Los estrenos del 11 de octubre
'Lo que arde' ('O que arde')
LA BELLEZA DE UN MUNDO EN EXTINCIÓN
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Desde su presentación en el prestigioso Festival de Cannes, donde logró el Premio del Jurado de la sección Una Cierta Mirada, este lírico filme de Oliver Laxe rodado en gallego recibe aún galardones como el Premio San Sebastián-Gipuzkoa Film Commission del certamen donostiarra o el Premio Especial del Jurado y el Premio Galicia en el recentísimo Festival de Ourense.
Nadie espera a Amador cuando sale de la cárcel después de cumplir condena por provocar un incendio. Regresa a su casa en una aldea perdida de las montañas lucenses, donde convivirá de nuevo con su madre, Benedicta, una perra llamada Luna, y sus tres vacas. Sus vidas transcurren al ritmo sosegado de la naturaleza... hasta que todo cambia: un fuego violento arrasa la zona.
Lo que arde está protagonizada por actores noveles. "El encuentro con las personas reales en cada una de mis películas me proporciona una gran parte del deseo de filmar, de que mis personajes sean encarnados. Curiosamente, Amador Arias ha sido guarda forestal. El nombre de mi personaje central era otro, pero me pareció un interesante signo su verdadero nombre. Visto por la mayoría de la gente como el que destruye, puede que en el fondo Amador sea el que más ama de todos", comenta Oliver Laxe.
Benedicta Sánchez, una mujer de 86 años, nació en O Corgo (Lugo). Ha vivido en Cuba y Brasil, de donde regresó a Galicia en 1979. "En Brasil trabajé haciendo fotografía. A mi hija le gustaba filmar y un día me dijo que había un casting en Navia de Suarna [Lugo]. Buscaban a una mujer mayor. Cuando estaba allí vi que Oliver se asomaba y me miraba. Conectó conmigo porque tengo lengua de trapo, y su única condición para escogerme fue que me dejara el pelo largo. La grabación fue muy bonita. A mi juicio, Oliver no pertenece a lo humano, va más allá", nos cuenta Sánchez.
"Si el Amador de la película, callado, sensible y melancólico, se alinea con el Amador de la vida real, la Benedicta ficticia es diferente a ella. Fuera de cámara es más enérgica, habla todo el rato, es el centro de atención. ¡No para!", señala el cineasta entre sonrisas.
Galicia y los incendios
"He hecho una película sobre un hombre, Amador Coro, del que sabemos desde la segunda secuencia que ha sido condenado por provocar un incendio. Pero, ¿es Amador culpable? ¿Se reconciliará con el mundo o la naturaleza? ¿Es un reincidente sin remedio? ¿O es en realidad inocente? Nos hacemos algunas de estas preguntas ya desde el principio mismo del metraje", expone Laxe. Este es autor de los filmes Todos vós sodes capitáns y Mimosas, ambos distinguidos en el Festival de Cannes. "Nací en París. Soy hijo de emigrantes gallegos que regresaban todos los veranos a su tierra. Galicia y Os Ancares están hechos de contrastes: son dulces y ásperos, lluviosos y luminosos. Es una tierra misteriosa, paradójica, contradictoria... Quería capturar su belleza, una belleza intensa e imprevisible que no conoce mesura", afirma Laxe. Ha sido también realizador de los cortos Y las chimeneas decidieron escapar, Suena la trompeta, ahora veo otra cara y París #1.
Siguiendo el paso de las cuatro estaciones, Lo que arde se filmó a lo largo de dos años. "Rodamos en la sobriedad del invierno gallego. En esa primavera en la que los cuerpos se desentumecen, los animales se liberan a la luz, la flora se despliega. En el verano esperábamos ese hecho trágico de los incendios que parece inevitable. Era algo perturbador sentir nuestra necesidad de incendios. Justo cuando el rodaje y el verano tocaban a su fin el fuego apareció", explica el director.
Lo que arde es casi como un sueño agridulce en el que un mundo verde, hermoso, plácido y amable, de repente se convierte en un infierno, con las llamas enloquecidas de los incendios incontrolables. Nos conmueven los personajes de Amador Arias y Benedicta Sánchez, su complicidad casi muda y el inmenso cariño que se profesan, sin importarles los comentarios de los pocos vecinos de los alrededores acerca de la culpabilidad del presunto pirómano. Oliver Laxe demuestra ser un poeta de las imágenes, de la naturaleza, de todos los seres vivos que la pueblan y también de fenómenos tan fascinantes y espeluznantes como los incendios, lo que nos obliga a concienciarnos una vez más sobre la necesidad de proteger y conservar nuestro ecosistema.




