966 'Mayores con reparos', protagonizada por ambos bajo la dirección de él y basada en la obra de teatro homónima, cuyo estreno sobre los escenarios se remontaba al año anterior. El montaje se había representado sin problemas, y eso que relataba historias de un cabaré, pero uno de sus tres episodios acabó siendo eliminado por la censura en la adaptación cinematográfica. ¡Después de rodado! Inexplicable. Descubre aquí la solución que improvisó Fernán Gómez para que su cinta llegara a la gran pantalla.

Tuvo la fortuna Almudena Grandes de que su primera novela se llevara al cine solo un año después de su publicación. Era 1990. El productor Andrés Vicente Gómez buscaba un éxito y encargó a Bigas Luna la conversión de ese texto en imágenes. Y el éxito llegó en las salas, pero no exento de contratiempos, desde el temor del director ante una historia casi monopolizada por el sexo hasta la espantada de Ángela Molina como protagonista pasando por el azote de la crítica. Nombres de la talla de Javier Bardem, María Barranco, Fernando Guillén Cuervo o Rosana Pastor formaron parte del reparto.

Quiso Carlos Saura dotar del máximo realismo a esa película clave del cine quinqui. Por eso trasladó el 'casting' a la periferia marginal de Madrid en busca de delincuentes para algunos de los papeles protagonistas. Así consiguió dar con José Antonio Valdelomar o Jesús Arias, que arrastrarían sus propias vidas hasta la ficción y contribuirían decisivamente a ese retrato sociológico. 'Deprisa, deprisa' ya ganó en la Berlinale antes de su llegada a las salas, pero Valdelomar se perdería el estreno por culpa de un robo con posterior persecución policial. Su compañero Arias correría la misma suerte unos meses después. Ni uno ni otro dieron portazo a su turbulenta supervivencia pese a gozar de éxito cinematográfico. Y ambos tuvieron penosos desenlaces.

Dos atracadores roban las joyas de un rey de un país exótico. Son Dory y Mike, los protagonistas de 'La dinamita está servida', la comedia con la que el productor y guionista José Luis Dibildos parodió en 1968 el éxito hollywoodense 'Bonnie & Clyde'. El subgénero paródico, frecuente en nuestro cine en aquella época, logró anotarse un nuevo tanto con este título: 2,3 millones de espectadores siguieron los pasos de esos cacos que presentaban una apariencia idéntica a la de Faye Dunaway y Warren Beatty en la película de Arthur Penn. Fue precisamente durante la promoción de este proyecto cuando Valenzuela anunció su relación con Dibildos.