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27-02-2018

Los estrenos del 2 de marzo

‘Errementari (El herrero y el diablo)’
 
 
 
 
MAGIA E INTRIGA EN EL BOSQUE

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Álex de la Iglesia presenta esta fábula inquietante de la tradición vasca que marca el debut en el largometraje de Paul Urkijo Alijo, triunfador en la Semana de Cine de Terror de San Sebastián y aplaudido en el Festival de Sitges. Con una esmerada producción y un reparto tan amplio como competente, Errementari (El herrero y el diablo) se ha rodado en euskalki, una variante alavesa ya extinguida del euskera actual.

   1843. Diez años después de la primera guerra carlista, Alfredo (Ramón Agirre), comisario gubernamental, llega a un pequeño pueblo de Álava siguiendo la pista de un alijo de oro desaparecido en la contienda, que parece conducir a una siniestra herrería en lo más profundo del bosque. La huérfana Usue (Uma Bracaglia) se cuela en el lugar y descubre la terrible verdad de Patxi el herrero (Kandido Uranga).

Kandido Uranga

Kandido Uranga

   Uranga es un veterano intérprete con papeles en Vacas (de Julio Medem), Bosque de sombras (Koldo Serra) o Cuando dejes de quererme (Igor Legarreta). “Aunque parece que todos me tienen miedo, el herrero al que interpreto es una víctima más de la guerra y las circunstancias”, dice un Uranga próximo a estrenar Bajo la piel de lobo (Samu Fuentes).

   En la piel de un diablo en apuros y un tanto patético encontramos al solicitado Eneko Sagardoy, Goya al mejor actor revelación por Handia (Jon Garaño y Aitor Arregi) y con un papel muy importante en Cuando dejes de quererme. “Las gotas de humor de Errementari están en este personaje. Más que diablo, es un villano que se lleva todos los golpes”, señala el director Urkijo. No menos crucial es el papel del donostiarra Ramón Agirre, experimentado intérprete de cintas como Amor (Michael Haneke), Julieta (Pedro Almodóvar) y la más reciente Operación Concha (Antonio Cuadri), donde compartía cartel con el incombustible Karra Elejalde.

   En Errementari debutan antes las cámaras los niños Uma Bracaglia (que con ocho años demuestra una madurez impropia de su edad) y Aitor Urzelai (que a sus 10 años encarna a un amigo y rival del personaje de Bracaglia). “Elegimos a Uma y a Aitor en un casting de unos 300 niños. Los dos, pero especialmente Uma por su carácter protagónico, aguantaron un rodaje exigente”, comenta Urkijo.

   En el papel de un soldado carlista sobresale Gorka Aguinagalde, a quien ya vimos en el elenco de La buena nueva (Helena Taberna). E interpretando a algunos de los atemorizados habitantes de la aldea figuran José Ramón Argoitia (Pájaros de papel, de Emilio Aragón); Itziar Ituño (Un otoño sin Berlín, de Lara Izagirre); Gotzon Sánchez (Todos estamos invitados, de Manuel Gutiérrez Aragón) o Josean Bengoetxea (conocido por Negociador o Fe de etarras, ambos de Borja Cobeaga).

Uma Bracaglia

Uma Bracaglia

Álex de la Iglesia y el cine fantástico
Después de visionar un primer montaje, Álex de la Iglesia apadrinó este debut de Paul Urkijo, a quien conocía desde su trabajo juntos en la serie Plutón BRB Nero. “Ha sido maravilloso que Álex quisiera colaborar en la película, no solo desde el punto de vista financiero, sino también por la importancia que tiene Álex a la hora de publicitar cualquier proyecto”, explica Urkijo. A este le avalan ya los premiados cortometrajes Jugando con la muerte, Monsters do not exist y El bosque negro.

   “Errementari se basa en un cuento popular vasco, Patxi Errementaria, mi cuento favorito cuando era pequeño. Se trata de una historia rural, en la tradición fantástica europea, con pinceladas de terror y humor negro. Hemos cuidado la estética de fábula oscura en la que los personajes se encuentran en una inquietante herrería entre hierros y siniestras sombras proyectadas por las llamas de la fragua”, aduce el realizador.

   Nos impresionan las imágenes, los efectos, el clima fantasmagórico que el novel Paul Urkijo ha ideado en Errementari. Es una magnífica muestra de cine fantástico, de plasmación de leyendas en las que se conjugan lo iniciático con la superstición de unas gentes que creen en Dios y en el diablo, en cualquier cosa con tal de olvidar sus vidas miserables. Auguramos un gran futuro para esta nueva figura del cine.

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