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15-03-2021

            

                   

#ElFaroenAISGE

 

Una visión íntima y por escrito de las mejores entrevistas de Mara Torres en las madrugadas de la Cadena SER

 

 

 

El compromiso era Susi Sánchez

 

 

 

Las conversaciones hasta la madrugada con su padre sobre el sentido de la vida. La interpretación para encontrarle razón de ser a la suya. Las declaraciones de amor a una madre antes de que sea demasiado tarde. O el Goya como un peldaño más en la escalera del trabajo

 

 

     

            

MARINA GARCÍA DIÉGUEZ (@marinagdieguez)

@elfaroSER @maratorres_ 

Escoge Nani como seudónimo. En solo dos sílabas adelanta la personalidad de su voz a los oyentes. La actriz Susi Sánchez se adentra en esta conversación, que es una travesía que empieza en el mar y que termina en un faro, con una media sonrisa en los labios y otra en la voz. Para quien pueda verlo será evidente. Para quien lo escuche, también. A quien nos lee ahora conviene hablarle de una mujer de pelo blanco, media melena, labios y gafas rosas. Una camisa verde oliva con flores. Una mujer que mueve los brazos cuando habla, entregadada a la conversación. Una mujer que es respetada y admirada a parte iguales en el mundo de la interpretación y que ha venido a este faro como si llegase para quedarse.

 

“Nací en Valencia y con dos años me trasladé a Mallorca. Mi primer recuerdo con el mar es una aguadilla, nunca había sentido la ausencia de sonidos y pensé que aquello era la muerte. Evidentemente no lo era, pero fue brutal. De ahí para siempre: al mar con respeto”, comienza Susi. Esta conversación con Mara Torres tiene algo tan agradable que construye un lugar sonoro y visual en el que te quedarías a vivir. Pero hay algo que marca definitivamente la diferencia y que se resume en una palabra: compromiso. El compromiso de una Gataparda que en la segunda pregunta de esta entrevista confiesa uno de los momentos vitales más importantes de su vida y se lo regala a los oyentes de la madrugada.

 

 

Muchos años después de haber vivido en Mallorca, Susi Sánchez nos relata cómo volvió de viaje a la isla y acabó paseando por el lugar en el que había vivido. Decidió pararse delante de aquel inmueble y, en un acto de generosidad, el inquilino actual la invitó a pasar al conocer su vinculación con aquella casa. ¡Menudo arrebato de nostalgia para alguien que se había criado entre aquellas paredes! Allí se encontraba el patio de su infancia, que, visto con los ojos de un adulto, parecía mucho más pequeño a como lo recordaba la niña que fue. Aquel encuentro con su pasado confiesa que marca un antes y un después. Es, además, la evocación de aquel episodio un acto de generosidad. No solo es compartir quién eres o quién fuiste; también es expresar qué ha pasado con la vida cuando han transcurrido los años.

 

Sánchez se ruboriza al escuchar en la voz de Mara la siguiente frase: “el sentido de la vida”. Se le iluminan los ojos al hablar de su padre, la persona con la que más debatió sobre la más enigmática e insonsable de las preguntas que nos acechan. “Casi todas las noches hasta muy tarde debatíamos juntos y después esa pregunta me ha acompañado siempre. Y creo que mi trabajo me permitió encontrarlo”, explica. “Era un hombre que, a pesar de su profesión de militar, contaba con una inquietud espiritual muy fuerte y eso lo acompañó hasta el día de su muerte”. Con él tuvo que luchar para hacerle entender que su determinación para ser actriz era ya una decisión tomada. Lo acabó entendiendo y llegó a verla llenando teatros. Cuando Susi lo rememora se le humedecen los ojos.

 

“¿Y tu madre?”, pregunta Mara. “Mi madre fue una superviviente de su época. Cuatro hijos y un marido y una vida que sacar adelante. Eso modeló su carácter”, explica Susi. En este momento del relato, la actriz pega un salto desde el pasado remoto al cercano para recordar una anécdota tan dura como dulce: “Hace seis años, mi madre ya estaba muy malita, y en uno de aquellos días que iba a verla a la residencia soñé que le daba las gracias por darme la vida. Algo que nunca había hecho. Al día siguiente estaba deseando llegar para decírselo de verdad. Ella había perdido un poco el sentido de la realidad y no me hizo caso, pero yo necesitaba soltárselo antes de que muriese. Sentí que en aquel momento todo se colocó”, describe emocionada.

 



 

La mujer que se ha sentado ante la directora de El faro puede presumir de una trayectoria trabajada y brillante en el teatro, cine y televisión. Lo suyo con la interpretación fue casi una encomienda divina. “Cuando conecté con el teatro me pasó algo tan fuerte que tuve claro que eso era lo mío, y tenía solo 16 años”, relata. Aquella pulsión que sentía por ser actriz ha sido su salvavidas vital. En 2019 recibe el Goya a la mejor actriz protagonista por La enfermedad del domingo y experimenta el culmen de una carrera que había ido subiendo peldaño a peldaño. “Un premio es capaz de abrirte el corazón, pero yo nunca he pensado en ellos como objetivo. Siento que en la escalera de mi carrera he aprovechado todos los peldaños. No miraba al personaje por sus frases, lo miraba por cuál era su verdad”, agrega. Esta entrevista con Mara Torres es la suya.

 

La historia de la vida de Susi Sánchez está también escondida, desde el primer segundo de la entrevista, en su seudónimo. “Cuando nací, la que me cuidó fue mi hermana, fue casi toda mi vida mi segunda madre. Cuando quise ser actriz ella fue quien tuvo fe en mí, antes y después que nadie. He elegido Nani para esta conversación porque así nos hemos llamado entre mi hermana Isabel y yo durante años”, ha explicado. Es esta conversación también un homenaje a ella que, resume, “me ha enseñado a ser buena, en la medida de lo posible”.

 

 

Lo que ocurre con las entrevistas de El Faro es que tienen vida casi eterna después de ocurrir, residen en los anales de las buenas conversaciones (si es que dichos anales existiesen). Y, también, que están llenas de casualidades. Esa hermana que atraviesa la conversación de la Gataparda estaba esa noche escuchando la radio. Lo que nadie podía imaginar fue el mensaje que recibió Mara al día siguiente: “No sé si te acordarás de mí. Soy Isabel y estuve maquillándote durante años en La2 Noticias”, desvelaba, aún presa de la emoción. Así nos puso la vida esa casualidad y esa luz radiofónica en unos meses en que seguimos tan ávidos de magia.

 

Susi Sánchez termina rotunda, como es ella: “Tenemos varias losas las mujeres en esta sociedad”. Difícil decir tanto con tan pocas palabras. Y ya no quedan dudas al pensar que el compromiso era ella: al sentarse ante Mara y abrirse en canal, al enfrentarse a su padre, a pesar de sus reticencias para defender su vocación de actriz, al agradecerle a su hermana su mera presencia. Pero, sobre todo y para todo, el compromiso en la interpretación era ella.

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